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		<title>El ritmo y la m&#233;trica en los textos literarios
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		<dc:date>2019-02-16T19:45:00Z</dc:date>
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		<dc:language>fr</dc:language>
		<dc:creator>An&#237;bal Zorrilla
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		<description>
&lt;p&gt;Ponencia in&#233;dita presentada en el II Congreso Internacional de Teatro, Buenos Aires 12 al 15 de octubre 2011. Instituto de Investigaci&#243;n en Teatro Departamento de Artes Dram&#225;ticas, Universidad Nacional de las Artes. Ritmo y lenguaje Muchos autores estudian el ritmo en el lenguaje en general, y especialmente en textos literarios. La mayor parte de ellos, especialmente quienes tratan sobre la poes&#237;a, discrimina particularmente el aspecto m&#233;trico por un lado, en el cual el n&#250;mero de s&#237;labas (&#8230;)&lt;/p&gt;


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&lt;a href="https://www.rhuthmos.eu/spip.php?rubrique28" rel="directory"&gt;Po&#233;tique et &#201;tudes litt&#233;raires &#8211; GALERIE &#8211; Nouvel article
&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;div class=&#034;cs_sommaire cs_sommaire_avec_fond&#034; id=&#034;outil_sommaire&#034;&gt; &lt;div class=&#034;cs_sommaire_inner&#034;&gt; &lt;div class=&#034;cs_sommaire_titre_avec_fond&#034;&gt; Sommaire &lt;/div&gt; &lt;div class=&#034;cs_sommaire_corps&#034;&gt; &lt;ul&gt; &lt;li&gt;&lt;a title=&#034;Ritmo y lenguaje&#034; href='https://www.rhuthmos.eu/spip.php?id_auteur=126&amp;page=backend#outil_sommaire_0'&gt;Ritmo y lenguaje&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a title=&#034;Agrupamiento&#034; href='https://www.rhuthmos.eu/spip.php?id_auteur=126&amp;page=backend#outil_sommaire_1'&gt;Agrupamiento&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a title=&#034;El acento en el texto literario&#034; href='https://www.rhuthmos.eu/spip.php?id_auteur=126&amp;page=backend#outil_sommaire_2'&gt;El acento en el texto literario&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a title=&#034;Niveles de organizaci&#243;n&#034; href='https://www.rhuthmos.eu/spip.php?id_auteur=126&amp;page=backend#outil_sommaire_3'&gt;Niveles de organizaci&#243;n&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a title=&#034;El ritmo del texto dram&#225;tico&#034; href='https://www.rhuthmos.eu/spip.php?id_auteur=126&amp;page=backend#outil_sommaire_4'&gt;El ritmo del texto dram&#225;tico&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a title=&#034;Bibliograf&#237;a&#034; href='https://www.rhuthmos.eu/spip.php?id_auteur=126&amp;page=backend#outil_sommaire_5'&gt;Bibliograf&#237;a&lt;/a&gt;&lt;/li&gt; &lt;/ul&gt; &lt;/div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;i&gt;Ponencia in&#233;dita presentada en el II Congreso Internacional de Teatro, Buenos Aires 12 al 15 de octubre 2011. Instituto de Investigaci&#243;n en Teatro Departamento de Artes Dram&#225;ticas, Universidad Nacional de las Artes.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;h2 class=&#034;spip&#034; id=&#034;outil_sommaire_0&#034;&gt;&lt;a title=&#034;Sommaire&#034; href='https://www.rhuthmos.eu/spip.php?id_auteur=126&amp;page=backend#outil_sommaire' class=&#034;sommaire_ancre&#034;&gt; &lt;/a&gt;Ritmo y lenguaje&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;Muchos autores estudian el ritmo en el lenguaje en general, y especialmente en textos literarios. La mayor parte de ellos, especialmente quienes tratan sobre la poes&#237;a, discrimina particularmente el aspecto m&#233;trico por un lado, en el cual el n&#250;mero de s&#237;labas y la frecuencia de los acentos es el aspecto m&#225;s relevante, y por otro lado el ritmo, que tiene caracter&#237;sticas propias.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Hay una idea generalizada de que el ritmo es algo m&#225;s que medir la cantidad de s&#237;labas y la distancia entre los acentos. El poeta mexicano Octavio Paz dice :&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
&lt;i&gt;&#8220;&#8230; el ritmo es algo m&#225;s que medida, algo m&#225;s que tiempo dividido en porciones. La sucesi&#243;n de golpes y pausas revela una intencionalidad, algo as&#237; como una direcci&#243;n. El ritmo provoca una direcci&#243;n, suscita un anhelar. Si se interrumpe, sentimos un choque (...). As&#237; pues, el ritmo no es exclusivamente una medida vac&#237;a de contenido, sino una direcci&#243;n, un sentido. El ritmo no es medida, sino tiempo original&#8221;. &lt;/i&gt;(PAZ, 1956)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Sin embargo no es f&#225;cil encontrar en estos autores una definici&#243;n de lo que es el ritmo y qu&#233; lo diferencia de la m&#233;trica. Continuando con las ideas del estudio de Benveniste, en el que rescata el significado antiguo del t&#233;rmino griego en la filosof&#237;a j&#243;nica : &lt;i&gt;&#8220;forma asumida por aquello que est&#225; en movimiento, fluida, modificable ; forma distintiva, figura proporcionada, disposici&#243;n&#8221;&lt;/i&gt;&lt;i&gt; &lt;/i&gt;(BENVENISTE, 1966), varios autores abordaron una interpretaci&#243;n del ritmo lo m&#225;s alejada posible de los fen&#243;menos m&#233;tricos. El investigador Oldrich BELI&#268;, oponi&#233;ndose a la tradicional interpretaci&#243;n cuantitativo-musical que divide las palabras arbitrariamente en pies bas&#225;ndose en la cantidad de s&#237;labas y la frecuencia de los acentos se&#241;ala que &lt;i&gt;&#8220;&#8230;el verso es un fen&#243;meno ling&#252;&#237;stico y hay que enfocarlo &lt;/i&gt;&lt;i&gt;como tal, es decir tomando en consideraci&#243;n no s&#243;lo su aspecto puramente f&#243;nico, sino tambi&#233;n, y ante todo, su contenido&#8221; &lt;/i&gt;(BELIC, 1975), citado en (PAMIES A. , 1995)&lt;i&gt;.&lt;/i&gt; Tambi&#233;n Daniele Barbieri dice que en &lt;i&gt;&#8220;&#8230;los estudios sobre el ritmo en la poes&#237;a&#8230; limitan a menudo sus intereses a la estructura m&#233;trica, y en todo caso a la simple exploraci&#243;n de los ritmos en el plano de la expresi&#243;n, haciendo caso omiso de la existencia de ritmos de contenido, que contribuyen por igual a los otros en la construcci&#243;n general de efecto est&#233;tico de un poema&#8221;&lt;/i&gt;. (BARBIERI D. , 1992) Este autor se&#241;ala un problema similar en el estudio del ritmo en la m&#250;sica : &lt;i&gt;&#8220;En la m&#250;sica, el campo de origen de la palabra, el ritmo ha sido objeto de una intensa, aunque reciente teorizaci&#243;n &lt;/i&gt;(se refiere a&lt;i&gt; &lt;/i&gt;(COOPER &amp; MEYER, 2000), cuya fecha original de publicaci&#243;n es 1960)&lt;i&gt;. Sin embargo, debido a que el concepto en esta disciplina tiene un espacio bien definido, que se opone, por ejemplo, al de la melod&#237;a, es que terminan qued&#225;ndose fuera de estos estudios&#8230; acontecimientos que deber&#237;an de alguna manera ser incluidos. En un sentido amplio son tambi&#233;n fen&#243;menos r&#237;tmicos los retornos mel&#243;dicos, como las recapitulaciones, los ritornellos, las progresiones y los ostinatos&#8221;. &lt;/i&gt;(BARBIERI D. , 1992)&lt;i&gt;, &lt;/i&gt;traducci&#243;n m&#237;a. Este se&#241;analamiento es justo en general, pero no espec&#237;ficamente en el caso de Meyer, cuyas ideas sobre el ritmo incluyen expresamente estos fen&#243;menos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
El autor franc&#233;s Henri Meschonnic aporta esta definici&#243;n : &lt;i&gt;&#8220;Defino el ritmo en el lenguaje como la organizaci&#243;n de las marcas por la cuales los significantes, ling&#252;&#237;sticos y extra-ling&#252;&#237;sticos, producen una sem&#225;ntica espec&#237;fica, distinta del sentido lexical, y que yo llamo &#8220;signifiance&#8221; : es decir los valores propios a un solo discurso&lt;/i&gt;. (MESCHONNIC, 1982). (El t&#233;rmino franc&#233;s &#8220;signifiance&#8221; tiene en este trabajo un significado espec&#237;fico definido expresamente por el autor). En un trabajo posterior en colaboraci&#243;n con G&#233;rard Dessons citado en un art&#237;culo de Eric Bordas se lee : &lt;i&gt;&#8220;&#8230;se entender&#225; por ritmo&#8230; la organizaci&#243;n del movimiento de la palabra por un sujeto &lt;/i&gt;(DESSONS &amp; MESCHONNIC, 1998)&lt;i&gt;, idea que tiene el m&#233;rito de colocar al sujeto en el centro de la reflexi&#243;n&lt;/i&gt;. (BORDAS, 2007)&lt;i&gt;, &lt;/i&gt;traducci&#243;n m&#237;a.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Sin embargo a pesar de estos desarrollos conceptuales la teor&#237;a del ritmo en los textos literarios se encuentra con una dificultad. Como lo expresa Barbieri en el trabajo ya citado, cabe preguntarse &lt;i&gt;&#8220;&#8230;c&#243;mo sea posible realizar una descripci&#243;n del ritmo m&#225;s formal y controlable&#8221;&lt;/i&gt; (BARBIERI D. , 1992), que por ser distinta de la m&#233;trica no debe estar basada en el n&#250;mero de s&#237;labas ni en la frecuencia de los acentos.&lt;/p&gt;
&lt;h2 class=&#034;spip&#034; id=&#034;outil_sommaire_1&#034;&gt;&lt;a title=&#034;Sommaire&#034; href='https://www.rhuthmos.eu/spip.php?id_auteur=126&amp;page=backend#outil_sommaire' class=&#034;sommaire_ancre&#034;&gt; &lt;/a&gt;Agrupamiento&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;Un fen&#243;meno al que hacen referencia los autores y que puede ser la base de esta formalizaci&#243;n del ritmo es el del agrupamiento. El psic&#243;logo Paul Fraisse (FRAISSE, 1976) introduce el concepto en el marco de los estudios sobre el ritmo, y lo compara con fen&#243;menos similares que se producen en la percepci&#243;n visual descriptos por Rudolf Arnheim (ARNHEIM, 1962). En estos autores es expl&#237;cito el origen del concepto en la psicolog&#237;a de la Gestalt, sobre todo en la ley general de la buena forma&lt;strong&gt; &lt;/strong&gt;(&lt;i&gt;Pr&#228;gnanz &lt;/i&gt;o Pregnancia, que postula que la percepci&#243;n humana organiza los elementos que percibe en figuras lo m&#225;s simples que sea posible), pero tambi&#233;n en los principios de similaridad y proximidad como factores de agrupamiento.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Estas ideas fueron aplicadas al ritmo en la m&#250;sica por Leonard Meyer, que postula una definici&#243;n del ritmo basada en el fen&#243;meno del agrupamiento : &lt;i&gt;&#8220;&#8230;el ritmo podr&#237;a definirse como el modo en el cual una o m&#225;s partes no acentuadas son agrupadas en relaci&#243;n con otra parte que s&#237; lo est&#225;&#8221;&lt;/i&gt;. Se&#241;ala algunos factores de agrupamiento propios de la m&#250;sica refiri&#233;ndose a los principios de la Gestalt citados :&lt;i&gt; &#8220;El agrupamiento es producto de la semejanza y la diferencia, la proximidad y la separaci&#243;n de los sonidos percibidos por los sentidos y organizados por la mente.&#8221;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Sin embargo el acento es un fen&#243;meno dif&#237;cil de definir. &lt;i&gt;&#8220;...en la actualidad no se puede afirmar que es aquello que hace que una nota nos parezca acentuada y otra no&#8221;&lt;/i&gt;, dice Meyer. Inclusive este autor, tan claro y riguroso en su discurso, cae en una especie de circularidad cuando dice : &lt;i&gt;&#8220;La diferencia entre las partes acentuadas y las no acentuadas reside en el hecho de que la parte acentuada es el foco, el n&#250;cleo del ritmo en torno al cual se agrupan las partes no acentuadas y en relaci&#243;n al cual son o&#237;das&#8221;&lt;/i&gt;&lt;i&gt; &lt;/i&gt;(COOPER &amp; MEYER, 2000). Pareciera que por un lado postula que para que se produzca el agrupamiento debe haber acentos, y por otro que el agrupamiento es el que determina cu&#225;l es la nota acentuada y cu&#225;l la no acentuada.&lt;/p&gt;
&lt;h2 class=&#034;spip&#034; id=&#034;outil_sommaire_2&#034;&gt;&lt;a title=&#034;Sommaire&#034; href='https://www.rhuthmos.eu/spip.php?id_auteur=126&amp;page=backend#outil_sommaire' class=&#034;sommaire_ancre&#034;&gt; &lt;/a&gt;El acento en el texto literario&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;En cuanto al acento en el lenguaje Antonio Pamies abord&#243; el fen&#243;meno desde una perspectiva experimental. Realiz&#243; un experimento en el cual se analizaron ac&#250;sticamente un conjunto de frases dise&#241;adas especialmente y evalu&#243; la realizaci&#243;n de los acentos tomando en cuenta tres par&#225;metros : la altura del sonido, la duraci&#243;n y la intensidad. Resumiendo el resultado describe : &#8220;&lt;i&gt;En un corpus de 32 frases con un total de 116 acentos, hemos comprobado que la duraci&#243;n act&#250;a como marcador &#250;nico del acento s&#243;lo en un 28% de los acentos, la intensidad s&#243;lo en un 10%, el tono en un 5%, resultados lo bastante decepcionantes como para descartar la hip&#243;tesis de un marcador &#250;nico y estable. La conjunci&#243;n redundante de las tres preeminencias s&#243;lo se da en un 2% de nuestros acentos, y la ausencia de los tres se da en un 25% (acentos que consideramos como no realizados, y que suponen nada menos que la cuarta parte del total en nuestro corpus&lt;/i&gt;)&#8221; (PAMIES A. , 1994).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
En una cr&#237;tica a la m&#233;trica cuantitativo-musical tradicional ; Pamies alerta sobre &lt;i&gt;&#8220;&#8230;la manipulaci&#243;n del concepto de acento hasta lo indecible, de modo que se dice que &#233;ste crea el ritmo, pero a la vez se pretende (cuando las cuentas no salen) que es el ritmo quien crea artificialmente un acento en determinadas posiciones. El c&#237;rculo vicioso se cierra siempre en el mismo sitio : &#191;es el acento causa o consecuencia del esquema r&#237;tmico ?&lt;/i&gt;&lt;i&gt; &lt;/i&gt;(PAMIES A. , 1995). O sea que se&#241;ala la misma dificultad con la cual se encontr&#243; Meyer en el p&#225;rrafo citado anteriormente.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Para aportar a la superaci&#243;n de este problema lo primero que es necesario reconocer es que la palabra acento, al igual que ritmo, es polis&#233;mica, por lo cual es necesario discriminar sus significados. Por un lado est&#225; el acento gramatical, que es un elemento del lenguaje que se presenta al mismo nivel que los sonidos, fonemas, lexemas, morfemas y dem&#225;s. Este acento gramatical es el hom&#243;logo del acento m&#233;trico o de comp&#225;s en la m&#250;sica, y es la base de la m&#233;trica en la versificaci&#243;n. Por otro lado hay otro tipo de acento, al que Meyer llama &lt;i&gt;&#8220;&#8230;acento r&#237;tmico&#8221;&lt;/i&gt; en la m&#250;sica y Meschonnic &lt;i&gt;&#8220;&#8230;las marcas del discurso&#8221;&lt;/i&gt; en el lenguaje, que es distinto del acento m&#233;trico, y que es el acento sobre el que el ritmo del lenguaje est&#225; organizado en agrupamientos.&lt;/p&gt;
&lt;h2 class=&#034;spip&#034; id=&#034;outil_sommaire_3&#034;&gt;&lt;a title=&#034;Sommaire&#034; href='https://www.rhuthmos.eu/spip.php?id_auteur=126&amp;page=backend#outil_sommaire' class=&#034;sommaire_ancre&#034;&gt; &lt;/a&gt;Niveles de organizaci&#243;n &lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;Una &#250;ltima cita de Meschonnic introduce el problema de la organizaci&#243;n del ritmo en dimensiones mayores : &lt;i&gt;&#8220;En el discurso, el discurso es ritmo y el ritmo discurso&#8230; El ritmo es el conjunto sint&#233;tico de todos los elementos que contribuyen a su conformaci&#243;n, organizaci&#243;n de todas las unidades&#8230;, desde las de la frase hasta las del relato&#8230; Lo que plantea el problema, sobre el cual nada se sabe : la relaci&#243;n entre las peque&#241;as unidades y el ritmo de las grandes&#8230;&#8221;&lt;/i&gt; (MESCHONNIC, 1982), traducci&#243;n m&#237;a.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Sin embargo este problema puede empezar a tener soluci&#243;n si recurrimos a la idea de la organizaci&#243;n arquitect&#243;nica de los acontecimientos sucesivos en niveles simult&#225;neos. No es casualidad que un music&#243;logo como Meyer haya descripto en detalle este concepto, ya que es familiar a cualquier estudiante de m&#250;sica que aborda el estudio de la forma musical. En una frase musical sencilla, el elemento m&#225;s simple es el &lt;i&gt;motivo&lt;/i&gt; ; dos o m&#225;s motivos forman &lt;i&gt;incisos&lt;/i&gt;, &#233;stos forman a su vez &lt;i&gt;semifrases&lt;/i&gt; que se agrupan en &lt;i&gt;frases&lt;/i&gt;. Las frases se organizan en &lt;i&gt;temas, &lt;/i&gt;y as&#237; la organizaci&#243;n crece hasta llegar a las dimensiones que el m&#250;sico desee (BAS, 1947). De la misma manera, dentro de las oraciones las palabras forman agrupaciones jer&#225;rquicas llamadas &lt;i&gt;constituyentes sint&#225;cticos&lt;/i&gt;&lt;i&gt; &lt;/i&gt;(D&#205;AZ HORMIGO, 2003). Estas agrupaciones est&#225;n regidas por el significado de las palabras, ya que no cualquier conjunto de palabras forma un constituyente, sino s&#243;lo aquellas agrupaciones que realiza una funci&#243;n sint&#225;ctica reconocible. Las oraciones forman a su vez p&#225;rrafos, versos, secciones, estrofas, o lo que sea de acuerdo al tipo de texto del que se trate.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Lo relevante desde el punto de vista r&#237;tmico es que en cada nivel de organizaci&#243;n los acontecimientos se pueden agrupar siguiendo el mismo principio que define Meyer, esto es &lt;i&gt;&#8220;&#8230;una o m&#225;s partes no acentuadas son agrupadas en relaci&#243;n con otra parte que s&#237; lo est&#225;&#8221;&lt;/i&gt;, tomando en cuenta que la palabra acento tiene el significado de acento r&#237;tmico, no de acento gramatical o m&#233;trico, y su naturaleza depende del contexto en el que aparece. En cada nivel de organizaci&#243;n los acontecimientos son los agrupamientos presentes en el nivel inferior, por ejemplo palabras en relaci&#243;n a las frases (o sintagmas), frases en relaci&#243;n a las oraciones, oraciones en relaci&#243;n a los p&#225;rrafos, y dem&#225;s. Tambi&#233;n en cada nivel los agrupamientos de orden inferior se agrupar&#225;n alrededor de los &#8220;acentuados&#8221; en una organizaci&#243;n jer&#225;rquica, de acuerdo a los factores de agrupamiento que est&#233;n presentes en el texto.&lt;/p&gt;
&lt;h2 class=&#034;spip&#034; id=&#034;outil_sommaire_4&#034;&gt;&lt;a title=&#034;Sommaire&#034; href='https://www.rhuthmos.eu/spip.php?id_auteur=126&amp;page=backend#outil_sommaire' class=&#034;sommaire_ancre&#034;&gt; &lt;/a&gt;El ritmo del texto dram&#225;tico&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;Para abordar este tema tomamos una cita de Pavis, que habla de espect&#225;culos en general : &lt;i&gt;&#8220;&#8230;el ritmo de la puesta en escena en su conjunto&#8230;nos obliga a distinguir los ritmos parciales de cada sistema significante.&#8221; &lt;/i&gt;M&#225;s adelante : &lt;i&gt;&#8220;El ritmo general&#8230; &lt;/i&gt;(resultado de la combinaci&#243;n de estos ritmos parciales)&lt;i&gt;,&#8230;se convierte en aquello que organiza a los cuerpos hablantes que se desplazan por el tiempo y el espacio de una escena&#8221; &lt;/i&gt;Y tambi&#233;n : &lt;i&gt;&#8220;Los ritmos de los distintos sistemas esc&#233;nicos obedecen a sus leyes particulares&#8221;&lt;/i&gt;&lt;i&gt; &lt;/i&gt;(PAVIS, 2000)&lt;i&gt;.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Seg&#250;n este autor la obra de teatro consta en su composici&#243;n con diferentes elementos que tienen cada uno un ritmo propio : la gestualidad, la iluminaci&#243;n, el vestuario, el texto son ordenados cada uno por un ritmo particular que establece su desarrollo en el tiempo. Desde el punto de vista de las ideas expuestas anteriormente esto significa que cada &lt;i&gt;&#8220;sistema significante&#8221;&lt;/i&gt;, para usar el lenguaje de Pavis, presenta una serie de acontecimientos propios del sistema que se trate, agrupados r&#237;tmicamente en relaci&#243;n con los acentos y organizados en niveles arquitect&#243;nicos simult&#225;neos de acuerdo a &lt;i&gt;&#8220;sus leyes particulares&#8221;&lt;/i&gt;, o sea sus factores de agrupamiento espec&#237;ficos. El texto es uno m&#225;s de esas cadenas de acontecimientos, que se desarrolla a la par de los aspectos coreogr&#225;ficos de la puesta, por decirlo as&#237; ; de la m&#250;sica, la iluminaci&#243;n, etc. Pero es &#8220;&lt;i&gt;el ritmo general&#8221;&lt;/i&gt;, el de la puesta en escena, aquel que organiza y unifica los distintos elementos de la representaci&#243;n que se desplazan por el tiempo y el espacio de una escena.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Esta organizaci&#243;n de lenguajes compuestos de acontecimientos de diferente naturaleza, cuyos discursos obedecen a distintas leyes en su desenvolvimiento, que tienen sentidos y significados dispares, se puede llevar adelante porque lo que se organiza no son palabras, gestos, sonidos o movimientos, sino sus agrupaciones en torno a instantes jerarquizados, de la misma manera que en una partitura polif&#243;nica el compositor dispone en una forma total distintos timbres, alturas, acentos, frases, etc.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
En el teatro como en la danza, la &#243;pera y otras artes esc&#233;nicas, es el director de escena quien asume la funci&#243;n de ordenador del espect&#225;culo y decide su ritmo, sus pausas, sus cambios de velocidad, controla su temporalidad y sirve de intermediario entre lo que propone la obra y las expectativas del p&#250;blico. De la misma manera que el poeta elige el orden de las palabras, un director cuidadoso con la estructura temporal determina en qu&#233; momento dos signos o elementos se condensan o se desplazan uno a otro, es decir establece la agrupaci&#243;n r&#237;tmica que considera necesaria para lograr su objetivo dram&#225;tico. En este marco los conceptos de agrupamiento y de niveles de organizaci&#243;n arquitect&#243;nicos aplicados al an&#225;lisis de la estructura r&#237;tmica del espect&#225;culo permiten conceptualizar aspectos que de otra manera quedan sin una descripci&#243;n adecuada, y emplear esa conceptualizaci&#243;n para el manejo m&#225;s eficiente de la composici&#243;n r&#237;tmica.&lt;/p&gt;
&lt;h2 class=&#034;spip&#034; id=&#034;outil_sommaire_5&#034;&gt;&lt;a title=&#034;Sommaire&#034; href='https://www.rhuthmos.eu/spip.php?id_auteur=126&amp;page=backend#outil_sommaire' class=&#034;sommaire_ancre&#034;&gt; &lt;/a&gt;Bibliograf&#237;a&lt;/h2&gt;
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		</content:encoded>


		

	</item>
<item xml:lang="es">
		<title>Tiempo, forma y movimiento. Una idea pre-plat&#243;nica del ritmo.
</title>
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		<dc:date>2018-01-30T14:21:04Z</dc:date>
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		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>An&#237;bal Zorrilla
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&lt;p&gt;Este texto fu&#233; presentado en el 2&#176; Congreso Internacional de Artes, Revueltas del Arte. Universidad Nacional de las Artes, UNA &#8211; Buenos Aires &#8211; 4-6 de octubre de 2017. Abstract. La experiencia r&#237;tmica es central en la fruici&#243;n de la obra de arte. Los comentarios sobre las caracter&#237;sticas del ritmo son comunes en relaci&#243;n con obras musicales y coreogr&#225;ficas, pero tambi&#233;n teatrales, audiovisuales y literarias, entre otras. Sin embargo no es f&#225;cil saber de qu&#233; se habla cuando se habla de (&#8230;)&lt;/p&gt;


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&lt;a href="https://www.rhuthmos.eu/spip.php?rubrique31" rel="directory"&gt;Danse, th&#233;&#226;tre et spectacle vivant &#8211; GALERIES &#8211; Nouvel article
&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;Este texto fu&#233; presentado en el 2&#176; Congreso Internacional de Artes, Revueltas del Arte. Universidad Nacional de las Artes, UNA &#8211; Buenos Aires &#8211; 4-6 de octubre de 2017.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
&lt;i&gt; &lt;strong&gt;Abstract. &lt;/strong&gt; La experiencia r&#237;tmica es central en la fruici&#243;n de la obra de arte. Los comentarios sobre las caracter&#237;sticas del ritmo son comunes en relaci&#243;n con obras musicales y coreogr&#225;ficas, pero tambi&#233;n teatrales, audiovisuales y literarias, entre otras. Sin embargo no es f&#225;cil saber de qu&#233; se habla cuando se habla de ritmo. Partiendo de autores como Paul Fraisse, Leonard Meyer, Henri Lefebvre o Pascal Michon, en este trabajo exponemos una concepci&#243;n del ritmo distinta a la que surge de la definici&#243;n plat&#243;nica, para quien el ritmo es &#8220;el orden del movimiento en la m&#250;sica y la danza siguiendo las leyes del n&#250;mero&#8221;. Ya Benveniste mostr&#243; que el concepto de ritmo fue usado anteriormente con otro sentido, como &#8220;la forma provisoria, modificable e improvisada que adquiere lo que fluye en el momento mismo de fluir&#8221;. Postulamos que esta forma de concebirlo es una herramienta muy productiva para pensar a la vez las sucesiones m&#233;tricas y todas las dem&#225;s formas de organizaci&#243;n posibles independientemente del metro para la interpretaci&#243;n, la producci&#243;n y la ense&#241;anza art&#237;stica, adem&#225;s de iluminar su rol en la creaci&#243;n de sentido en el arte. &lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
&lt;strong&gt;Palabras clave:&lt;/strong&gt; &lt;i&gt;ritmo, forma, movimiento. &lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
&lt;BR/&gt;
La definici&#243;n de &#8220;ritmo&#8221; se revela un problema muy complejo. Una de las facetas de este problema es que la palabra ritmo tiene muchos significados y entonces muchas veces las definiciones que encontramos son parciales o est&#225;n determinadas por el objeto de estudio del autor que propone la definici&#243;n. Lo m&#225;s pertinente es emplear una definici&#243;n &#250;til y productiva m&#225;s que encontrar una definici&#243;n esencial, que obligar&#237;a a extender excesivamente el campo de investigaci&#243;n en busca de algo que probablemente sea imposible encontrar.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Una de las formas de abordar esta dificultad es diferenciar dos fen&#243;menos r&#237;tmicos, o en todo caso dos aspectos del fen&#243;meno r&#237;tmico, que son la m&#233;trica y el ritmo propiamente dicho. En este planteo se ve la dificultad que implica el uso de la palabra ritmo, ya que significa tanto la totalidad del fen&#243;meno como una de sus partes. La m&#233;trica es naturalmente un fen&#243;meno r&#237;tmico, pero para hablar del conjunto de fen&#243;menos r&#237;tmicos que no son la m&#233;trica no hay otra palabra que la misma palabra &#8220;ritmo&#8221;. Sin embargo el ritmo y la m&#233;trica, entendiendo por ritmo todos los fen&#243;menos r&#237;tmicos que no son la m&#233;trica, son muy distintos y en el marco la m&#250;sica y la danza, se hace imprescindible discriminarlos. La m&#233;trica es un campo de la r&#237;tmica est&#225; dominado por factores num&#233;ricos, por divisiones proporcionales, por repeticiones. Entran dentro del campo de la m&#233;trica los compases, los valores que expresan las figuras musicales, el concepto de pulso, la divisi&#243;n de las frases musicales en n&#250;meros regulares de compases, la construcci&#243;n de secuencias de movimientos sobre patrones num&#233;ricos, pero tambi&#233;n m&#225;s all&#225; de la m&#250;sica y la danza, los distintos modos de la versificaci&#243;n, donde el verso se ajusta a esquemas definidos por el n&#250;mero de s&#237;labas que separan los acentos de las palabras, o las vocales largas y cortas, dependiendo del idioma en que est&#233; escrita la poes&#237;a. &#201;ste fen&#243;meno m&#233;trico tambi&#233;n aparece en otras artes, nombrado expresamente por los ensayistas, muchas veces con otros nombres que oscurecen el paralelismo con la m&#233;trica en la m&#250;sica, la danza y la literatura.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Al hacer esta diferenciaci&#243;n entre m&#233;trica y ritmo se encuentra que la m&#233;trica, al estar definida por relaciones num&#233;ricas y duraciones proporcionales, es f&#225;cilmente manejable y descriptible. Este hecho es causa de que est&#233; enormemente sobrevalorada, a tal punto que la mayor parte de las veces que en la ense&#241;anza de la danza se habla de ritmo, en realidad se est&#225; hablando s&#243;lo de m&#233;trica. Adem&#225;s esta sobrevaloraci&#243;n de la m&#233;trica y de la descripci&#243;n del ritmo basada en el n&#250;mero tiene un componente normativo que tambi&#233;n muchas veces oscurece otros aspectos del fen&#243;meno r&#237;tmico. Esto se refleja en el hecho de que muchas veces se eval&#250;a el ritmo, o sea se dice si un ritmo est&#225; bien ejecutado o mal ejecutado por el int&#233;rprete, o bien o mal concebido por un compositor, si se encuadra dentro de esquemas m&#233;tricos normativos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Para escapar de este reinado m&#233;trico-num&#233;rico-normativo es mejor tomar una definici&#243;n pre-plat&#243;nica del ritmo basada en la investigaci&#243;n filol&#243;gica que realiz&#243; Emile Benveniste sobre la etimolog&#237;a de la palabra y la evoluci&#243;n hist&#243;rica del concepto. Benveniste encontr&#243; que la etimolog&#237;a usual en la primera mitad siglo XX describ&#237;a el surgimiento del concepto de ritmo de la observaci&#243;n por los griegos del movimiento de las olas en las orillas del mar Egeo. Para Benveniste esta etimolog&#237;a no ten&#237;a sentido dado que la palabra &#8220;ritmo&#8221; se forma en griego a partir de una ra&#237;z que significa &#8220;fluir&#8221;, y &#233;l observ&#243; que el movimiento de las olas en las playas no &#8220;fluye&#8221; de manera alguna. A partir de esta observaci&#243;n recurri&#243; a los textos griegos para ver de qu&#233; manera usaban la palabra &#8220;&lt;i&gt;rhuthmos&lt;/i&gt;&#8221;, y encontr&#243; que era una de las palabras con las cuales se denominaba la &#8220;forma&#8221;. Se aplicaba para nombrar la forma de los objetos que cambiaban con el paso del tiempo, como las formas reflejadas en un espejo, la forma de las instituciones pol&#237;ticas, la forma de las letras del alfabeto, la forma de las emociones y los sentimientos humanos, entre otros objetos, &lt;i&gt;&#8220;&#8230;la forma que adopta en &lt;/i&gt;&lt;i&gt;un momento aquello que est&#225; en movimiento, lo que fluye, lo cambiante&#8221;&lt;/i&gt; (BENVENISTE, 1966)&lt;i&gt;. &lt;/i&gt;Benveniste explica que ya en &#233;poca de Plat&#243;n, y en sus obras, el ritmo est&#225; definido como la forma del movimiento humano sometida a las leyes del n&#250;mero.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Seg&#250;n el fil&#243;sofo e historiador franc&#233;s Pascal Michon (MICHON, 2015) este sometimiento de la forma r&#237;tmica a las leyes del n&#250;mero tiene razones hist&#243;rico-sociales y pol&#237;ticas que reflejan las tensiones y los conflictos de la &#233;poca. Hay buenas razones para pensar que la idea de ritmo como &#8220;metro&#8221; (&lt;i&gt;metron&lt;/i&gt;), como medida, repetici&#243;n y proporci&#243;n establecida por Plat&#243;n es congruente con la cr&#237;tica de la democracia desarrollada por el mismo Plat&#243;n y con la exclusi&#243;n de la ciudad de personajes que podr&#237;an parecer marginales, pero cuyo rechazo es determinante en la econom&#237;a del pensamiento tradicional sobre el ritmo: los poetas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Siguiendo las ideas de Michon, una experiencia r&#237;tmica concebida en los t&#233;rminos del n&#250;mero y de la medida solamente es compatible con una estructura social organizada siguiendo un modelo de racionalidad matem&#225;tico y &#8220;musical&#8221;. Su armon&#237;a social depende necesariamente de la jerarquizaci&#243;n de los diferentes elementos de la sociedad. Cada uno debe asegurar su rol en una repartici&#243;n funcional, contra la cual es imposible rebelarse, y participar en la reproducci&#243;n r&#237;tmica de la sociedad perfecta, en particular a trav&#233;s de una participaci&#243;n en las alternancias fundamentales de la sociabilidad (el culto religioso y c&#237;vico). Se comprende la suerte reservada a los poetas: &#233;stos representan los competidores directos de este tipo de orden pol&#237;tico, en la medida en que la menor de sus producciones literarias y musicales implican procesos que no siguen ni modelos matem&#225;ticos ni los propios del culto religioso, sino maneras de fluir (o sea ritmos de acuerdo con la definici&#243;n de Benveniste) cada vez nuevas y que no exigen ninguna jerarquizaci&#243;n funcional. Plat&#243;n comprendi&#243; que los poetas eran los heraldos, muchas veces marginales pero no menos peligrosos, de una sociedad donde el ritmo no es una medida, un comp&#225;s, un n&#250;mero y una proporci&#243;n, y que representaban un desaf&#237;o importante para el fil&#243;sofo-rey.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Pero para encontrar una manera de describir las formas r&#237;tmicas prescindiendo del n&#250;mero, de la duraci&#243;n proporcional y de la repetici&#243;n, hace falta encontrar algo igualmente relevante que lo reemplace. Y este algo es el acento r&#237;tmico. Seg&#250;n Leonard Meyer (COOPER &amp; MEYER, 2000) &lt;i&gt;&#8220;&#8230;en la actualidad no se puede afirmar inequ&#237;vocamente que es aquello que hace la nota nos parezca acentuada y otra no. Porque aunque factores como la duraci&#243;n, la intensidad, el perfil mel&#243;dico, la regularidad, etc&#233;tera, desempe&#241;an individualmente un papel creaci&#243;n de la sensaci&#243;n de acento ninguno de ellos parece un elemento concomitante necesario e invariable en el acento&#8221;.&lt;/i&gt; Lo mismo puede decirse naturalmente del movimiento del cuerpo en la danza o de la acentuaci&#243;n po&#233;tica. De todas maneras, aun aceptando esta dificultad relativa a su definici&#243;n, el concepto de acento es vital en la experiencia r&#237;tmica, en su interpretaci&#243;n y an&#225;lisis, inclusive en el marco de la m&#233;trica musical y po&#233;tica. El acento aparece como un hecho, como un dato que es necesario interpretar e integrar a cualquier descripci&#243;n del fen&#243;meno r&#237;tmico posible.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
La reflexi&#243;n sobre la naturaleza del acento obliga al pensamiento a volver sobre otro aspecto de la naturaleza del ritmo. Y quiz&#225;s este retorno pueda aportar alg&#250;n elemento de importancia para reflexionar sobre el acento mismo. El aspecto de la naturaleza del ritmo que en este momento siento la necesidad de abordar es por llamarlo alguna manera, su ubicaci&#243;n. La mayor parte de los textos did&#225;cticos sobre m&#250;sica y danza cuando abordan el ritmo lo ubican como un hecho o un acontecimiento, o una cadena de acontecimientos en todo caso, que forman parte de la obra y que hay un sujeto que percibe. O sea que el ritmo es descrito como algo que est&#225; en una m&#250;sica por ejemplo y que el sujeto como oyente percibe, y a partir de esta percepci&#243;n lo experimenta. Sin embargo ya el psic&#243;logo Paul Fraisse (FRAISSE, 1976) dice&lt;i&gt; &#8220;&#8230;en diverso grado el ritmo se percibe y se realiza (por quien lo percibe) al mismo tiempo&#8221;.&lt;/i&gt; Esto significa que la percepci&#243;n de por s&#237; no basta para la existencia de la experiencia r&#237;tmica. Para que &#233;sta aparezca es necesaria una &lt;i&gt;acci&#243;n&lt;/i&gt; por parte del sujeto, por lo cual el esquema tradicional de est&#237;mulo-respuesta, o emisi&#243;n-percepci&#243;n, no permite aclarar la naturaleza del fen&#243;meno r&#237;tmico. Lo que existe, lo que fluye, lo que adopta una forma que llamamos ritmo, es la relaci&#243;n que hay entre el sujeto y la obra, es una entidad en la que participan ambos inseparablemente so pena de destruir la experiencia r&#237;tmica. Seg&#250;n Nicol&#225;s Abraham &lt;i&gt;&#8220;&#8230;el estado r&#237;tmico es a la vez la marca y la perturbaci&#243;n del sujeto. La marca del sujeto, es decir que no hay ritmo sin sujeto que lo perciba o lo accione. Pero tambi&#233;n su perturbaci&#243;n, es decir que no hay sujeto del ritmo sin sujeto ritmado, sin ritmizaci&#243;n del sujeto a cambio&#8221;&lt;/i&gt; (SAUVANET, 2015)&lt;i&gt;.&lt;/i&gt; Me parece interesante que desde esta perspectiva la b&#250;squeda de una naturaleza del acento que se explique por sus caracter&#237;sticas f&#237;sicas, por ejemplo en m&#250;sica la intensidad, el timbre, la frecuencia del sonido o su posici&#243;n en una secuencia de frecuencias, en una melod&#237;a, no puede llevar a ninguna conclusi&#243;n definitiva. Un acento es un acento porque hay algo que sucede entre la obra y el sujeto, entre la m&#250;sica y el oyente. Es m&#225;s, en realidad la palabra oyente no describe adecuadamente la posici&#243;n del sujeto frente a una obra musical debido a que denota una posici&#243;n pasiva y no la escucha activa que efectivamente sucede cuando la experiencia r&#237;tmica aparece.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Para Leonard Meyer (COOPER &amp; MEYER, 2000) el ritmo&lt;i&gt; &#8220;&#8230;podr&#237;a definirse como el modo en el cual una o m&#225;s partes no acentuadas son agrupadas en relaci&#243;n con otra parte que s&#237; lo est&#225;&#8221;.&lt;/i&gt; De esta manera el acento es colocado en el centro de un nuevo tipo de formalizaci&#243;n que prescinde totalmente del n&#250;mero, la relaci&#243;n proporcional de las duraciones y las repeticiones, creando una forma que Meyer llama agrupamiento. Tambi&#233;n postula que la cantidad de agrupamientos posibles es escasa, podr&#237;an ser solamente cinco, DF, DDF, FD, FDD y DFD, donde F significa fuerte, o acentuado y D d&#233;bil o no acentuado (COOPER &amp; MEYER, 2000, p&#225;g. 16). Seg&#250;n este autor, &lt;i&gt;&#8220;&#8230;como un grupo r&#237;tmico puede ser identificado cuando sus partes se diferencian entre s&#237;&#8230; implica siempre una correlaci&#243;n entre una &#250;nica parte acentuada y una o dos partes no acentuadas (fuertes y d&#233;biles, respectivamente) &#8230; ni una serie de partes fuertes indiferenciadas ni una serie de partes d&#233;biles &#8230; pueden ser verdaderos ritmos. Son ritmos incompletos&#8221; &lt;/i&gt;(p&#225;g. 17). Se entiende que las palabras &#8220;fuerte&#8221; y &#8220;d&#233;bil&#8221; se emplean en un sentido metaf&#243;rico, y no implican ninguna caracter&#237;stica din&#225;mica de fuerza o debilidad. Para graficar estos conceptos se pueden emplear signos convencionales arbitrarios, por ejemplo para indicar un acontecimiento el s&#237;mbolo &lt;strong&gt;&#1054;&lt;/strong&gt;, para indicar una parte acentuada o fuerte &#9660;, y para una parte no acentuada o d&#233;bil &#9644;. De manera que los cinco grupos b&#225;sicos DF, DDF, FD, FDD y DFD se pueden graficar as&#237; respectivamente:&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;&lt;/p&gt;
&lt;CENTER&gt;&lt;div class='spip_document_3805 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://www.rhuthmos.eu/local/cache-vignettes/L500xH202/-22-5f277.png?1721266746' width='500' height='202' alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/CENTER&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Otras combinaciones posibles pueden ser analizadas como compuestas por los grupos b&#225;sicos dados: DDFD y FDF pueden ser descriptas as&#237;:&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;&lt;/p&gt;
&lt;CENTER&gt;&lt;div class='spip_document_3806 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://www.rhuthmos.eu/local/cache-vignettes/L465xH153/-23-edd64.gif?1711313531' width='465' height='153' alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/CENTER&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
El concepto de agrupamiento no es una invenci&#243;n de Meyer, por ejemplo muchos textos de ense&#241;anza musical lo utilizan para describir los compases. La diferencia es que este autor lo toma como el elemento formal b&#225;sico de la estructura r&#237;tmica, y lo separa totalmente de la m&#233;trica y de la descripci&#243;n num&#233;rica.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
De todas maneras falta un paso m&#225;s para abordar el problema de la organizaci&#243;n del ritmo en dimensiones mayores. Henri Meschonnic (MESCHONNIC, 1982) lo expresa as&#237;: &lt;i&gt;&#8220;En el discurso, el discurso es ritmo y el ritmo discurso&#8230; El ritmo es el conjunto sint&#233;tico de todos los elementos que contribuyen a su conformaci&#243;n, organizaci&#243;n de todas las unidades&#8230;, desde las de la frase hasta las del relato&#8230; Lo que plantea el problema, sobre el cual nada se sabe: la relaci&#243;n entre las peque&#241;as unidades y el ritmo de las grandes&#8230;&#8221;&lt;/i&gt;, traducci&#243;n m&#237;a. Sin embargo este problema puede empezar a tener soluci&#243;n si recurrimos a la idea de la organizaci&#243;n arquitect&#243;nica de los acontecimientos sucesivos en niveles simult&#225;neos. No es casualidad que un music&#243;logo como Meyer haya descripto en detalle este concepto, ya que es familiar a cualquier estudiante de m&#250;sica que aborda el estudio de la forma musical. En una frase musical sencilla, el elemento m&#225;s simple es el &lt;i&gt;motivo&lt;/i&gt;; dos o m&#225;s motivos forman &lt;i&gt;incisos&lt;/i&gt;, &#233;stos forman a su vez &lt;i&gt;semifrases&lt;/i&gt; que se agrupan en &lt;i&gt;frases&lt;/i&gt;. Las frases se organizan en &lt;i&gt;temas, &lt;/i&gt;y as&#237; la organizaci&#243;n crece hasta llegar a las dimensiones que el m&#250;sico desee (BAS, 1947). De la misma manera, dentro de las oraciones las palabras forman agrupaciones jer&#225;rquicas llamadas &lt;i&gt;constituyentes sint&#225;cticos &lt;/i&gt;(D&#205;AZ HORMIGO, 1). Estas agrupaciones est&#225;n regidas por el significado de las palabras, ya que no cualquier conjunto de palabras forma un constituyente, sino s&#243;lo aquellas agrupaciones que realizan una funci&#243;n sint&#225;ctica reconocible. Las oraciones forman a su vez p&#225;rrafos, versos, secciones, estrofas, o lo que sea de acuerdo con el tipo de texto del que se trate.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Lo relevante desde el punto de vista r&#237;tmico es que en cada nivel de organizaci&#243;n los acontecimientos se pueden agrupar siguiendo el mismo principio que define Meyer, esto es &lt;i&gt;&#8220;&#8230;una o m&#225;s partes no acentuadas son agrupadas en relaci&#243;n con otra parte que s&#237; lo est&#225;&#8221;&lt;/i&gt;, tomando en cuenta que la palabra acento tiene el significado de acento r&#237;tmico, no de acento gramatical o m&#233;trico, y su naturaleza depende del contexto en el que aparece. En cada nivel de organizaci&#243;n los acontecimientos son los agrupamientos presentes en el nivel inferior, por ejemplo palabras en relaci&#243;n con las frases, frases en relaci&#243;n con las oraciones, oraciones en relaci&#243;n con los p&#225;rrafos, y dem&#225;s. Tambi&#233;n en cada nivel los agrupamientos de orden inferior se agrupar&#225;n alrededor de los &#8220;acentuados&#8221; en una organizaci&#243;n jer&#225;rquica, de acuerdo con los factores de agrupamiento que est&#233;n presentes en el texto.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Tambi&#233;n Pascal Michon, que postula que la individuaci&#243;n de los sujetos humanos es consecuencia de un proceso r&#237;tmico, encuentra un problema y una v&#237;a similar. Seg&#250;n &#233;l, si los procesos que producen continuamente los individuos singulares y colectivos se realizan de manera relativamente constante en una &#233;poca o en un grupo dado, si no son un simple flujo sino un conjunto descriptible de ritmos articulados unos con otros, hay que suponer que estos conjuntos r&#237;tmicos son ellos mismos de alguna manera individuos. Esto significa que los acontecimientos sucesivos que suceden en la historia de cada individuo est&#225;n en s&#237; mismos conformados de una manera comparable a los agrupamientos que aparecen en la estructura r&#237;tmica de las obras de arte, o sea que no son una cadena de hechos que transcurren en el tiempo sino que forman estructuras ordenadas. Como en el arte, lo que est&#225; conformado r&#237;tmicamente no es ni el sujeto ni una &#8220;realidad externa&#8221;, sino la relaci&#243;n entre el sujeto y el mundo, una relaci&#243;n en la cual ambos se perturban mutuamente, como dec&#237;a m&#225;s arriba Nicol&#225;s Abraham, y que transcurre y cambia en el tiempo. Lo producido por la conformaci&#243;n r&#237;tmica es una identidad individual o colectiva que se produce en un momento particular, una forma que adopta en un momento algo que est&#225; en perpetuo cambio. Y Michon avanza m&#225;s all&#225;, pensando en los ritmos de las grandes unidades que para Meschonnic son tan problem&#225;ticos: para &#233;l los ritmos que producen continuamente los individuos tampoco son un simple flujo sino un conjunto descriptible de ritmos articulados unos con otros. Mi interpretaci&#243;n de la idea de Michon est&#225; en la manera en que pienso que se puede describir la forma en que los ritmos se articulan unos con otros: seg&#250;n Meyer es la misma forma en la que los acontecimientos se conforman dentro de cada agrupamiento, dentro de lo que podemos llamar el nivel b&#225;sico, el ritmo primario, o sea los no acentuados alrededor de los acentuados, generando ritmos de ritmos, y ritmos de &lt;i&gt;&#8220;ritmos de ritmos&#8221;.&lt;/i&gt; Como&lt;i&gt; &lt;/i&gt;se trata de los ritmos de la individuaci&#243;n entonces los ritmos son de alguna manera individuos, y los ritmos de nivel m&#225;s alto son individuaciones de ritmos-individuos, un tipo de individualidad compuesta de las individuaciones hist&#243;ricas del sujeto, de la misma manera que una individualidad colectiva incluye las individualidades singulares de los sujetos que la componen. De esta manera se pueden homologar la conformaci&#243;n r&#237;tmica de un texto art&#237;stico de la disciplina de que se trate con la conformaci&#243;n r&#237;tmica de las identidades individuales y colectivas de los sujetos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Posteriores investigaciones dir&#225;n si esta idea es productiva o no. Quiz&#225;s haya que reemplazarla enteramente por alguna otra. Pero adoptarla, sobre todo en el &#225;mbito de la educaci&#243;n art&#237;stica, la interpretaci&#243;n y el an&#225;lisis del ritmo en las obras de arte, tanto por los te&#243;ricos como por los artistas y la cr&#237;tica de arte, permite desprenderse de las limitaciones m&#225;s importante de la definici&#243;n plat&#243;nica usual: su dependencia de los fen&#243;menos num&#233;ricos, de la necesidad de la repetici&#243;n y la divisi&#243;n proporcional del tiempo, y de los aspectos normativos asociados a estas caracter&#237;sticas. Esta ya es una ventaja que deber&#237;a llamarnos a reflexionar sobre la mamera en la que abordamos el fen&#243;meno r&#237;tmico y su rol en la creaci&#243;n de sentido en el arte.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
&lt;strong&gt;Bibliograf&#237;a&lt;/strong&gt;:&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
BAS, G. (1947). &lt;i&gt;Tratado de la Forma Musical.&lt;/i&gt; Buenos Aires: Ricordi.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
BENVENISTE, E. (1966). La notion de rythme dans son expression linguistique. &lt;i&gt;Probl&#232;mes de linguistique g&#233;n&#233;rale&lt;/i&gt;, 133.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
COOPER, G., &amp; MEYER, L. (2000). &lt;i&gt;Estructura R&#237;tmica de la M&#250;sica.&lt;/i&gt; Barcelona: Idea Books.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
D&#205;AZ HORMIGO, M. T. (2003 de enero de 1). &lt;i&gt;DELIMITACI&#211;N TERMINOL&#211;GICA Y CONCEPTUAL DE LAS UNIDADES LING&#220;&#205;STICAS. .&lt;/i&gt; (E. L. G. Universidad de Alicante. Departamento de Filolog&#237;a Espa&#241;ola, Ed.) Recuperado el 2011 de septiembre de 1, de Repositorio Institucional de la Universidad de Alicante : &lt;a href=&#034;http://hdl.handle.net/10045/6175&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;http://hdl.handle.net/10045/6175&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
FRAISSE, P. (1976). &lt;i&gt;Psicolog&#237;a del ritmo.&lt;/i&gt; Madrid: Ediciones Morata.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
MESCHONNIC, H. (1982). &lt;i&gt;Critique du rythme.&lt;/i&gt; Lagrasse: Verdier.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
MICHON, P. (2015). &lt;i&gt;Les Rythmes du politique. D&#233;mocratie et capitalisme mondialis&#233;, .&lt;/i&gt; Paris: Rhuthmos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
SAUVANET, P. (15 de marzo de 2015). &lt;i&gt;Rhuthmos .&lt;/i&gt; Obtenido de La question du rythme dans l'&#339;uvre d'Henri Maldiney : approche et discussion. : &lt;a href=&#034;http://rhuthmos.eu/spip.php?article736&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;http://rhuthmos.eu/spip.php?article736&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
		</content:encoded>


		

	</item>
<item xml:lang="fr">
		<title>Ritmo y sentido en la obra de arte de cruce de lenguajes
</title>
		<link>https://www.rhuthmos.eu/spip.php?article862</link>
		<guid isPermaLink="true">https://www.rhuthmos.eu/spip.php?article862</guid>
		<dc:date>2016-03-19T06:30:00Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>fr</dc:language>
		<dc:creator>An&#237;bal Zorrilla
</dc:creator>



		<description>
&lt;p&gt;Ce texte a d&#233;j&#224; paru dans Telondefondo. Revista de Teoria y Critica Teatral, n&#176; 9, julio, 2009. Nous remercions An&#237;bal Zorrilla de nous avoir autoris&#233; &#224; le reproduire sur RHUTHMOS. Abstract : The artistic works that cross different languages present a particular phenomenon because of the folds, ambiguities and juxtapositions they offer. The analysis of their rhythmic aspects and the mechanism used by rhythm to bring meaning in this kind of works, requires a new notional frame ; it is (&#8230;)&lt;/p&gt;


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&lt;a href="https://www.rhuthmos.eu/spip.php?rubrique31" rel="directory"&gt;Danse, th&#233;&#226;tre et spectacle vivant &#8211; GALERIES &#8211; Nouvel article
&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;div class=&#034;cs_sommaire cs_sommaire_avec_fond&#034; id=&#034;outil_sommaire&#034;&gt; &lt;div class=&#034;cs_sommaire_inner&#034;&gt; &lt;div class=&#034;cs_sommaire_titre_avec_fond&#034;&gt; Sommaire &lt;/div&gt; &lt;div class=&#034;cs_sommaire_corps&#034;&gt; &lt;ul&gt; &lt;li&gt;&lt;a title=&#034;Definiciones de ritmo&#034; href='https://www.rhuthmos.eu/spip.php?id_auteur=126&amp;page=backend#outil_sommaire_0'&gt;Definiciones de ritmo&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a title=&#034;Conceptos propios del ritmo como disciplina aut&#243;noma&#034; href='https://www.rhuthmos.eu/spip.php?id_auteur=126&amp;page=backend#outil_sommaire_1'&gt;Conceptos propios del ritmo como disciplina aut&#243;noma&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a title=&#034;Ritmo y significado&#034; href='https://www.rhuthmos.eu/spip.php?id_auteur=126&amp;page=backend#outil_sommaire_2'&gt;Ritmo y significado&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a title=&#034;La obra de cruce de lenguajes y el ritmo&#034; href='https://www.rhuthmos.eu/spip.php?id_auteur=126&amp;page=backend#outil_sommaire_3'&gt;La obra de cruce de lenguajes y el ritmo&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a title=&#034;Ritmo y sentido en la obra de cruce de lenguajes&#034; href='https://www.rhuthmos.eu/spip.php?id_auteur=126&amp;page=backend#outil_sommaire_4'&gt;Ritmo y sentido en la obra de cruce de lenguajes&lt;/a&gt;&lt;/li&gt; &lt;/ul&gt; &lt;/div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;i&gt;Ce texte a d&#233;j&#224; paru dans&lt;/i&gt; Telondefondo. Revista de Teoria y Critica Teatral, &lt;a href=&#034;http://www.telondefondo.org/numeros-anteriores/numero9/articulo/198/el-ritmo-en-la-danza.html&#034; class=&#034;spip_out&#034; rel=&#034;external&#034;&gt;n&#176; 9&lt;/a&gt;, &lt;i&gt;julio, 2009. Nous remercions An&#237;bal Zorrilla de nous avoir autoris&#233; &#224; le reproduire sur RHUTHMOS&lt;/i&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb1&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Este trabajo forma parte del Proyecto de Investigaci&#243;n &#171; Concepto del Ritmo (&#8230;)&#034; id=&#034;nh1&#034;&gt;1&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
&lt;strong&gt;Abstract :&lt;/strong&gt; The artistic works that cross different languages present a particular phenomenon because of the folds, ambiguities and juxtapositions they offer. The analysis of their rhythmic aspects and the mechanism used by rhythm to bring meaning in this kind of works, requires a new notional frame ; it is necessary to consider rhythm as an autonomous discipline, to identify his specific concepts and to develop a method for rhythm analysis applied to other artistic disciplines.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
&lt;strong&gt;Key words : &lt;/strong&gt; Rhythm, analysis, association, meaning, artistic languages, bodymovement, music, dance&lt;/p&gt;
&lt;h2 class=&#034;spip&#034; id=&#034;outil_sommaire_0&#034;&gt;&lt;a title=&#034;Sommaire&#034; href='https://www.rhuthmos.eu/spip.php?id_auteur=126&amp;page=backend#outil_sommaire' class=&#034;sommaire_ancre&#034;&gt; &lt;/a&gt;Definiciones de ritmo&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;Las observaciones sobre el ritmo est&#225;n muy frecuentemente en los labios de quienes emiten juicios sobre obras de arte de cualquier g&#233;nero. Comentarios como &lt;i&gt;ritmo arrollador, cay&#243; el ritmo, ritmo demasiado moroso&lt;/i&gt;, etc., son lugares comunes en los comentarios sobre pel&#237;culas, novelas, espect&#225;culos teatrales e, inclusive, programas de radio, informativos televisivos, etc. Seg&#250;n Daniele Barbieri,&lt;/p&gt;
&lt;blockquote class=&#034;spip&#034;&gt;
&lt;p&gt;Haciendo esto, quien juzga parecer&#237;a estar haciendo uso de una met&#225;fora, ya que &lt;i&gt;ritmo &lt;/i&gt; es un t&#233;rmino que pertenece a la teor&#237;a de la m&#250;sica. O sea, en un lenguaje m&#225;s literal, estas expresiones sonar&#237;an m&#225;s o menos como &#8220;si esta pieza fuera una obra musical, su ritmo ser&#237;a&#8230; etc.&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb2&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Daniele Barbieri, Questioni di ritmo. L'analisi tensiva dei testi (&#8230;)&#034; id=&#034;nh2&#034;&gt;2&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;De todas maneras, esta met&#225;fora es posible porque existen elementos comunes o al menos hom&#243;logos entre el ritmo en la m&#250;sica y sus manifestaciones en otras disciplinas art&#237;sticas, en las que haya estructuras perceptibles secuencialmente ; ni siquiera hace falta que estas estructuras sean en s&#237; temporales. Por ejemplo, los ritmos arquitect&#243;nicos son posibles porque su percepci&#243;n est&#225; organizada siguiendo un orden temporal, y sobre &#233;ste se organizan las recurrencias, repeticiones, acentos y todo otro tipo de fen&#243;meno r&#237;tmico.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Una de las dificultades es que la palabra tiene muchos significados. En un sentido m&#225;s general, el ritmo es la materia que estudia la sucesi&#243;n de los acontecimientos en el tiempo. Pero, tambi&#233;n, tiene otros m&#225;s espec&#237;ficos, e incluso mutuamente contradictorios. Seg&#250;n Benveniste, en griego j&#243;nico, la palabra &lt;i&gt;rhuthmos &lt;/i&gt; es un t&#233;rmino t&#233;cnico que tiene el sentido de&lt;/p&gt;
&lt;blockquote class=&#034;spip&#034;&gt;
&lt;p&gt;&#8220;forma asumida por aquello que est&#225; en movimiento, fluida, modificable ; forma distintiva, figura proporcionada, disposici&#243;n&#8221;. [Y m&#225;s&#8230;] &#8220;la forma en el momento mismo en que es asumida por lo que es movedizo, inestable, fluido, la forma de lo que no tiene consistencia org&#225;nica... Es la forma improvisada, moment&#225;nea, modificable&#8221;.&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;&#201;mile Benveniste, &#171; La notion de rythme dans son expression linguistique &#187;. (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3&#034;&gt;3&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;Drina Hocevar agrega que&lt;/p&gt;
&lt;blockquote class=&#034;spip&#034;&gt;
&lt;p&gt;Seg&#250;n su etimolog&#237;a griega &#233;ste indica un &lt;i&gt;fluir &lt;/i&gt; y tambi&#233;n un &lt;i&gt;jalar &lt;/i&gt; (derivado de la ra&#237;z griega &lt;i&gt;ry [ery]&lt;/i&gt; o &lt;i&gt;w'ry&lt;/i&gt;). El ritmo tambi&#233;n se comprende como intencionalidad, como ir en cierta direcci&#243;n o seguir en un cierto sentido.&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb4&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Drina Hocevar Saber.ula.ve. Recuperado el 15 de Noviembre de 2008, de (&#8230;)&#034; id=&#034;nh4&#034;&gt;4&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;En la tradicional etimolog&#237;a latina, en cambio, &lt;i&gt;&#8220;rhythmus, i&#8221;&lt;/i&gt; esta asociada a la idea de movimiento regular, cadencia, a la imagen del ir y venir de las olas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Hay que hacer una importante distinci&#243;n entre ritmo y m&#233;trica, fen&#243;meno &#233;ste &#250;ltimo que es muy aparente en la m&#250;sica y la danza, pero tambi&#233;n se manifiesta muy frecuentemente en el lenguaje, no s&#243;lo po&#233;tico, y tambi&#233;n en otras disciplinas. Rafael N&#250;&#241;ez Ramos, estudiando el ritmo cinematogr&#225;fico, puntualiza que&lt;/p&gt;
&lt;blockquote class=&#034;spip&#034;&gt;
&lt;p&gt;&#8230;una definici&#243;n de ritmo como la de los formalistas rusos, &#171; la alternancia regular en el tiempo de fen&#243;menos comparables &#187;, por estar ligada en exceso al componente m&#233;trico, no es del todo adecuada e incluso contradice su condici&#243;n m&#225;s caracter&#237;stica, pues atribuye al ritmo un matiz de fijeza y objetividad (por el car&#225;cter regular y comparable de los fen&#243;menos) que, aun sirvi&#233;ndole de base, queda trascendida en el dinamismo vital con que se despliega y ejecuta.&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb5&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Rafael N&#250;&#241;ez Ramos [2006] El Ritmo en le Literatura y el Cine. Recuperado el (&#8230;)&#034; id=&#034;nh5&#034;&gt;5&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;Para Paul Hindemith, no basta la existencia de fen&#243;menos comparables a intervalos regulares, si no que incluye al sujeto que percibe otorg&#225;ndole un papel activo y determinante. Describe el fen&#243;meno de la m&#233;trica en la m&#250;sica de la siguiente manera :&lt;/p&gt;
&lt;blockquote class=&#034;spip&#034;&gt;
&lt;p&gt;A&#250;n en series de sonidos id&#233;nticos en todos los aspectos, que se repiten a intervalos de tiempo iguales, el o&#237;do tiende a percibir agrupaciones regulares ; da a ciertos sonidos m&#225;s importancia que a otros y oye la serie completa como una ondulaci&#243;n entre tiempos acentuados y no acentuados. Esta clase de acentos, (acentos m&#233;tricos), que es determinada por nuestra sensibilidad y no por cualquier otra diferencia objetiva entre los sonidos mismos es esencialmente diferente de la otra clase de acento din&#225;mico&#8230; que es causado por un aumento de fuerza&#8230;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb6&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Paul Hindemith, (1946). Adiestramiento Elemental para M&#250;sicos. Buenos Aires, (&#8230;)&#034; id=&#034;nh6&#034;&gt;6&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;Tambi&#233;n Manuel Garc&#237;a Mart&#237;nez, refiri&#233;ndose a la puesta en escena, se&#241;ala la importancia de lo que &#233;l denomina &#8220;marcos r&#237;tmicos&#8221;, fen&#243;meno mediante el cual la &#8220;&#8230;huella mental de los ritmos de los primeros instantes&#8230; se convierten en el punto de referencia del desarrollo r&#237;tmico posterior&#8230;&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb7&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Manuel Garc&#237;a Mart&#237;nez, R&#233;flexions sur la perception du rythme au th&#233;&#226;tre. (&#8230;)&#034; id=&#034;nh7&#034;&gt;7&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Este hecho es la ra&#237;z y la fuente de la m&#233;trica tambi&#233;n en m&#250;sica y en
cualquiera de sus manifestaciones, y supone la participaci&#243;n activa del sujeto. Se puede describir en t&#233;rminos de expectativa, de la forma en que luego de un primer acontecimiento, seguido de otro comparable a un determinado intervalo de tiempo, se espera un tercero a un intervalo similar. Lo que suceda podr&#225; o no satisfacer esta expectativa, pero va a estar modificado en uno u otro sentido por ella, y marcar&#225; como referencia la conformaci&#243;n r&#237;tmica del desarrollo posterior.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Seg&#250;n Cooper y Meyer, &#8220;&#8230;el ritmo podr&#237;a definirse como el modo en el cual una o m&#225;s partes no acentuadas son agrupadas en relaci&#243;n con otra parte que s&#237; lo est&#225;&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb8&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;G. Cooper y L. Meyer, Estructura R&#237;tmica de la M&#250;sica. Barcelona, Idea (&#8230;)&#034; id=&#034;nh8&#034;&gt;8&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. Esta definici&#243;n es totalmente independiente de la m&#233;trica y, si bien no la excluye, tampoco la supone. Los mismos autores afirman m&#225;s adelante : &lt;i&gt;&#8220;...cualquiera de los agrupamientos r&#237;tmicos puede aparecer en cualquier tipo de organizaci&#243;n m&#233;trica&#8230;&#8221;&lt;/i&gt;, a partir de lo cual se puede inferir que tambi&#233;n pueden aparecer en ausencia de m&#233;trica. N&#250;&#241;ez Ramos hablando de poes&#237;a describe el mismo fen&#243;meno as&#237; : el ritmo&lt;/p&gt;
&lt;blockquote class=&#034;spip&#034;&gt;
&lt;p&gt;&#8230;se basa en la concatenaci&#243;n ininterrumpida de los est&#237;mulos, en la presencia en un acontecimiento de los acontecimientos que lo impulsaron y de los acontecimientos en que se habr&#225; de transformar, en la tensi&#243;n vivida en cada momento (presente) entre la energ&#237;a que parece consumirse y la que empieza a brotar.&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb9&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Rafael N&#250;&#241;ez Ramos, ob. cit. ; p. 6.&#034; id=&#034;nh9&#034;&gt;9&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;La presencia de un acontecimiento en otro posterior, no es m&#225;s que otra forma de decir que ambos acontecimientos est&#225;n agrupados de acuerdo a caracter&#237;sticas propias de su naturaleza y su posici&#243;n en la secuencia temporal, y que esa agrupaci&#243;n tiene un sentido que se comprende como intencionalidad, como direcci&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;h2 class=&#034;spip&#034; id=&#034;outil_sommaire_1&#034;&gt;&lt;a title=&#034;Sommaire&#034; href='https://www.rhuthmos.eu/spip.php?id_auteur=126&amp;page=backend#outil_sommaire' class=&#034;sommaire_ancre&#034;&gt; &lt;/a&gt;Conceptos propios del ritmo como disciplina aut&#243;noma&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;a) &lt;i&gt;Tiempo&lt;/i&gt;. A&#250;n en el caso de que se trate de estructuras no temporales, siempre que se habla de ritmo en el arte se trata de algo que sucede en el tiempo. Este tiempo puede no ser una extensi&#243;n temporal real, ni siquiera una duraci&#243;n. Puede ser implicado, o sea referido como sentido adicional, como lo define Maldiney : &#8220;El ritmo de una forma es la articulaci&#243;n de su tiempo implicado&#8221;.&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb10&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;H. Maldiney, [1967]. &#171; L'esth&#233;tique des rythmes &#187;.&#034; id=&#034;nh10&#034;&gt;10&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; Pero en todo caso nunca es el tiempo &lt;i&gt;objetivo &lt;/i&gt; del mundo f&#237;sico.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Este tiempo &lt;i&gt;objetivo&lt;/i&gt;, que es el del reloj, de los horarios, los movimientos de los objetos celestes, las vibraciones de los cuantos, etc., es un tiempo que concebimos como una sucesi&#243;n de instantes id&#233;nticos infinitos y unidimensionales. Cada uno de estos instantes es un &lt;i&gt;ahora&lt;/i&gt;, sin relaci&#243;n con el anterior, sin estructura, sin significaci&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;blockquote class=&#034;spip&#034;&gt;
&lt;p&gt;Totalmente ausentes est&#225;n el sentido y la significaci&#243;n subyacentes en las relaciones del entorno, que configuran la mundanidad del mundo&#8230;, M&#225;s a&#250;n, los medios de expresar nuestra relaci&#243;n con el tiempo en una lengua natural&#8230;, nos mantienen atados a la comprensi&#243;n y concepci&#243;n vulgar del tiempo.&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb11&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Drina Hocevar, ob. cit. ; p. 3.&#034; id=&#034;nh11&#034;&gt;11&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;En cambio, el tiempo del ritmo es un tiempo en el que los instantes no son
todos iguales, si no que est&#225;n jerarquizados por el sujeto que est&#225; ah&#237;, viviendo un
presente que es consecuencia y sentido de un pasado, y se dirige hacia un futuro
que es el sentido del ahora. Este tiempo &lt;i&gt;pautado&lt;/i&gt;, en el que hay instantes de
infinitos matices, relacionados de m&#250;ltiples formas, es el tiempo del &lt;i&gt;mundo &lt;/i&gt; vivido,
lleno de sentido, en el que sucede el ritmo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
b) &lt;i&gt;Acontecimientos y organizaci&#243;n jer&#225;rquica&lt;/i&gt;. En cuanto a los
acontecimientos que suceden en el tiempo, lo que se podr&#237;a llamar el aspecto
material del ritmo, pueden ser de cualquier naturaleza. B&#225;sicamente, se trata de los
elementos que componen el lenguaje art&#237;stico en el que aparece el ritmo : sonidos
en m&#250;sica, palabras en literatura, movimientos en danza, o una combinaci&#243;n de
cualquiera de ellos. Los acontecimientos pueden estar acentuados o no, o sea lo
que metaf&#243;ricamente llamamos fuertes y d&#233;biles. El acento no consiste en una
caracter&#237;stica &#250;nica, sino que lo que sea en cada caso depende de una relaci&#243;n
entre el contexto y alguna cualidad del acontecimiento acentuado que lo destaque
de alguna manera y le otorgue una jerarqu&#237;a superior.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
c) &lt;i&gt;Agrupamiento&lt;/i&gt;. El fen&#243;meno del agrupamiento es generador de nuevas
formas, ya que organiza los acontecimientos primeramente en sentido horizontal,
organizando los no acentuados alrededor de los acentuados, como dicen Cooper y
Meyer. Este proceso genera nuevos acontecimientos, que consisten en los
agrupamientos en s&#237;, y se comportan ellos mismos de la misma manera que los
acontecimientos que los constituyen, o sea se agrupan a su vez formando &lt;i&gt;agrupamientos de agrupamientos&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
d) &lt;i&gt;Niveles de organizaci&#243;n&lt;/i&gt;. Este proceso de g&#233;nesis origina otra
caracter&#237;stica del ritmo, su configuraci&#243;n formal en sentido vertical en niveles de
organizaci&#243;n verticales, de tipo arquitect&#243;nico, que est&#225;n en una relaci&#243;n de
&lt;i&gt;materia y forma&lt;/i&gt;, o sea las formas de un nivel son la materia de las formas de un
nivel superior, hasta llegar a un nivel que abarque toda la cadena de sucesos. Esta
caracter&#237;stica arquitect&#243;nica del ritmo es tal que se puede afirmar que el ritmo
nunca es lineal, por m&#225;s que se trate de una &#250;nica serie de acontecimientos, como
una melod&#237;a sola, el recitado de un poema, por poner algunos ejemplos. Siempre la
organizaci&#243;n r&#237;tmica tiene una dimensi&#243;n vertical, de manera que a&#250;n en una
sucesi&#243;n lineal se producen estructuras que relacionan elementos no inmediatos en
el tiempo, como si se tratara de discursos paralelos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
e) &lt;i&gt;Influencia rec&#237;proca&lt;/i&gt;. Por &#250;ltimo, el tiempo y las formas que adoptan los
acontecimientos se influyen mutuamente de una manera que depende de sus
propiedades y las condiciones de su desenvolvimiento. La influencia rec&#237;proca
sucede porque al comienzo de la cadena de sucesos los acontecimientos
sobresalientes determinan las caracter&#237;sticas de las pautas temporales, como
se&#241;alaba Garc&#237;a Mart&#237;nez, pero m&#225;s adelante estas adquieren una cierta
independencia, por lo cual influyen sobre los acontecimientos posteriores y la forma
que toman sus agrupaciones. Esta caracter&#237;stica del ritmo es el campo en el que la
elaboraci&#243;n r&#237;tmica desarrolla sus posibilidades estil&#237;sticas, los contrastes,
intensificaciones, tensiones, resoluciones y dem&#225;s.&lt;/p&gt;
&lt;h2 class=&#034;spip&#034; id=&#034;outil_sommaire_2&#034;&gt;&lt;a title=&#034;Sommaire&#034; href='https://www.rhuthmos.eu/spip.php?id_auteur=126&amp;page=backend#outil_sommaire' class=&#034;sommaire_ancre&#034;&gt; &lt;/a&gt;Ritmo y significado&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;Leonard Meyer introduce dos conceptos valios&#237;simos al tratar el tema del ritmo y su significado. Estos son los de &#8220;significado incorporado&#8221; &lt;i&gt;(embodied meaning)&lt;/i&gt; y el de &#8220;significado designativo, o denotativo&#8221; &lt;i&gt;(designative meaning)&lt;/i&gt;. El primero designa un significado incorporado al texto, o sea relaciona distintas partes del texto ; el segundo es lo que normalmente entendemos cuando hablamos del
significado de un signo, una referencia a algo exterior al texto, algo de lo que el texto habla.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
En el tratado de Meyer, que se refiere espec&#237;ficamente al significado de la m&#250;sica, el significado incorporado se describe as&#237; :&lt;/p&gt;
&lt;blockquote class=&#034;spip&#034;&gt;
&lt;p&gt;&#8230; un est&#237;mulo musical lo que refiere no son objetos o conceptos extramusicales, sino otros eventos musicales que est&#225;n a punto de suceder&#8230; un evento musical tiene significado porque indica otro evento musical y hace que lo esperemos.&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb12&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Leonard B. Meyer, Emotion and Meaning in Music. Chicago-Londres : University (&#8230;)&#034; id=&#034;nh12&#034;&gt;12&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;En m&#250;sica este tipo de significado es con mucho m&#225;s importante que el
denotativo, a diferencia de lo que sucede en otros lenguajes. La importancia que el
significado denotativo tiene en estos otros lenguajes produjo que el significado
incorporado haya sido much&#237;simo menos estudiado en la literatura semi&#243;tica,
cuando en realidad ofrece una base te&#243;rica para el estudio del modo en que ciertas
formas textuales implican o significan una continuaci&#243;n y generan la expectativa del
lector o espectador.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Lo que implica esta concepci&#243;n de dos distintos tipos de significados es que
habr&#237;a que distinguir con claridad aquello que es externo de lo que es interno en un
texto o un discurso en cualquier lenguaje art&#237;stico. Esta distinci&#243;n es muy
dificultosa, y habr&#237;a que ver si en principio es posible. Parece un presupuesto r&#237;gido
y demasiado limitado frente a la complejidad y riqueza de la obra de arte y su
relaci&#243;n con el entorno. Una manera de superar esta limitaci&#243;n ser&#237;a la de
relativizar su alcance y hablar de &lt;i&gt;factores de significaci&#243;n incorporada y factores de significaci&#243;n denotativa&lt;/i&gt;, admitiendo superposiciones, cruces y ambig&#252;edades.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
En todo caso estos &lt;i&gt;factores de significaci&#243;n incorporada&lt;/i&gt; est&#225;n &#237;ntimamente
ligados al ritmo, ya sea en una estructura temporal o no, si no es que no son
puramente r&#237;tmicos. Por ejemplo en una pieza musical de tipo tripartito en la que
una melod&#237;a aparece y m&#225;s tarde se reexpone luego de un desarrollo, el dise&#241;o
mel&#243;dico, o sea la secuencia de notas, es el que refiere a la primera exposici&#243;n y
permite al oyente su identificaci&#243;n. Se podr&#237;a pensar que es este dise&#241;o el portador
de la significaci&#243;n incorporada, pero est&#225; claro que su ubicaci&#243;n en el discurso es
crucial. No es posible trazar un l&#237;mite preciso, pero el peso de la conformaci&#243;n
r&#237;tmica parece primordial.&lt;/p&gt;
&lt;h2 class=&#034;spip&#034; id=&#034;outil_sommaire_3&#034;&gt;&lt;a title=&#034;Sommaire&#034; href='https://www.rhuthmos.eu/spip.php?id_auteur=126&amp;page=backend#outil_sommaire' class=&#034;sommaire_ancre&#034;&gt; &lt;/a&gt;La obra de cruce de lenguajes y el ritmo&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;La obra de cruce de lenguajes o de lenguajes m&#250;ltiples es aquella que est&#225;
concebida en base a esta multiplicidad, que crece, se construye desde el punto de
cruce. No es una obra en la que simplemente hay varios lenguajes como una
representaci&#243;n teatral, si no que est&#225; conformada a partir del punto del cruce. El
ritmo tiene un puesto central en ese cruce.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Comenzamos con unas citas de Pavis, que habla de espect&#225;culos teatrales
en general : &#8220;&#8230;el ritmo de la puesta en escena en su conjunto&#8230;nos obliga a
distinguir los ritmos parciales de cada sistema significante.&#8221; M&#225;s adelante : &#8220;El ritmo
general&#8230;, se convierte en aquello que organiza a los cuerpos hablantes que se
desplazan por el tiempo y el espacio de una escena&#8221; Y tambi&#233;n : &#8220;Los ritmos de los
distintos sistemas esc&#233;nicos obedecen a sus leyes particulares&#8221;, y &#8220;El ritmo&#8230; de la puesta en escena es el resultante de todos los sistemas de signos&#8221;.&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb13&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Patrice Pavis, El an&#225;lisis de los espect&#225;culos. Buenos Aires Paid&#243;s, 2000 ; (&#8230;)&#034; id=&#034;nh13&#034;&gt;13&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Si bien es cierto que si en una representaci&#243;n hay m&#250;sica, texto y lenguaje
corporal, cada uno de estos discursos tiene sus propias leyes r&#237;tmicas y se
desenvuelve sigui&#233;ndolas, no por eso hay que pensar que no pueda haber
fen&#243;menos r&#237;tmicos que combinen en s&#237; mismos acontecimientos de distintos
lenguajes. La descripci&#243;n de Pavis, que es concisa y deja muchos aspectos sin
aclarar, parece demasiado restrictiva en ese sentido, ya que da la impresi&#243;n de que
lo que se combina en el ritmo general son los &#8220;ritmos parciales de cada sistema
significante&#8221;, y no que lo que constituye ese ritmo general son fen&#243;menos r&#237;tmicos
en los que intervienen acontecimientos de distintos lenguajes.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Para ejemplificar, la m&#233;trica, por tomar un fen&#243;meno sencillo y evidente, de
ninguna manera es necesario que est&#233; determinada por un &#250;nico lenguaje, o por &#8220;la
alternancia regular en el tiempo de fen&#243;menos comparables&#8221;, salvo que el concepto
de comparable se ampl&#237;e forzadamente hasta casi no significar nada. El
acontecimiento que sucede a intervalos regulares puede ser de cualquier naturaleza ; un sonido, un gesto, un cambio de luces, una palabra, se pueden
combinar en cualquier orden y si respetan la regularidad el metro va a ser tan real
como si se tratara del comp&#225;s de una marcha o un vals.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Lo mismo vale, y es m&#225;s importante todav&#237;a, para el agrupamiento, proceso
que est&#225; en la base de la estructuraci&#243;n de las formas r&#237;tmicas de grandes
dimensiones. No hay ninguna raz&#243;n que impida que una palabra se agrupe con un
gesto, o con un cambio de luces, con un sonido, etc. Se puede pensar en la
bofetada del clown, en la que claramente un gesto se agrupa a un sonido
exactamente de la misma manera que en un tango se agrupan sus dos notas
finales, siguiendo un mismo tipo de agrupamiento d&#233;bil-fuerte que Cooper &amp; Meyer
llamar&#237;an &lt;i&gt;y&#225;mbico&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
A una ilustraci&#243;n m&#225;s acabada de este punto se puede arribar si se analiza
una &lt;i&gt;performance &lt;/i&gt; imaginaria que consistir&#237;a en la proyecci&#243;n de haces de luces de
distintos colores sobre el piso de una plaza seca donde interact&#250;an con un grupo de
&lt;i&gt;performers&lt;/i&gt; ; adem&#225;s un m&#250;sico genera sonidos electr&#243;nicos completando el
espect&#225;culo. Pueden suceder muy diversas situaciones : aparece una luz azul
acompa&#241;ada de un sonido met&#225;lico, que se acerca a un performer y cuando lo
alcanza &#233;ste cae y la luz y el sonido desaparecen. R&#237;tmicamente hay dos
acontecimientos sobresalientes, el primero la aparici&#243;n de la luz y el sonido, y el
segundo la ca&#237;da del cuerpo. Hablando en el lenguaje del ritmo, se trata de dos
acentos. Pero inmediatamente se ve que no son de la misma jerarqu&#237;a, sino que el
m&#225;s importante es el &#250;ltimo, ya que es el que le otorga sentido a toda la secuencia.
De manera que r&#237;tmicamente tenemos un agrupamiento de dos momentos, el de la
aparici&#243;n de la luz, d&#233;bil, y el de la ca&#237;da, fuerte ; esto es un agrupamiento d&#233;bilfuerte.
Pero no s&#243;lo est&#225;n estos dos elementos, sino que tambi&#233;n est&#225; el momento
en que la luz se mueve hasta alcanzar al cuerpo. R&#237;tmicamente este momento se
puede interpretar como una consecuencia de la aparici&#243;n de la luz, de manera que
est&#225; agrupado al primer momento pero es m&#225;s d&#233;bil, generando un agrupamiento
del tipo fuerte-d&#233;bil, que Cooper &amp; Meyer llamar&#237;an trocaico. O sea que el evento
est&#225; estructurado r&#237;tmicamente de la siguiente manera : un primer momento d&#233;bil,
compuesto por una estructura trocaica, agrupado mediante una estructura y&#225;mbica
a un segundo momento fuerte, no compuesto.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Tambi&#233;n, en otro momento, puede suceder que estando los &lt;i&gt;performers &lt;/i&gt; en
penumbras, quietos y juntos en el centro de la plaza, se escuche un sonido muy
fuerte corto y seco como un latigazo y caiga sobre ellos un haz enceguecedor ;
entonces el grupo se desarma y sus integrantes emprenden individualmente una
serie de carreras desde el centro hacia la periferia y de vuelta al centro una y otra
vez, cada vez m&#225;s lentas hasta que caen al piso. Mientras tanto, la luz se va
apagando, y cuando no hay casi movimiento y la luz se desvanece, aparece sobre
los cuerpos ca&#237;dos aleatoriamente un sonido suave que detiene todo movimiento,
crece lentamente y luego se extingue.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Por supuesto que la conformaci&#243;n r&#237;tmica puede ser muy distinta seg&#250;n la
forma en que se ejecute efectivamente esta serie de acontecimientos, pero el
sonido del comienzo de la secuencia dif&#237;cilmente no aparezca como el momento
m&#225;s acentuado de todo el conjunto. De manera que la organizaci&#243;n general va a
ser del tipo fuerte-d&#233;bil, a pesar de la gran disparidad en las duraciones de las
partes. De &#233;stas, tanto el sonido del comienzo como el final son simples, o sea no
tienen partes internas. El episodio central es muy complejo en el detalle ; se puede
analizar el movimiento de correr desde lo m&#225;s elemental, que es la forma en que se
ejecutan los pasos, hasta los momentos en que el corredor cambia de direcci&#243;n, la
intenci&#243;n con que lo hace, etc. Pero, como la pauta es que lentamente se vaya
&lt;i&gt;rallentando &lt;/i&gt; el &lt;i&gt;tempo&lt;/i&gt;, salvo excepciones tambi&#233;n va a tener la forma fuerte-d&#233;bil. O
sea, la complejidad en el detalle se va a resolver probablemente en una cadena
aleatoria de agrupamientos &lt;i&gt;trocaicos &lt;/i&gt; en varios niveles de organizaci&#243;n. La luz que
aparece muy brillante y termina en una d&#233;bil penumbra, si bien es imposible de
dividir en partes es tambi&#233;n un esquema r&#237;tmico fuerte-d&#233;bil que abarca toda la
parte central, o sea se puede pensar como un momento fuerte al comienzo y uno
d&#233;bil al final con una articulaci&#243;n &lt;i&gt;legatissimo&lt;/i&gt;, o inclusive &lt;i&gt;gissando&lt;/i&gt;, como se dir&#237;a en
t&#233;rminos musicales. La interpretaci&#243;n r&#237;tmica del sonido del final va a depender de
su realizaci&#243;n ; si dura muy poco en relaci&#243;n a la parte central no va a ser m&#225;s que
un momento d&#233;bil final de &#233;sta, pero si dura lo suficiente y el timbre y el volumen
alcanzan a otorgarle un mayor relieve, va a encontrarse en un nivel de organizaci&#243;n
superior y la conformaci&#243;n general de la secuencia va a tener una forma tripartita
fuerte-d&#233;bil-d&#233;bil, que Cooper &amp; Meyer llamar&#237;an &lt;i&gt;dact&#237;lica&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Lo caracter&#237;stico de este an&#225;lisis r&#237;tmico es que los fen&#243;menos propios del
ritmo, como metro, agrupaci&#243;n, niveles arquitect&#243;nicos, etc., no est&#225;n conformados
por elementos de cada lenguaje en particular, si no que el cruce se da en el interior
de su organizaci&#243;n. Esto es lo que significa que el ritmo est&#225; en el punto de cruce,
all&#237; donde la obra se construye, y lo contiene, lo conforma, lo dirige y le otorga
sentido.&lt;/p&gt;
&lt;h2 class=&#034;spip&#034; id=&#034;outil_sommaire_4&#034;&gt;&lt;a title=&#034;Sommaire&#034; href='https://www.rhuthmos.eu/spip.php?id_auteur=126&amp;page=backend#outil_sommaire' class=&#034;sommaire_ancre&#034;&gt; &lt;/a&gt;Ritmo y sentido en la obra de cruce de lenguajes&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;Este sentido es tal que relaciona entre s&#237; distintas partes del discurso, o sea
que de acuerdo a las definiciones de Meyer citadas en el punto 3, es un sentido que
se basa en &lt;i&gt;factores de significaci&#243;n incorporada&lt;/i&gt;. Adem&#225;s su &#237;ntima relaci&#243;n con el
ritmo es patente. Cualquier cambio de posici&#243;n, o articulaci&#243;n, intensidad, etc.,
generar&#237;a una distinta conformaci&#243;n acentual, y momentos acentuados pasar&#237;an a
ser d&#233;biles, cambiando la forma y la direcci&#243;n de los agrupamientos. Y estos
agrupamientos son los que cruzan los lenguajes en lo m&#225;s &#237;ntimo de la obra, los
articulan de tal manera que la obra no podr&#237;a existir sin uno de estos lenguajes, y
el discurso de cada lenguaje por separado no tendr&#237;a sentido.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
De todas maneras, no se puede dejar de pensar que el ritmo debe de tener
alg&#250;n tipo de &lt;i&gt;significaci&#243;n denotativa&lt;/i&gt;, que a alguna cosa fuera de &#233;l mismo
presente en la obra de arte debe de referirse. A esta altura del presente art&#237;culo
s&#243;lo cabe mencionar una hip&#243;tesis. Para concebirla vamos a citar otra definici&#243;n de
ritmo, debida a Richard H&#246;nigswald. Para este fil&#243;sofo el ritmo es&lt;/p&gt;
&lt;blockquote class=&#034;spip&#034;&gt;
&lt;p&gt;&#8230;la articulaci&#243;n del tiempo por el tiempo&#8230; una articulaci&#243;n temporal del
tiempo en la cual el Vivir y lo Vivido son uno. No alcanza con el que los
momentos articulatorios formen un orden, si no que ese orden sea
temporal.&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb14&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Citado en H. Maldiney, ob. cit.&#034; id=&#034;nh14&#034;&gt;14&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;esto es, que tenga un sentido de direcci&#243;n hacia el futuro. Recordamos la cita
anterior de N&#250;&#241;ez Ramos : &#8220;&#8230;la presencia en un acontecimiento de los
acontecimientos que lo impulsaron y de los acontecimientos en que se habr&#225; de transformar&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
O sea en los t&#233;rminos de este ensayo y en el lenguaje del an&#225;lisis r&#237;tmico en
las obras, la articulaci&#243;n temporal es la estructura por la cual los acontecimientos
pasados est&#225;n incluidos en el presente y se proyectan al futuro, y son uno, por
medio de los tipos de organizaci&#243;n r&#237;tmica descriptos, el agrupamiento y los niveles
arquitect&#243;nicos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
La hip&#243;tesis consiste en que &lt;strong&gt;el ritmo en el arte, o sea el empleo est&#233;tico del ritmo, denota fen&#243;menos r&#237;tmicos y temporales extra est&#233;ticos, que suceden en la existencia, que son inaccesibles a la raz&#243;n y, por eso, extremadamente dif&#237;ciles de verbalizar. El problema de la relaci&#243;n entre el tiempo y el ritmo en su aspecto existencial no puede siquiera ser formulado con la ayuda de la concepci&#243;n del tiempo usual, a la que el lenguaje debe recurrir por necesidad.&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
La experiencia est&#233;tica, por su car&#225;cter vivencial e intuitivo, puede concebir,
elaborar, expresar y compartir la complejidad y la riqueza de la existencia
temporal, de una manera que el lenguaje, la filosof&#237;a y la raz&#243;n no pueden abordar.
Y la obra de arte de cruce de lenguajes, al construir y formular las experiencias
r&#237;tmicas utilizando acontecimientos y elementos de distintas disciplinas, se refiere a
los aspectos temporales de la existencia de un modo que, sin ser necesariamente
superador o esencialmente m&#225;s verdadero, resulta &#250;nico.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;hr /&gt;
		&lt;div class='rss_notes'&gt;&lt;div id=&#034;nb1&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmla&#034;&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh1&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notes 1&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;1&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmlb&#034;&gt;&lt;/span&gt;Este trabajo forma parte del Proyecto de Investigaci&#243;n &#171; Concepto del Ritmo en el Arte de la Danza &#187;, Instituto de Investigaci&#243;n del Departamento de Artes del Movimiento, acreditado en el IUNA, 2007- 2008. Direcci&#243;n : Dra. Perla Zayas de Lima ; integrantes : Profs. Claudia Barretta, Leticia Miramontes y An&#237;bal Zorrilla.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb2&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmla&#034;&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh2&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notes 2&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;2&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmlb&#034;&gt;&lt;/span&gt;Daniele Barbieri, &lt;i&gt;Questioni di ritmo. L'analisi tensiva dei testi televisivi&lt;/i&gt;. Roma, RAI-ERI, 1996 ; p. 2.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmla&#034;&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notes 3&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;3&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmlb&#034;&gt;&lt;/span&gt;&#201;mile Benveniste, &#171; La notion de rythme dans son expression linguistique &#187;. &lt;i&gt;Probl&#232;mes de linguistique g&#233;n&#233;rale&lt;/i&gt;, Paris, Gallimard, 1966 ; p. 133.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb4&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmla&#034;&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh4&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notes 4&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;4&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmlb&#034;&gt;&lt;/span&gt;Drina Hocevar &lt;i&gt;Saber.ula.ve&lt;/i&gt;. Recuperado el 15 de Noviembre de 2008, de Procesos existenciales en el ritmo de la poes&#237;a : &lt;a href=&#034;https://www.saber.ula.ve/handle/123456789/19021&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmla&#034;&gt;&lt;/span&gt;https://www.saber.ula.ve/handle/123456789/19021&lt;span class=&#034;csfoo htmlb&#034;&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; P&#225;g 3 ; 13 de Octubre de 2005.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb5&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmla&#034;&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh5&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notes 5&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;5&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmlb&#034;&gt;&lt;/span&gt;Rafael N&#250;&#241;ez Ramos [2006] &lt;i&gt;El Ritmo en le Literatura y el Cine&lt;/i&gt;. Recuperado el 15 de Noviembre de 2008, de Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes : &lt;a href=&#034;http://www.cervantesvirtual.com/FichaObra.html?Ref=22605&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmla&#034;&gt;&lt;/span&gt;http://www.cervantesvirtual.com/FichaObra.html?Ref=22605&lt;span class=&#034;csfoo htmlb&#034;&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; P&#225;g 4.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb6&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmla&#034;&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh6&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notes 6&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;6&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmlb&#034;&gt;&lt;/span&gt;Paul Hindemith, (1946). &lt;i&gt;Adiestramiento Elemental para M&#250;sicos&lt;/i&gt;. Buenos Aires, Ricordi, 1946 ; p. 93.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb7&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmla&#034;&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh7&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notes 7&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;7&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmlb&#034;&gt;&lt;/span&gt;Manuel Garc&#237;a Mart&#237;nez, &lt;i&gt;R&#233;flexions sur la perception du rythme au th&#233;&#226;tre&lt;/i&gt;. Par&#237;s, Tesis doctoral, Universidad Par&#237;s 8, 1995.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb8&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmla&#034;&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh8&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notes 8&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;8&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmlb&#034;&gt;&lt;/span&gt;G. Cooper y L. Meyer, &lt;i&gt;Estructura R&#237;tmica de la M&#250;sica&lt;/i&gt;. Barcelona, Idea Books, 2000 ; p. 6.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb9&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmla&#034;&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh9&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notes 9&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;9&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmlb&#034;&gt;&lt;/span&gt;Rafael N&#250;&#241;ez Ramos, &lt;i&gt;ob. cit.&lt;/i&gt; ; p. 6.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb10&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmla&#034;&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh10&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notes 10&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;10&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmlb&#034;&gt;&lt;/span&gt;H. Maldiney, [1967]. &lt;a href='https://www.rhuthmos.eu/spip.php?article477' class=&#034;spip_in&#034;&gt;&#171; L'esth&#233;tique des rythmes &#187;&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb11&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmla&#034;&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh11&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notes 11&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;11&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmlb&#034;&gt;&lt;/span&gt;Drina Hocevar, &lt;i&gt;ob. cit.&lt;/i&gt; ; p. 3.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb12&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmla&#034;&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh12&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notes 12&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;12&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmlb&#034;&gt;&lt;/span&gt;Leonard B. Meyer, &lt;i&gt;Emotion and Meaning in Music&lt;/i&gt;. Chicago-Londres : University of Chicago Press, 1956 ; p. 12.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb13&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmla&#034;&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh13&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notes 13&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;13&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmlb&#034;&gt;&lt;/span&gt;Patrice Pavis, &lt;i&gt;El an&#225;lisis de los espect&#225;culos&lt;/i&gt;. Buenos Aires Paid&#243;s, 2000 ; p. 154.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb14&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmla&#034;&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh14&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notes 14&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;14&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmlb&#034;&gt;&lt;/span&gt;Citado en H. Maldiney, &lt;i&gt;ob. cit.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;
		
		</content:encoded>


		

	</item>
<item xml:lang="fr">
		<title>P. Michon, Los Ritmos de lo Pol&#237;tico. Democracia y capitalismo mundializado &#8211; Un resumen
</title>
		<link>https://www.rhuthmos.eu/spip.php?article1641</link>
		<guid isPermaLink="true">https://www.rhuthmos.eu/spip.php?article1641</guid>
		<dc:date>2015-10-25T17:21:22Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>fr</dc:language>
		<dc:creator>An&#237;bal Zorrilla
</dc:creator>



		<description>
&lt;p&gt;Este es un resumen del libro de Pascal Michon, Los Ritmos de lo Pol&#237;tico. Democracia y capitalismo mundializado. El libro original en franc&#233;s se puede descargar de este enlace y comprar aqu&#237;. No es un resumen acad&#233;mico, por lo cual no tiene citas textuales, ni tiene un lenguaje t&#233;cnico preciso. La idea de este resumen es expresar las ideas que cada parte del libro desarrolla. El Equipo de Investigaci&#243;n sobre el Ritmo en el Arte, EIRA, se constituy&#243; en el a&#241;o 2007 y estuvo dirigido por la (&#8230;)&lt;/p&gt;


-
&lt;a href="https://www.rhuthmos.eu/spip.php?rubrique50" rel="directory"&gt;Pour une &#233;thique et une politique du rythme
&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;div class=&#034;cs_sommaire cs_sommaire_avec_fond&#034; id=&#034;outil_sommaire&#034;&gt; &lt;div class=&#034;cs_sommaire_inner&#034;&gt; &lt;div class=&#034;cs_sommaire_titre_avec_fond&#034;&gt; Sommaire &lt;/div&gt; &lt;div class=&#034;cs_sommaire_corps&#034;&gt; &lt;ul&gt; &lt;li&gt;&lt;a title=&#034;Texto del editor&#034; href='https://www.rhuthmos.eu/spip.php?id_auteur=126&amp;page=backend#outil_sommaire_0'&gt;Texto del editor&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a title=&#034;Pr&#243;logo&#034; href='https://www.rhuthmos.eu/spip.php?id_auteur=126&amp;page=backend#outil_sommaire_1'&gt;Pr&#243;logo&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a title=&#034;Primer bloque : Individuaci&#243;n&#034; href='https://www.rhuthmos.eu/spip.php?id_auteur=126&amp;page=backend#outil_sommaire_2'&gt;Primer bloque : Individuaci&#243;n&lt;/a&gt;&lt;/li&gt; &lt;/ul&gt; &lt;/div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;i&gt;Este es un resumen del libro de Pascal Michon, &lt;/i&gt;Los Ritmos de lo Pol&#237;tico. Democracia y capitalismo mundializado. &lt;i&gt;El libro original en franc&#233;s se puede descargar de &lt;a href=&#034;http://classiques.uqac.ca/contemporains/michon_pascal/rythmes_du_politique/rythmes_du_politique.html&#034; class=&#034;spip_out&#034; rel=&#034;external&#034;&gt;este enlace&lt;/a&gt; y comprar &lt;a href='https://www.rhuthmos.eu/spip.php?article12' class=&#034;spip_in&#034;&gt;aqu&#237;&lt;/a&gt;. No es un resumen acad&#233;mico, por lo cual no tiene citas textuales, ni tiene un lenguaje t&#233;cnico preciso. La idea de este resumen es expresar las ideas que cada parte del libro desarrolla.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
&lt;i&gt;El Equipo de Investigaci&#243;n sobre el Ritmo en el Arte, EIRA, se constituy&#243; en el a&#241;o 2007 y estuvo dirigido por la Dra. Perla Zayas de Lima e integrado por la Prof. Claudia Barretta, la Mag. Leticia Miramontes y el Prof. An&#237;bal Zorrilla. Lleva adelante Proyectos de Investigaci&#243;n en el marco del Programa de Incentivos a la Investigaci&#243;n de la Secretar&#237;a de Pol&#237;ticas Universitarias de Ministerio de Educaci&#243;n, radicados y acreditados en el Departamento de Artes del Movimiento de la Universidad Nacional de las Artes, Ciudad de Buenos Aires, Rep&#250;blica Argentina. El EIRA trabaja con el fin de elaborar un cuerpo de conceptos sobre el ritmo en el arte como disciplina aut&#243;noma y su aplicaci&#243;n al arte del movimiento. En este momento est&#225; integrado por la Lic. Melisa Galarce, la Mag. Leticia Miramontes, y el Prof. An&#237;bal Zorrilla.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;h2 class=&#034;spip&#034; id=&#034;outil_sommaire_0&#034;&gt;&lt;a title=&#034;Sommaire&#034; href='https://www.rhuthmos.eu/spip.php?id_auteur=126&amp;page=backend#outil_sommaire' class=&#034;sommaire_ancre&#034;&gt; &lt;/a&gt;Texto del editor&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;La mutaci&#243;n del capitalismo nos obliga a volver a pensar a fondo el problema de la democracia. Vivimos la paradoja de un mundo que es m&#225;s fluido, m&#225;s abierto y m&#225;s libre que jam&#225;s ha sido. Pero tambi&#233;n m&#225;s dividido, m&#225;s desigual y feroz que jam&#225;s lo ha sido.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Para comprenderlo hay que adherir a la idea de que la pol&#237;tica se inscribe en los cuerpos, el lenguaje y lo social, cuyos ritmos determina. Se ve entonces que los nuevos modos de dominaci&#243;n se experimentan a trav&#233;s de t&#233;cnicas r&#237;tmicas fluidas que debilitan las fuerzas contestatarias, diluyen las resistencias y simplifican las formas de vida vaci&#225;ndolas de su poder de actuar y de existir.&lt;/p&gt;
&lt;h2 class=&#034;spip&#034; id=&#034;outil_sommaire_1&#034;&gt;&lt;a title=&#034;Sommaire&#034; href='https://www.rhuthmos.eu/spip.php?id_auteur=126&amp;page=backend#outil_sommaire' class=&#034;sommaire_ancre&#034;&gt; &lt;/a&gt;Pr&#243;logo&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;El pensamiento cr&#237;tico hoy&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
El pensamiento cr&#237;tico sufri&#243; un gran cambio. Las ideas de los 60 y de los 70 sufrieron reinterpretaciones que las convirtieron en los mejores aliados del nuevo orden liberal siempre autoproclam&#225;ndose la vanguardia de la cr&#237;tica. El pensamiento cr&#237;tico del ser devino en un pensamiento acr&#237;tico o m&#225;s bien anticr&#237;tico que se reduce a la simple celebraci&#243;n del nuevo mundo y el confort que garantiza a sus cl&#233;rigos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
&lt;strong&gt;Los disc&#237;pulos&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Las figuras principales de la cr&#237;tica de los a&#241;os 60 y 80 han desaparecido casi todas y les dejaron lugar a disc&#237;pulos, los herederos, que llevan adelante una pol&#237;tica general de orientaci&#243;n liberal. Neoliberales y neolibertarios defienden una tolerancia y una individualizaci&#243;n m&#225;xima de las conductas, por ejemplo las relaciones sexuales entre adultos del mismo sexo, la eutanasia y el estatus de los inmigrantes.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Para Pascal Michon los neolibertarios son los disc&#237;pulos de la izquierda de los a&#241;os 60 y los neoliberales son los disc&#237;pulos del liberalismo tradicional de derecha.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Se encuentra entre los neolibertarios concepciones de la sociedad en general muy similares a las de los neoliberales. Ellos atacan en general la idea del Estado Naci&#243;n moderno y todas las jerarqu&#237;as y los sistemas que surgen de &#233;l. El objetivo principal es la liberaci&#243;n de los individuos de todas las trabas y restricciones que podr&#237;an sufrir sus capacidades de elecci&#243;n y autorrealizaci&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Los neolibertarios y los neoliberales comparten un n&#250;mero de presupuestos que explican la relativa facilidad con la cual los pensamientos de los autores de los a&#241;os 60 como Derrida, Lyotard, Foucault o Deleuze, pueden ser interpretados como de ideas liberales y redirigidos en favor del nuevo mundo fluido. Esto es posible porque el pensamiento de estos autores tuvo lugar en un momento en el cual el mundo era muy distinto al de hoy. Sus ideas y suposiciones te&#243;ricas ten&#237;an sentido en el contexto en que fueron creados, ya que una posici&#243;n te&#243;rica no tiene sentido por s&#237; misma sino en relaci&#243;n a la situaci&#243;n en la que fue formulada. El problema no est&#225; tanto en la naturaleza de esas ideas sino m&#225;s bien en c&#243;mo estas son interpretadas hoy por su disc&#237;pulos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Muchas de las ideas de los autores de los a&#241;os 60 estaban concebidas para luchar contra epistemolog&#237;as unificadoras y homogeneizantes que no dejan ning&#250;n lugar a la rareza de los acontecimientos, a su multiplicidad irreductible : la fenomenolog&#237;a, el existencialismo, el historicismo, el marxismo. Estos autores quer&#237;an hacer lugar a una epistemolog&#237;a de lo diverso, lo incompleto y lo irreductible, en un mundo te&#243;rico dominado por la noci&#243;n de lo uno o lo uno y lo otro de la dial&#233;ctica. Pero no es el caso de su repetici&#243;n actual. En este momento la epistemolog&#237;a dominante en el mundo fluido no es la misma sino al contrario una epistemolog&#237;a muy cercana a la promovida por los pensadores de lo diverso y de las redes polimorfas, e incluso por aquellos de la diferencia ontol&#243;gica, del divorcio incesante de la unidad con ella misma. Hoy en d&#237;a el pensamiento m&#225;s com&#250;n se apoya sobre la noci&#243;n de red m&#225;s bien que sobre aquella del &#225;rbol. Es por eso que mantener las posiciones cr&#237;ticas del pasado implica su inversi&#243;n del sentido : lo que era una forma de transformar el campo del saber ha devenido una manera de asegurar su permanencia.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Un ejemplo de esta situaci&#243;n es la neutralidad axiol&#243;gica de la teor&#237;a social. Los disc&#237;pulos, los herederos rechazan involucrarse en todo lo que podr&#237;a parecerse a un proyecto expl&#237;cito de sociedad. Tambi&#233;n en este caso reproducen una actitud que ten&#237;a valor en otra &#233;poca. Cuando los autores de los 60 insist&#237;an sobre el aspecto arbitrario de toda afirmaci&#243;n de valor, era para luchar contra cr&#237;ticas unificadoras y autoritarias ; cuando ellos rechazaban involucrarse en la construcci&#243;n de proyectos el objetivo principal era el de desbaratar el autoritarismo potencial de toda posicionamiento &#233;tico y pol&#237;tico. En un mundo en el que exist&#237;a un inmenso bloque autoritario y sus prolongaciones el pensamiento cr&#237;tico deb&#237;a ser deconstructivista ; conscientes de sus errores pasados y de su rol en la construcci&#243;n de los grandes sistemas de opresi&#243;n, los intelectuales reconocieron los l&#237;mites de su capacidad de interpretar la realidad y sobre todo el car&#225;cter potencialmente nefasto de sus utop&#237;as.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Sin embargo esta negatividad extrema reproducida por los herederos est&#225; de acuerdo con el funcionamiento del mundo contempor&#225;neo. El nuevo orden se ejerce por el establecimiento de un desorden permanente, la deslegitimaci&#243;n sistem&#225;tica de las normas de acci&#243;n colectiva, tales como los sindicatos, las soberan&#237;as populares, los estados o las utop&#237;as pol&#237;ticas. Si el nuevo mundo es m&#225;s fluido que el anterior no quiere decir que ofrece m&#225;s posibilidades a los individuos ni que las injusticias o la violencia hayan desaparecido, ni siquiera disminuido. El rechazo de toda utop&#237;a y la perpetuaci&#243;n de una actitud deconstructivista conducen a un pensamiento totalmente acr&#237;tico o anticr&#237;tico.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Al mundo relativamente estable organizado en una serie de sistemas que hab&#237;a dominado la segunda mitad del siglo XX le sigui&#243; un mundo simult&#225;neamente fluido y dividido. En pol&#237;tica internacional los bloques han desaparecido pero el orden fue dejado de lado en el momento en que los Estados Unidos consiguieron imponer su hegemon&#237;a ; la producci&#243;n y el consumo sido mundializado, las barreras econ&#243;micas se han levantado, la concentraci&#243;n de riqueza ha aumentado. A nivel nacional muchos estados privatizaron sus empresas y gran parte de la econom&#237;a estatal, transporte y los bancos, hasta las c&#225;rceles, el correo, la salud y la educaci&#243;n. Las empresas y los modos de producci&#243;n se organizaron de un modo reticular, los poderes econ&#243;micos se adaptaron, la mano de obra se flexibiliz&#243; y se dividi&#243; entre una parte integrada y una parte que est&#225; permanentemente desocupada y en la miseria. En pocos a&#241;os las cr&#237;ticas en contra de la racionalizaci&#243;n, el disciplinamiento, y la administraci&#243;n est&#225;tica, quedaron inadecuadas en un mundo en el cual la dominaci&#243;n, las desigualdades, los efectos del poder, est&#225;n asegurados justamente por una falta de disciplina de la vida, desistematizaci&#243;n y desestatizaci&#243;n de la sociedad&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
&lt;strong&gt;Los herederos&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Los disc&#237;pulos de los pensadores contestatarios de los a&#241;os 60 y 80 son los primeros responsables de la retirada del pensamiento cr&#237;tico contempor&#225;neo. Pero tambi&#233;n los individuos que hoy tienen poder en los medios las universidades, los institutos de investigaci&#243;n y las editoriales.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Muchos de estos est&#225;n entre los herederos. Estos herederos tienen escasas realizaciones propias, sus ideas originales son rar&#237;simas, y todos los beneficios de los que gozan los han recibido de sus predecesores en el en el curso de los a&#241;os 70 y 80. Prisionero de su posici&#243;n de heredero y de la conciencia de su fracaso intelectual este grupo ha devenido enemigo de todo pensamiento cr&#237;tico.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Una de las consecuencias visibles de la evoluci&#243;n en la dificultad de encontrar lugares donde se pueda desarrollar el pensamiento cr&#237;tico. Los j&#243;venes pensadores tienen muchas dificultades para trabajar, y las editoriales y las revistas cient&#237;ficas desconf&#237;an de las novedades, por lo cual se ven obligados a publicar en medios que tienen pocos recursos y escasa difusi&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
El balance te&#243;rico de los herederos de catastr&#243;fico. Han rechazado todos los aspectos cr&#237;ticos de los pensadores que les precedieron invocando una pretendida neutralidad cient&#237;fica que no es m&#225;s que una complacencia con el nuevo estado de cosas. En lugar de continuar la cr&#237;tica del mundo en el que viven los herederos prefirieron enrolarse en un combate menos riesgoso y m&#225;s remunerativo contra los &#250;ltimos pensadores que ven&#237;an a cuestionarlos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Inclusive hay ciertos autores se refieren a los originales y toman de ellos los argumentos para su cr&#237;tica de toda organizaci&#243;n de la sociedad, en particular el Estado benefactor, desde una &#243;ptica neoliberal.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Estos herederos han conseguido imponer una reorganizaci&#243;n completa de la actividad intelectual y una transformaci&#243;n radical de los criterios de edad cultural cient&#237;fica y filos&#243;fica. Un verdadero paradigma anticr&#237;tico ha sido elaborado y constituy&#243; uno de los obst&#225;culos m&#225;s fuertes para retomar la actividad intelectual : la apertura, la transdisciplinariedad, las relaciones transversales, el trabajo te&#243;rico, son sistem&#225;ticamente rechazados en favor de una nueva constelaci&#243;n : especializaci&#243;n extrema, ignorancia de otras disciplinas, investigaciones de campos estrechos, empirismo radical. La vida del pensamiento toma cada vez m&#225;s la forma de una escol&#225;stica disecada, rechazando todo pensamiento arriesgado con la arrogancia del cientifismo y de la especializaci&#243;n. El saber se ha alejado de la vida y petrificado en disciplinas que renunciaron a toda visi&#243;n cr&#237;tica. Funciona como una monstruosa superestructura que frena toda transformaci&#243;n y garantiza a la vez su desarrollo al nuevo mundo y a los herederos el mantenimiento de su posici&#243;n social.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
&lt;strong&gt;La naturaleza del nuevo mundo&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Luego de nombrar estos problemas que est&#225;n relacionados con las posiciones pol&#237;ticas y la pol&#237;tica acad&#233;mica de un grupo de intelectuales que Pascal Michon llama los herederos, el tema principal que se&#241;ala es que la cr&#237;tica actual es ciega frente al hecho de que el mundo de hoy es completamente diferente al mundo de ayer. La clave para retomar una posici&#243;n cr&#237;tica est&#225; en el an&#225;lisis de la naturaleza del nuevo mundo que es a la vez fluido y fragmentado.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Como toda realidad nueva exige, hay que encontrar los dispositivos te&#243;ricos nuevos ; este intento va a ser como un atelier en el cual se construir&#225;n los nuevos conceptos necesarios para alcanzar ese objetivo. Esta innovaci&#243;n no significa dejar de lado los conceptos te&#243;ricos de los autores anteriores. De lo que se trata es de apartarse de la fidelidad dudosa de muchos de sus herederos para reencontrar su fuerza, su poder, su energ&#237;a, su dinamismo, de manera de dirigir su cr&#237;tica a los puntos neur&#225;lgicos de nuestras vidas. La idea es emplear los conceptos de los pensadores de los a&#241;os 70 para renovarlos con una combatividad que estaba hoy perdida en su imitaci&#243;n inocente, el academicismo o el pastiche ret&#243;rico.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
El nuevo mundo est&#225; concebido en los t&#233;rminos de una l&#243;gica reticular o molecular, un mundo realmente l&#237;quido atravesado de manera m&#225;s o menos homog&#233;nea por flujos err&#225;ticos. Estos conceptos oscilan entre una apolog&#237;a de la apertura liberal y una denuncia de un nuevo totalitarismo sist&#233;mico. Para los primeros el nuevo mundo ser&#237;a el universo de la posibilidad, para los otros un mundo definitivamente cerrado, un mundo de opresi&#243;n y de declinaci&#243;n de la libertad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Si bien el mundo ha sufrido una cierta fluidificaci&#243;n esto no implica para nada que toda forma haya desaparecido. Simplemente somos incapaces de reconocer esa forma y los nuevos funcionamientos del poder debido a la inadecuaci&#243;n de los conceptos de estructura y sistema, de individuo y de interacci&#243;n, heredados del per&#237;odo precedente.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
La mayor&#237;a de las teor&#237;as de un lo social y lo pol&#237;tico rondan sobre la cuesti&#243;n de la naturaleza de los individuos. &#201;stos son considerados a veces como entidades sustanciales portadores de derechos o bien reducidos a la expresi&#243;n de sistemas. A pesar de muchas tentativas la teor&#237;a sociopol&#237;tica no ha logrado remontar estas oscilaciones. &#201;ste libro comenzar&#225; por la exposici&#243;n de una teor&#237;a de la individuaci&#243;n singular y colectiva que se apoya sobre la noci&#243;n de ritmo para superar los dualismos que pesan sobre las ciencias sociales y la filosof&#237;a. Pascal Michon define la individuaci&#243;n como &#8220;&lt;i&gt;el conjunto de los procesos corporales, sociales y ling&#252;&#237;sticos por los que son incesantemente producidos y reproducidos, aumentados y disminuidos, los individuos singulares (los individuos observados en su singularidad ps&#237;quica) y colectivos (los grupos)&lt;/i&gt;&#8221;. Y &#233;l llama ritmos a las configuraciones espec&#237;ficas de estos procesos de individuaci&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Hoy d&#237;a el mundo no est&#225; m&#225;s organizado bajo la forma de sistemas que definen la individuaci&#243;n de manera relativamente estable ; sin embargo tampoco es un vasto oc&#233;ano donde los individuos tendr&#237;an la fugacidad de un torbellino en la corriente. No hay ni la estabilidad de los sistemas ni la fugacidad de los universos reticulares o moleculares. Est&#225; organizado por ritmos, maneras de producir y de distinguir los individuos particulares y colectivos. El poder no se expresa entonces de manera sist&#233;mica pero tampoco es posible reducirlo al poder de los individuos. Se expresan en la organizaci&#243;n y control de los ritmos de los procesos de individuaci&#243;n, as&#237; como los tipos que &#233;stos producen.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Una vez establecidos los conceptos necesarios para un an&#225;lisis de los procesos de individuaci&#243;n y de las relaciones pol&#237;ticas t&#237;picas del nuevo mundo, necesitaremos abordar la cuesti&#243;n m&#225;s dif&#237;cil y m&#225;s importante de todas : la calidad de los ritmos de la individuaci&#243;n y de los diversos poderes que en ellas se expresan. Si la individuaci&#243;n est&#225; determinada por la organizaci&#243;n r&#237;tmica de la corporeidad, de lo discursivo y lo social, y el poder se comprende c&#243;mo el control de esa organizaci&#243;n, el problema es saber qu&#233; criterios &#233;ticos y pol&#237;ticos disponemos para evaluar, combatir o promover, esas formas r&#237;tmicas de individuaci&#243;n y los poderes que en ellas se juegan. Espero llegar a establecer una base suficiente para juzgar el valor de los ritmos del nuevo mundo al que venimos de entrar y proponer una cr&#237;tica que no recaiga en las dificultades se&#241;aladas anteriormente.&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb2-1&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Aqu&#237; termina el pr&#243;logo y empieza el libro propiamente dicho. El libro est&#225; (&#8230;)&#034; id=&#034;nh2-1&#034;&gt;1&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;h2 class=&#034;spip&#034; id=&#034;outil_sommaire_2&#034;&gt;&lt;a title=&#034;Sommaire&#034; href='https://www.rhuthmos.eu/spip.php?id_auteur=126&amp;page=backend#outil_sommaire' class=&#034;sommaire_ancre&#034;&gt; &lt;/a&gt;Primer bloque : Individuaci&#243;n&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Estilos, ritmos y ritornellos&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Para comprender lo que pasa en el seno del mundo fluido es necesario adoptar un enfoque radicalmente hist&#243;rico. Los individuos no son una producci&#243;n espont&#225;nea del cuerpo o del alma ni tampoco est&#225; conformados por un sistema social. Hay que observarlos a partir de las din&#225;micas que los atraviesan.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
No existen individuos por s&#237; mismos de los cuales nosotros observamos sus transformaciones, sino m&#225;s bien son sus transformaciones las que determinan su ser en movimiento. Primera precauci&#243;n : los individuos no se presentan como seres anteriores que subsisten a pesar de sus cambios, sino como entidades que se construyen y se deconstruyen gracias a estos cambios.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Segunda precauci&#243;n : Este car&#225;cter temporal de los individuos es muchas veces representado por una supremac&#237;a de lo aleatorio sobre lo ordenado. Seg&#250;n esta concepci&#243;n los individuos no son anteriores a los procesos por los cuales son producidos, pero estos tampoco tienen en s&#237; mismos ninguna individualidad, ninguna especificidad. Esta visi&#243;n antisustancialista no permite explicar los individuos singulares y colectivos que se observan emp&#237;ricamente. El individuo constituido al filo del tiempo es abusivamente identificado al tiempo mismo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Si bien es cierto que los individuos no tienen estabilidad ni una identidad constante, no significa que no sean m&#225;s que simples paquetes de conexiones, de entrecruzamientos de flujos al azar, sin ninguna continuidad. Su identidad es fluida pero ella no desaparece en la corriente de las cosas. Los procesos que los hacen ser est&#225;n organizados y poseen maneras de realizarse, maneras que se transforman mucho m&#225;s lentamente.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Tercera precauci&#243;n : estas formas que organizan el flujo de los individuos son muchas veces identificadas como &#8220;estilo&#8221;. Pero esta representaci&#243;n es en s&#237; misma hist&#243;rica y corresponde al individualismo occidental. El estilo es la manifestaci&#243;n de un cuerpo, un grupo, una unidad sustancial. Es una representaci&#243;n temporal y est&#233;tica de los valores de separaci&#243;n e independencia del individualismo moderno. No es capaz de representar la universalidad de los casos de organizaci&#243;n del flujo de la individuaci&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Otra manera de representarse esta organizaci&#243;n es la de ritornello, &#8220;Deleuze y Guattari, Mil Mesetas&#8221;. Definici&#243;n : &#8220;&lt;i&gt;llamamos ritornello a todo conjunto de materias de expresi&#243;n que marcan un territorio y que se desarrolla en motivos territoriales, en paisajes territoriales&lt;/i&gt;&#8221;. El ritornello establece un orden en el caos. Es muchas veces sonoro o musical, pero esta primac&#237;a del sonido es aparente, ya que existen otros tipos de ritornellos : motrices, textuales, &#243;pticos, te&#243;ricos, etc&#233;tera. El ritornello organiza la individuaci&#243;n de una manera muy distinta del estilo. No remite a otra cosa que ella misma y a su desenvolvimiento propio ; el ritornello indica una organizaci&#243;n aut&#243;noma de individuaci&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
El problema es que la individuaci&#243;n est&#225; pensada bajo la forma de una territorializaci&#243;n, de una creaci&#243;n de estabilidad dentro del caos por la marcaci&#243;n de un territorio. La din&#225;mica y el flujo de la individualidad est&#225; entendida como una permanencia territorial m&#225;s o menos amenazada. No hay una organizaci&#243;n perceptible de la individuaci&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
M&#225;s bien que de estilo o de ritornello convendr&#237;a entonces hablar de ritmo. El ritmo permite superar la oposici&#243;n frontal de estas dos maneras de representar la organizaci&#243;n de los procesos de individuaci&#243;n. Al igual que el estilo el ritmo organiza lo que est&#225; en movimiento &lt;i&gt;(le mouvant)&lt;/i&gt; en una unidad espec&#237;fica, y como el ritornello, permite no hacer surgir esta unidad de una substancia anterior. Sin presuponer ning&#250;n origen subjetivo, ahist&#243;rico, el concepto de ritmo evita caer en la afirmaci&#243;n de una supremac&#237;a del tiempo puro, de un car&#225;cter ca&#243;tico irremontable de las cosas, y permite conservar un aspecto organizacional : el ritmo designa la organizaci&#243;n de aquello que est&#225; en movimiento &lt;i&gt;(l'organisation du mouvant)&lt;/i&gt;.&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb2-2&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Para precisar el significado de esta definici&#243;n incluyo ac&#225; el comentario de (&#8230;)&#034; id=&#034;nh2-2&#034;&gt;2&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Al mismo tiempo los ritmos son probablemente infinitos en n&#250;mero. Siempre es posible inventar nuevos ritmos de individuaci&#243;n ; esta es su dimensi&#243;n &#233;tica y pol&#237;tica. Los ritmos tienen una dimensi&#243;n formal pero estas formas no son regulares, ellas no remiten a una regla o a una forma trascendente de la cual ser&#237;an una copia m&#225;s o menos fiel. Es por esta raz&#243;n que tenemos que desembarazarnos de la identificaci&#243;n de la noci&#243;n de ritmo a la simple sucesi&#243;n de tiempos fuertes y d&#233;biles organizados de manera aritm&#233;tica, identificaci&#243;n que tiene la tendencia a reducir el infinito de los ritmos a la unidad de un modelo m&#233;trico, o sea a la vez mec&#225;nico y num&#233;rico. En este ensayo voy a tomar la noci&#243;n de ritmo en un sentido m&#225;s amplio. Yo incluir&#237;a en &#233;l todas las sucesiones que nosotros llamamos com&#250;nmente ritmo, y que son simplemente metro, pero tambi&#233;n toda organizaci&#243;n del flujo de los individuos a&#250;n si esta no se puede describir de manera binaria o num&#233;rica. Ritmo es toda forma de flujo de los individuos y todo proceso de individuaci&#243;n est&#225; organizado de manera r&#237;tmica.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
&lt;strong&gt;Ritmos po&#233;ticos y ritmos antropol&#243;gicos hist&#243;ricos&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Henri Meschonnic, desde el punto de vista de la po&#233;tica y teor&#237;a del lenguaje defini&#243; el ritmo como &lt;i&gt;&#8220;la organizaci&#243;n de las marcas por las cu&#225;les los significantes ling&#252;&#237;sticos y extraling&#252;&#237;sticos producen una sem&#225;ntica espec&#237;fica distinta del sentido lexical &#8230; Esto es los valores propios de un discurso y s&#243;lo ese discurso. Estas marcas se pueden situar a todos los niveles del lenguaje : pros&#243;dicos, lexicales, sint&#225;cticos, acentuales&#8221;&lt;/i&gt;. Tambi&#233;n &lt;i&gt;&#8220;el ritmo es la organizaci&#243;n del sujeto como discurso en y por su discurso&#8221;.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Esta concepci&#243;n es demasiado restrictiva para nuestras necesidades. El lenguaje es como un lugar vac&#237;o que puede ser ocupado por todo ser humano pero que no garantiza su individuaci&#243;n. Para que esta se realice hace falta que el el hablante produzca un discurso que sea una obra de arte, un texto cuyo ritmo, su manera de fluir, sea &#250;nica, irrepetible, e infinitamente compartible. Esta idea est&#225; justificada dentro de la actividad art&#237;stica, la individuaci&#243;n art&#237;stica, sin embargo est&#225; demasiado restringida para dar cuenta de toda la gama de procesos de individuaci&#243;n se organizan la vida de los seres humanos. Por ejemplo los niveles corporales y sociales de la individuaci&#243;n est&#225;n simplemente evocados pero nunca estudiado por ellos mismos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
El pensamiento de Meschonnic, se presenta como una &#8220;teor&#237;a de conjunto&#8221;. Se basa en : la idea de la primac&#237;a del lenguaje ; una cr&#237;tica de los saberes contempor&#225;neos que muestra c&#243;mo disciplinas aparentemente opuestas comparten los mismos presupuestos ; y que los problemas del lenguaje del cuerpo del arte y de la pol&#237;tica y de la &#233;tica son continuos y no pueden estar encuadrados en campos disciplinarios estrictamente delimitados. Hay en este pensamiento una contradicci&#243;n entre este postulado &#250;ltimo y el hecho que esta po&#233;tica se coloca ella misma en una posici&#243;n marginal por su incapacidad de relacionarse con otras disciplinas existentes de otra forma que no sea un modo cr&#237;tico no dial&#233;ctico. Propone el continuo lenguaje-cuerpo-sociedad, pero no lo estudia jam&#225;s concretamente. Si queremos comprender el nuevo mundo fluido la teor&#237;a de la individuaci&#243;n debe sobrepasar los l&#237;mites de la definici&#243;n po&#233;tica del concepto de ritmo y volverse resueltamente hacia las ciencias sociales y humanas.&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb2-3&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Lo mismo pasa dentro del arte, Meschonnic niega la posibilidad de una teor&#237;a (&#8230;)&#034; id=&#034;nh2-3&#034;&gt;3&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
&lt;strong&gt;Ritmos del cuerpo&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Mauss mostr&#243; que los cuerpos est&#225;n sometidos a formas del movimiento y de reposo, de manera de fluir, determinada socialmente es a trav&#233;s de t&#233;cnicas del cuerpo que definen lo que nosotros podemos llamar una corporeidad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Los cuerpos est&#225;n sometidos a t&#233;cnicas variadas : acostarse, la alimentaci&#243;n de los ni&#241;os, la iniciaci&#243;n del adolescente, la marcha, el salto, la nataci&#243;n, los cuidados del cuerpo, est&#225;n siempre constituidos seg&#250;n principios determinados socialmente.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Seg&#250;n Norbert Elias, durante la edad media la corporeidad no ha sido jam&#225;s objeto de una atenci&#243;n particular. Solamente beber y comer han empezado hacia el fin de la edad media y en medios aristocr&#225;ticos a ser objeto de preocupaci&#243;n. A partir del renacimiento los cuerpos se educan de acuerdo a nuevas t&#233;cnicas corporales. Aparecen los tratados de buenas maneras, de las costumbres en la mesa las satisfacciones de las necesidades naturales se restringe a la esfera privada. Se comienza a no compartir el lecho con alguien del mismo sexo. A partir del siglo XVIII el dormitorio deviene uno de los recintos m&#225;s privados de la vida humana. En la burgues&#237;a todo lo que est&#225; relacionado a la sexualidad es objeto de procesos de confinamiento muy escrupulosos.&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb2-4&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Cita a &#8220;vigilar y castigar&#8221;, de Foucault, con otro ejemplo.&#034; id=&#034;nh2-4&#034;&gt;4&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Parece que las t&#233;cnicas del cuerpo se han transformado mucho en los &#250;ltimos 30 a&#241;os. Algunos ejemplos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Los j&#243;venes han ganado el respeto e igualdad. Desaparecieron los castigos corporales y los uniformes ; las pr&#225;cticas sexuales son cada vez m&#225;s precoces y complejas, en cambio los bailes de pareja tienden a desaparecer ; los cuidados del cuerpo son objeto de una preocupaci&#243;n est&#233;tica que demanda mucho tiempo y dinero.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Pero tambi&#233;n los j&#243;venes perdieron ciertos reparos que eran familiares a sus predecesores. Debido al aumento del trabajo de las mujeres la alimentaci&#243;n de los ni&#241;os es menos regular y m&#225;s influida por los productos preparados por la industria, las t&#233;cnicas del sue&#241;o est&#225; muy perturbada por la televisi&#243;n e Internet, el consumo de alcohol y de tabaco comienza a una edad menor. Asistimos as&#237; a la vez a una multiplicaci&#243;n y una diversificaci&#243;n de los modos de individuaci&#243;n, y a una disminuci&#243;n del potencial de estos modos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
&lt;strong&gt;Del dualismo alma/cuerpo a las maneras corporales de fluir&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
El cuerpo humano no es una m&#225;quina hecha de tendones, de carne y hueso. Es ante todo un conjunto de t&#233;cnicas corporales, de &#8220;montajes de actos&#8221;, &#8220;selecciones de detenciones y de movimiento&#8221;, &#8220;conjuntos de formas de reposo y acci&#243;n&#8221;, o sea, una organizaci&#243;n espacio temporal. La individuaci&#243;n se produce a trav&#233;s de la elaboraci&#243;n t&#233;cnica de ritmos corporales espec&#237;ficos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
De todas maneras la individuaci&#243;n no se efect&#250;a tampoco como el despliegue de un &#8220;alma&#8221;, palabra &#233;sta tomada de manera gen&#233;rica, preexistente en cada cuerpo, sino m&#225;s bien como la producci&#243;n de tal alma gracias a un cierto n&#250;mero de t&#233;cnicas aplicadas a esos cuerpos. El alma aparece en el lugar donde la biolog&#237;a y sociolog&#237;a se engranan la una dentro de la otra, las series de datos prescritos por las t&#233;cnicas del cuerpo constituyen &#8220;montajes fisio- psico-sociol&#243;gicos&#8221;. Esta producci&#243;n del alma no debe ser reducida a una simple represi&#243;n social de energ&#237;as corporales naturales. Las maneras corporales de fluir constituyen maneras de intensificar el cuerpo, de dar a su corporeidad una organizaci&#243;n m&#225;s adaptada a las necesidades de los individuos. La producci&#243;n del alma es menos la represi&#243;n de las fuerzas naturales salvajes y desencadenadas, que su modulaci&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Los ritmos corporales poseen una forma que se sale del modelo ordinario y aritm&#233;tico cl&#225;sico. Constituyen montajes de actos m&#250;ltiples y condenados y no pueden ser reducidos a simples alternancias de tiempos fuertes y d&#233;biles organizados de manera lineal. Los ritmos de la corporeidad comprenden siempre procesos simult&#225;neos ; la forma m&#225;s general de los ritmos de la corporeidad debe entonces ser pensada como&lt;i&gt; manera corporal de fluir&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
&lt;strong&gt;Ritmos del lenguaje&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
A estos ritmos corporales hay que agregar los ritmos que organizan los flujos del lenguaje, la discursividad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
V&#237;ctor Klemperer da uno de los mejores ejemplos de esto. En la obra citada analiza c&#243;mo el r&#233;gimen nazi ha podido construir una gran parte de su poder imponiendo a trav&#233;s de los medios de comunicaci&#243;n&lt;i&gt; maneras de hablar&lt;/i&gt;, que enseguida alcanzaron las conversaciones m&#225;s banales e &#237;ntimas de los individuos. Adem&#225;s de las palabras el autor se&#241;ala igualmente la invasi&#243;n del lenguaje cotidiano por el estilo oratorio y los giros, muchas veces hist&#233;ricos y llenos de odio, de los discursos dirigidos a las masas reunidas en ocasiones de las grandes reuniones p&#250;blicas. Los hablantes fueron llevados a adoptar un tipo particular de din&#225;mica discursiva, la nazificaci&#243;n de las masas se hizo por una invasi&#243;n del lenguaje, por la velocidad, la energ&#237;a y la irracionalidad de la arenga pol&#237;tica.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Como resultado de estas mutaciones del lenguaje cada hablante es prisionero de miles de formas de expresi&#243;n que aisladas parecen inofensivas, pero que puestas en relaci&#243;n forman una red sem&#225;ntica, una din&#225;mica portadora de la cual no tiene conciencia y que habla a trav&#233;s de &#233;l.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Charles Baudelaire seg&#250;n Walter Benjamin, &lt;i&gt;(Un poeta l&#237;rico en el apogeo del capitalismo)&lt;/i&gt;. En la obra el autor estudia lo que liga al escritor a su p&#250;blico. Nota la importancia de los juegos del l&#233;xico. El poeta en &lt;i&gt;Las flores del mal,&lt;/i&gt; usa palabras de proveniencia urbana y ordinaria. Estas palabras banales desprovistas de arte po&#233;tica, forman el fondo prosaico sobre la que &#233;ste dispone sus alegor&#237;as, cuyas bruscas apariciones crean un efecto comparable a cargas explosivas lanzadas contra las buenas maneras del lenguaje de su &#233;poca. (Sigue un p&#225;rrafo con un an&#225;lisis m&#225;s detallado.)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Introduciendo en los ritmos del lenguaje admitidos en su &#233;poca estas explosiones el poeta intenta hacerse cargo de la experiencia abismal de los individuos sumergidos en la gran ciudad. En los nuevos monstruos urbanos que comienzan a formarse la vida est&#225; en efecto dominada por una desaparici&#243;n r&#225;pida de los ritmos sociales tradicionales y la emergencia de una sociabilidad fluidificada por el mercado, la producci&#243;n mecanizada, la luz de gas y los nuevos medios de transporte y comunicaci&#243;n. Los ritmos chocantes y estremecedores del discurso del poeta dan cuenta de la experiencia ca&#243;tica y desgraciada de la nueva vida urbana.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Pero tomando esta experiencia y reorganizando la manera en la cual el lenguaje produce sentido la poes&#237;a efect&#250;a una cr&#237;tica de los modos de individuaci&#243;n singular y colectiva de la sociedad burguesa e inventa nuevos modos de vida en el lenguaje.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Limit&#225;ndonos a las mutaciones recientes de las t&#233;cnicas de infancia y adolescencia, por un lado se observa un cierto n&#250;mero de fen&#243;menos positivos. La t&#233;cnica de la conversaci&#243;n por ejemplo se reconstruye a trav&#233;s del chat en Internet o las redes telef&#243;nicas ; otro ejemplo es el uso l&#250;dico a trav&#233;s de las sesiones de &lt;i&gt;slam,&lt;/i&gt; por la b&#250;squeda de la rima en el &lt;i&gt;rap.&lt;/i&gt; Pero por otro lado se nota una degradaci&#243;n fuerte de la discursividad ; desde el aprendizaje del lenguaje se observa una influencia cada vez m&#225;s fuerte de los modelos orales vehiculizados por los medios a costa de los modelos escritos. Adem&#225;s las incorrecciones y el uso de groser&#237;as son menos sujetas a correcci&#243;n y en la escuela las faltas de ortograf&#237;a no son se&#241;aladas con la misma exigencia ; el uso de los tel&#233;fonos celulares tienden a transformar la ortograf&#237;a en una transcripci&#243;n fon&#233;tica. El conjunto de estos fen&#243;menos dibujan un paisaje relativamente degradado en el cual los avances y las nuevas libertades no equilibran la violencia inadvertida pero profunda ejercida sobre los individuos por las t&#233;cnicas del lenguaje del nuevo mundo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
&lt;strong&gt;Del dualismo alma/lenguaje a las maneras ling&#252;&#237;sticas &lt;i&gt;(mani&#232;res langagi&#232;res)&lt;/i&gt; de fluir&lt;/strong&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb2-5&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Para precisar el significado de esta expresi&#243;n incluyo el comentario del (&#8230;)&#034; id=&#034;nh2-5&#034;&gt;5&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
El lenguaje no es un simple instrumento que permitir&#237;a a los individuos singulares expresarse y comunicarse entre ellos. Se puede decir que es, como el cuerpo, un conjunto de t&#233;cnicas, de &#8220;montajes de actos&#8221;, &#8220;selecci&#243;n de detenciones y de movimientos&#8221; &#8220;conjuntos de formas de reposo y de acci&#243;n&#8221;, pero con la particularidad de ser discursivas y significativas. Las formas de avanzar en el discurso, las maneras de fluir del lenguaje, forman lo que se podr&#237;a llamar &#8220;idiosincrasias hist&#243;ricas&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Pero la individuaci&#243;n no se efect&#250;a como el despliegue de un alma que preexiste a cada acto del lenguaje sino m&#225;s bien como la producci&#243;n de tal alma gracias a un cierto n&#250;mero de t&#233;cnicas r&#237;tmicas aplicadas a estos actos. En el lenguaje quedan espacios vac&#237;os que pueden ser ocupados de m&#250;ltiples maneras y son estas maneras las que definen cada vez la naturaleza del alma. Esta no es jam&#225;s anterior a los ejercicios ling&#252;&#237;sticos que la hacen aparecer ni est&#225; separada del lenguaje. El alma aparece exactamente en el lugar donde lo sociol&#243;gico y ling&#252;&#237;stico se engranan en uno en el otro.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Las formas ling&#252;&#237;sticas &lt;i&gt;(mani&#232;res langagi&#232;res)&lt;/i&gt; de fluir no son solamente formas de represi&#243;n que restringir&#237;an la expresi&#243;n de una naturaleza humana profusa y recalcitrante. Constituyen maneras de intensificar el discurso, de dar a la discursividad una organizaci&#243;n m&#225;s adaptada a las necesidades de los individuos. La producci&#243;n del alma pone de manifiesto menos a la represi&#243;n de una potencia ling&#252;&#237;stica natural y salvaje que a su modulaci&#243;n, a veces por su debilitamiento pero a veces tambi&#233;n por su intensificaci&#243;n. En la medida que constituyen montajes de actos significantes m&#250;ltiples y coordinados no pueden ser reducidos a simples alternancias de momentos fuertes y momentos d&#233;biles organizados de manera lineal y aritm&#233;tica. Los ritmos de discurso incluyen siempre procesos simult&#225;neos y muestran una l&#243;gica de la interacci&#243;n de todos los elementos de la cadena hablada que rompe su car&#225;cter lineal. Aunque los actos del lenguaje pudieran ser reducidos a esquemas mec&#225;nicos y binarios, la forma m&#225;s general de los ritmos del curso debe entonces ser pensada como manera ling&#252;&#237;stica &lt;i&gt;(mani&#232;re langagi&#232;re)&lt;/i&gt; de fluir.&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb2-6&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Es sugestivo lo que hace Pascal Michon en este cap&#237;tulo : partes del texto (&#8230;)&#034; id=&#034;nh2-6&#034;&gt;6&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
&lt;strong&gt;Ritmos de lo social&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
La similitud de las descripciones que conciernen a lo corporal y a lo discursivo indican que no estamos frente a cuerpos que tengan una existencia independiente del lenguaje, o un lenguaje que existe por fuera de los cuerpos sino m&#225;s bien a cuerpos/lenguajes. Los ritmos corporales y ling&#252;&#237;sticos determinan entonces la definici&#243;n de los individuos pero de todas maneras estos no se podr&#237;an comprender sin un &#250;ltimo tipo de ritmo que organiza sus maneras sociales de fluir, lo que se puede llamar su sociabilidad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Para comprender de qu&#233; se trata podemos partir de uno de los primeros ejemplos que han sido descritos : Las &lt;i&gt;Variaciones estacionales de la sociedad esquimal&lt;/i&gt;, de Marcel Mauss. En el norte hay dos estaciones muy marcadas : el verano, donde el d&#237;a tiene una gran duraci&#243;n y el mar no est&#225; congelado, y el invierno, donde casi no hay luz, la temperatura es muy baja, todo est&#225; congelado y los animales son inaccesibles. Durante el verano los esquimales viven en peque&#241;os grupos familiares n&#243;madas, y sus vidas econ&#243;micas y jur&#237;dicas toman aspectos netamente individualistas : sus bienes pertenecen a los individuos, cazan individualmente, el jefe de familia posee una autoridad casi absoluta y la vida religiosa se reduce casi exclusivamente a los ritos del nacimiento y muerte. Pero en invierno se agrupan en locaciones donde viven en casas de piedra, muchas veces habitadas por varias familias. En el centro del poblado se encuentra en general una construcci&#243;n com&#250;n, que sirve de lugar de reuni&#243;n y ceremonia para toda la comunidad. La vida religiosa se anima e impulsa a los individuos a fundirse en el grupo. La propiedad se vuelve colectiva, los objetos de consumo y las herramientas se comparten entre todos y el poder se expresa a trav&#233;s de un jefe con prerrogativas limitadas.&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb2-7&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Ac&#225; hay otro ejemplo similar tomado de Evans-Pritchard y su estudio sobre (&#8230;)&#034; id=&#034;nh2-7&#034;&gt;7&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
En nuestra sociedad por ejemplo la vida social de los ni&#241;os y los adolescentes est&#225; organizada alrededor de los ciclos escolares. Durante el ciclo escolar los j&#243;venes est&#225;n integrados en grupos que ellos no eligen, y en per&#237;odos de vacaciones ellos se individualizan mejor a trav&#233;s de actividades elegidas y organizadas por grupos de afinidad. A pesar de que esta organizaci&#243;n es tradicional la l&#243;gica del nuevo mundo fluido ha introducido modificaciones importantes. Hay un sentimiento seg&#250;n el cual los ritmos colectivos encarnados en las instituciones constituyen abusos de poder potenciales para constantes y cada vez m&#225;s se piensa que las instituciones no deben fijar los ritmos de educaci&#243;n de los individuos sino que son &#233;stos quienes deben encontrar su propio ritmo de desenvolvimiento. Pero lo que se observa es que tras de esta nueva libertad se esconde una degradaci&#243;n de la educaci&#243;n final de los m&#225;s desfavorecidos ; quienes no han sido capaces de imponerse a s&#237; mismos una disciplina horaria o no han aceptado los consejos de sus profesores finalizan su formaci&#243;n inicial con un bagaje intelectual muy d&#233;bil.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
&lt;strong&gt;Del dualismo alma/social a las maneras sociales de fluir&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Un grupo social no es ni una simple asociaci&#243;n de individuos singulares preexistentes, una &lt;i&gt;Gesellschaft&lt;/i&gt; ni una realidad particular que se presentar&#237;a como una cosa que impondr&#237;a sus coacciones a sus miembros, una &lt;i&gt;Gemeinshaft.&lt;/i&gt; Es necesario concebirlo como un conjunto de t&#233;cnicas, de &#8220;montajes de actos&#8221;, de &#8220;selecci&#243;n de detenciones y de movimientos&#8221;, de &#8220;conjuntos de formas de reposo y acci&#243;n&#8221;, que determinan las maneras de fluir, la sucesi&#243;n de momentos de d&#233;bil y fuerte interactividad, de un conjunto de seres humanos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
La individuaci&#243;n colectiva no se produce a partir de entidades engendradas por una capacidad o una necesidad natural de los seres humanos de vivir en grupo, sino a trav&#233;s de t&#233;cnicas r&#237;tmicas sociales espec&#237;ficas de cada caso. Las maneras de fluir de lo social constituyen lo que se puede llamar &#8220;idiosincrasias hist&#243;ricas&#8221;. &#201;stas no aparecen como consecuencia de un despliegue de un &#8220;alma colectiva&#8221;, que en un grupo fuera preexistente a cada uno de sus movimientos, sino como resultado de un conjunto de t&#233;cnicas r&#237;tmicas aplicadas a esos movimientos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Es muy importante precisar que cuando se habla de individuaci&#243;n &#8220;colectiva&#8221;, esto no significa que estas no impliquen simult&#225;neamente e indisociablemente una individuaci&#243;n &#8220;singular&#8221;. Estos dos movimientos constituyen de hecho las dos fases alternantes de un mismo proceso r&#237;tmico. En cada uno de los grupos sociales a los cuales ellos pertenecen, los cuerpos/lenguajes est&#225;n sometidos a una sucesi&#243;n de per&#237;odos durante los cuales su singularidad se restringe en provecho de su car&#225;cter colectivo, y de per&#237;odos durante los cuales sucede lo contrario. La producci&#243;n de los individuos es &lt;i&gt;indisociablemente&lt;/i&gt; singular y colectiva en la &lt;i&gt;sucesi&#243;n temporal.&lt;/i&gt; O sea que no es posible oponer los aspectos singulares de los cuerpos/lenguajes a sus aspectos colectivos ; unos y otros aparecen en el curso de procesos que los ligan por una producci&#243;n mutua pero tambi&#233;n sucesiva e inversamente proporcional la una de la otra.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Es posible hablar de &#8220;almas o individuos singulares&#8221; y de &#8220;almas o individuos colectivos&#8221;, pero no se trata de entidades sustanciales constantes e independientes unas de otras, sino de artefactos ligados a nuestros modos de descripci&#243;n, de realidades empobrecidas de las cuales hemos artificialmente recortado el aspecto r&#237;tmico. El alma &#8220;singular/colectiva&#8221; no tiene una identidad estable en el tiempo sino que sufre transformaciones permanentes siguiendo ritmos de frecuencia e intensidad variables.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
En tiempos de vacaciones la actividad social entra en un per&#237;odo de relajamiento, el trabajo se detiene o se reduce, la informaci&#243;n se hace m&#225;s lenta, los espect&#225;culos raros, la sociabilidad menos intensa. Los individuos viven una vida plenamente individual : se viaja, se lee, se organiza el tiempo libre de una manera personal. Durante el resto del a&#241;o los individuos se comprometen en todo tipo de interacciones pol&#237;ticas, econ&#243;micas, culturales y sociales. Los individuos son absorbidos en todo un conjunto de grupos que limitan su singularidad y la libertad de elecci&#243;n personal disminuye. Estos ritmos amplios se superponen a toda una serie de ritmos de frecuencias e intensidades diferentes. Los ritmos semanales, la organizaci&#243;n de la jornada que opone el tiempo de trabajo y el tiempo de ocio, toda la vida social de los individuos est&#225; organizada de manera r&#237;tmica sobre varios niveles y con frecuencias e intensidades variables.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Estos ritmos sociales podr&#237;an parecer m&#225;s susceptibles de ser descritos de acuerdo al modelo binario y aritm&#233;tico cl&#225;sico. Sin embargo esto se debe m&#225;s bien a las particularidades de los casos ejemplificados. En nuestras sociedades complejas este aspecto binario desaparece y es reemplazado por organizaciones diversificadas que no obedecen m&#225;s a un esquema m&#233;trico. La forma de los ritmos de la vida social debe entonces ser pensada como &lt;i&gt;manera social de fluir.&lt;/i&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb2-8&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;En este cap&#237;tulo se repite el procedimiento anterior, m&#225;s notorio en el (&#8230;)&#034; id=&#034;nh2-8&#034;&gt;8&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
&lt;strong&gt;Los ritmos de la individuaci&#243;n&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Nuestro objetivo es observar a los individuos a partir de las din&#225;micas que los atraviesa : no tienen ninguna estabilidad ni una identidad constante, su ser est&#225; en un perpetuo devenir. Al mismo tiempo esta identidad no se disuelve totalmente en el gran flujo del tiempo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
El &#8220;alma&#8221; (en el sentido gen&#233;rico que le damos ac&#225;), que es el principio al que atribuimos la persistencia de individuo en su ser, est&#225; producida por t&#233;cnicas que otorgan ritmos a los flujos de los cuerpos y del lenguaje, ritmos que son ellos mismos retomados por las variaciones particulares de lo social. El alma est&#225; siempre en movimiento y en transformaci&#243;n. Pero esta mutaci&#243;n no es totalmente err&#225;tica, sino relativamente constante en una &#233;poca o un grupo dado y es descriptible. Hablamos menos de un puro fluir que de un conjunto de ritmos articulados o mejor de un ritmo de ritmos. No estamos frente a cuerpos/lenguajes que tienen una existencia independiente de los grupos y de grupos que existen fuera de los cuerpos/lenguajes, sino m&#225;s bien a cuerpos/lenguajes/grupos, o sea complejos en los cuales las t&#233;cnicas del cuerpo del discurso y de lo social se entremezclan y se apoyan unas sobre otras. Los procesos de individuaci&#243;n son a la vez fen&#243;menos ling&#252;&#237;sticos &lt;i&gt;(langagiers)&lt;/i&gt; corporales y sociales, es desde el entrecruzamiento de sus ritmos que aparece el &#8220;alma&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
&lt;strong&gt;La Individuaci&#243;n de los ritmos&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Si los procesos que regeneran las almas singulares y colectivas se realizan de manera relativamente constantes en una &#233;poca o en un grupo dado, si no son un simple flujo sino un conjunto descriptible de ritmos articulados unos con otros, hay que suponer que estos conjuntos r&#237;tmicos son ellos mismos de alguna manera individuos. El problema que se presenta es c&#243;mo pensar a esta &#250;ltima individuaci&#243;n, bajo qu&#233; criterios se la puede caracterizar sin concebirla como una grilla trascendental y atemporal, pero tambi&#233;n sin caer en una regresi&#243;n al infinito buscando esta categorizaci&#243;n en un nivel de individuaci&#243;n superior que ser&#237;a el mismo reenviado al nivel siguiente. &#191;C&#243;mo pasar de los ritmos de la individuaci&#243;n a la individuaci&#243;n de los ritmos ?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
La respuesta a este problema surgir&#225; m&#225;s adelante en este ensayo. Podemos igualmente hacernos una primera idea profundizando sobre la noci&#243;n de &#8220;manera&#8221; que empleamos para construir el concepto de ritmo de la individuaci&#243;n. Si un ritmo tal constituye una manera de fluir podr&#237;amos decir que un proceso de individuaci&#243;n posee una manera espec&#237;fica de realizarse ; quiz&#225;s la noci&#243;n de manera podr&#237;a hacerse cargo de esta individuaci&#243;n de los ritmos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Para esto podemos retomar la noci&#243;n de manera en funci&#243;n de su etimolog&#237;a m&#225;s probable, del lat&#237;n &lt;i&gt;manus,&lt;/i&gt; que liga esta noci&#243;n a la mano, al gesto, a lo emp&#237;rico de la acci&#243;n, hacia donde apunta toda &#233;tica y pol&#237;tica. En el siglo XVIII la manera &lt;i&gt;(modo)&lt;/i&gt; de un pintor o de un artista en general, su &#8220;mano&#8221;, es lo que le da valor art&#237;stico a su obra, no solamente lo que la singulariza sino tambi&#233;n lo que la hace infinitamente compartible, sin ninguna exclusividad ni efecto de dominaci&#243;n, entre un p&#250;blico abierto, transcultural, y transgeneracional. La manera de un artista es lo que le permite maximizar su individuaci&#243;n produciendo al mismo tiempo la individuaci&#243;n de un nuevo grupo social totalmente abierto, que es su p&#250;blico presente y futuro.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Habi&#233;ndonos propuesto considerar el ritmo como &#8220;manera de fluir&#8221;, nos fijamos como objetivo derivar del mismo concepto todas las formas de organizaci&#243;n temporal de los procesos de individuaci&#243;n, los tipos de alternancia m&#225;s o menos l&#225;biles de la sociabilidad, pero tambi&#233;n la organizaci&#243;n del movimiento de los cuerpos y las formas que organizan los flujos del lenguaje, que, seg&#250;n la noci&#243;n corriente, no &#8220;tienen&#8221; ritmo, no presentan una conformaci&#243;n r&#237;tmica. Se trata de alargar la extensi&#243;n del concepto de manera de que pueda abarcar el conjunto de las lecciones que es posible extraer del material cient&#237;fico del que disponemos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
La reconceptualizaci&#243;n de la noci&#243;n de manera nos va a permitir quitar del concepto de ritmo el peso de sus corolarios &#233;ticos y pol&#237;ticos tradicionales y as&#237; responder al problema del principio de individuaci&#243;n de los ritmos. Hay buenas razones para pensar que su concepci&#243;n corriente como &#8220;metro&#8221; (&lt;i&gt;metron&lt;/i&gt;), como medida, repetici&#243;n y proporci&#243;n establecida por Plat&#243;n, es congruente con la cr&#237;tica de la democracia desarrollada por el mismo Plat&#243;n y con la exclusi&#243;n de la ciudad de personajes que podr&#237;an parecer marginales, pero cuyo rechazo es determinante en la econom&#237;a del pensamiento tradicional sobre el ritmo : los poetas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Desde el punto de vista de un ritmo concebido en los t&#233;rminos del n&#250;mero y de la medida (la palabra &lt;i&gt;mesure&lt;/i&gt; tiene en franc&#233;s el significado tanto de medida en general como de comp&#225;s, un t&#233;rmino t&#233;cnico de la teor&#237;a musical), la ciudad s&#243;lo puede ser organizada siguiendo un modelo de racionalidad matem&#225;tico y musical. Su armon&#237;a social depende necesariamente de la jerarquizaci&#243;n de los diferentes elementos de la sociedad. Cada uno debe asegurar su rol en una repartici&#243;n funcional, contra la cual es imposible rebelarse, y participar a la reproducci&#243;n r&#237;tmica de la sociedad perfecta, en particular a trav&#233;s de una participaci&#243;n activa en las alternancias fundamentales de la sociabilidad (el culto religioso y c&#237;vico).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Se comprende la suerte reservada a los poetas : &#233;stos representan los competidores directos e irredentos de este tipo de orden pol&#237;tico, en la medida en que la menor de sus producciones literarias y musicales implican procesos de individuaci&#243;n singular y colectiva que no siguen ni modelos matem&#225;ticos ni los propios del culto religioso, sino maneras de fluir cada vez nuevas y que no exigen ninguna jerarquizaci&#243;n funcional. Plat&#243;n comprendi&#243; que los poetas eran los heraldos, muchas veces marginales pero no menos peligrosos, de una sociedad donde el ritmo no es una medida, un comp&#225;s, un n&#250;mero y una proporci&#243;n, y que representaban un desaf&#237;o importante para el fil&#243;sofo-rey.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
El concepto de ritmo como &#8220;manera de fluir&#8221; debe comprenderse como un concepto pol&#237;tico y &#233;tico. Hay maneras de fluir que no son favorables a los individuos singulares y colectivos, y otras que favorecen el aumento simult&#225;neo de su poder. Aquellas son generalmente m&#233;tricas y tienden hacia una producci&#243;n de individuos singulares y colectivos donde el segundo aspecto del proceso necesita una minimizaci&#243;n del primero. Estas son siempre espec&#237;ficas y permiten a los individuos singulares reforzarse por el aumento de los diferentes individuos colectivos en los que participan.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Una &#233;tica y pol&#237;tica democr&#225;ticas pueden definirse como orientadas hacia la producci&#243;n de maneras de fluir de la sociabilidad, del cuerpo y del lenguaje, que sean a la vez singulares y compartibles. La manera est&#225; en el coraz&#243;n de la antinomia de la democracia : ninguna forma democr&#225;tica es universal y eterna ; la democracia debe siempre ser reinventada de acuerdo a su historia, todas sus formas son espec&#237;ficas. Y estas formas espec&#237;ficas son reactualizables, aceptables, y compartibles por todo ser humano.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
&lt;strong&gt;&#191;Los ritmos como ciclo de la ontog&#233;nesis ?&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
En este cap&#237;tulo Pascal Michon reflexiona sobre una teor&#237;a de G. Simondon, con la cual tiene semejanzas y diferencias.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Como puntos de contacto se&#241;ala que para Simondon la individuaci&#243;n no es el fruto de un individuo preexistente sino que es el individuo el que debe ser explicado por la individuaci&#243;n. &lt;i&gt;&#8220;Conocer el individuo a trav&#233;s de la individuaci&#243;n m&#225;s que la individuaci&#243;n a partir del individuo&#8221;. &lt;/i&gt;El individuo est&#225; siempre en devenir y ese devenir no debe ser concebido como una entidad substancia, sino como un despliegue que se efect&#250;a a partir del centro del ser en el presente.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Simondon propone una teor&#237;a de &#8220;la ontog&#233;nesis&#8221; que permite localizar la aparici&#243;n del principio de individuaci&#243;n en el seno mismo del proceso de individuaci&#243;n : postula que desde el aspecto temporal el ser debe ser aprehendido en su centro, en su presente en el momento donde es ; la sustancializaci&#243;n de las extremidades de la serie temporal rompe la consistencia central del ser. El ser est&#225; dotado de la capacidad de desfasaje, posee una naturaleza din&#225;mica que hace que no es jam&#225;s uno sino que est&#225; siempre en movimiento, en desfasaje consigo mismo. El devenir es el ser como presente en tanto que se desfasa en pasado y futuro, encontrando el sentido de s&#237; mismo en este desfasaje bipolar.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Simondon subraya el hecho de que este dinamismo no es un simple flujo l&#237;quido sino que tiene una organizaci&#243;n. Su concepci&#243;n se basa sobre un postulado discontinuista : si la individuaci&#243;n se efectuase de manera continua el resultado ser&#237;a que una individuaci&#243;n no podr&#237;a ser m&#225;s que total o nula. Como &#233;l precisa que lo discontinuo no es &lt;i&gt;&#8220;un discontinuo espacial o energ&#233;ticos&#8221;,&lt;/i&gt; sino &lt;i&gt;&#8220;un discontinuo de fases&#8221;&lt;/i&gt;, Pascal Michon interpreta que est&#225; muy cerca de lo que &#233;l entiende por ritmo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
El ser no se desfasa siguiendo una sola l&#237;nea, como una sucesi&#243;n binaria de estados opuestos, sino que hay en &#233;l una pluralidad latente que puede permitirle desfasarse siguiendo m&#250;ltiples l&#237;neas. El individuo que resulta de este proceso de poli-desfasaje no es nunca uno ni estable, pero dispone de una unidad fluctuante que es una media de las fluctuaciones. El individuo es uno en relaci&#243;n a otros individuos, es m&#250;ltiple en tanto es multifac&#233;tico, es la extensi&#243;n de varias fases a partir de la unidad. La unidad del individuo es la fase central y media del ser a partir de la cual nacen y se separan las otras fases en una bipolaridad unidimensional.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Sin embargo la representaci&#243;n que &#233;l se hace de la organizaci&#243;n de este proceso es insuficiente. Seg&#250;n Simondon la individuaci&#243;n procede por crisis sucesivas, por una serie de resoluciones de estados problem&#225;ticos sucesivos en los que se encuentran los territorios donde se produce, &lt;i&gt;&#8220;una serie de accesos de individuaci&#243;n que van avanzando de inestabilidad en inestabilidad&#8221;.&lt;/i&gt; Simondon se representa los ritmos de la individuaci&#243;n como simples detenciones y puestas en movimiento (&lt;i&gt;stop and go&lt;/i&gt;), como alternancias repetidas entre momentos de estabilidad, momentos de desfasaje por el aumento de las tensiones internas, seguidas de momentos de reestructuraci&#243;n violenta y r&#225;pida. El flujo de la individuaci&#243;n permanece organizado por ciclos, a&#250;n si estos ciclos pueden ser m&#250;ltiples y no sincr&#243;nicos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Si bien esta descripci&#243;n corresponde a modelos naturales y biol&#243;gicos, e inclusive quiz&#225;s a sociedades arcaicas si nos limit&#225;ramos al plano morfol&#243;gico, ninguna de las sociedades modernas responde a esta descripci&#243;n de los ritmos de la individuaci&#243;n. Sus ritmos deben ser teorizados sobre otras bases que no sean m&#233;tricas y c&#237;clicas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Simondon atribuye la capacidad que posee el ser de desfasarse, al menos en los seres vivientes, a una noci&#243;n misteriosa que &#233;l llama lo &#8220;preindividual&#8221;, que estar&#237;a caracterizado por la existencia de potenciales que son la causa de la incompatibilidad y de la inestabilidad de este estado. Pero esta realidad preindividual escapa a toda descripci&#243;n, como Simondon lo reconoce. Pascal Michon postula en lugar del primado de un preindividual vital, el primado de un preindividual ling&#252;&#237;stico. S&#243;lo el primado del lenguaje puede permitirnos extraer la teor&#237;a del ritmo del modelo m&#233;trico que permanece en las descripciones de Simondon.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
&lt;i&gt;Fin de la primera parte&lt;/i&gt;, &lt;strong&gt;Individuaci&#243;n&lt;/strong&gt;. [...]&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;hr /&gt;
		&lt;div class='rss_notes'&gt;&lt;div id=&#034;nb2-1&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmla&#034;&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh2-1&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notes 2-1&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;1&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmlb&#034;&gt;&lt;/span&gt;Aqu&#237; termina el pr&#243;logo y empieza el libro propiamente dicho. El libro est&#225; dividido en tres grandes bloques : el primero es &lt;strong&gt;Individuaci&#243;n&lt;/strong&gt;. Cada bloque est&#225; dividido en cap&#237;tulos.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb2-2&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmla&#034;&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh2-2&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notes 2-2&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;2&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmlb&#034;&gt;&lt;/span&gt;Para precisar el significado de esta definici&#243;n incluyo ac&#225; el comentario de Pascal Michon sobre mi traducci&#243;n : &#8220;Hago una diferencia entre 'l'ordre du mouvement' (el orden del movimiento) que es la definici&#243;n de ritmo dada por Plat&#243;n, y 'l'organisation du mouvant' (la organizaci&#243;n de lo que est&#225; en movimiento, lo moviente) que es la definici&#243;n que yo le opongo y que est&#225; m&#225;s pr&#243;xima a todos lo fen&#243;menos implicados, en particular los art&#237;sticos, entre ellos la m&#250;sica. El t&#233;rmino &#8220;mouvant&#8221; es bastante usual en franc&#233;s, y combina la idea de estar en movimiento y la de un cambio incesante de aspecto ; est&#225; m&#225;s pr&#243;ximo a la idea de una mutaci&#243;n global que a la del movimiento de un cuerpo, aunque pueda contenerlo. Esta diferencia parece peque&#241;a pero en ella se juega la diferencia entre Plat&#243;n y todos los fil&#243;sofos que surgen de &#233;l por una parte, y por otra de Her&#225;clito, los atomistas antiguos, y las tentativas ulteriores de pensar la din&#225;mica del mundo, a&#250;n sin suprimir el recurso a las Ideas plat&#243;nicas y a las nociones de &lt;i&gt;orden y n&#250;mero&lt;/i&gt;, coloc&#225;ndolas luego de las de &lt;i&gt;organizaci&#243;n y relaci&#243;n.&lt;/i&gt;&#8221;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb2-3&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmla&#034;&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh2-3&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notes 2-3&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;3&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmlb&#034;&gt;&lt;/span&gt;Lo mismo pasa dentro del arte, Meschonnic niega la posibilidad de una teor&#237;a general del ritmo en el arte. AZ.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb2-4&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmla&#034;&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh2-4&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notes 2-4&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;4&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmlb&#034;&gt;&lt;/span&gt;Cita a &#8220;vigilar y castigar&#8221;, de Foucault, con otro ejemplo.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb2-5&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmla&#034;&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh2-5&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notes 2-5&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;5&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmlb&#034;&gt;&lt;/span&gt;Para precisar el significado de esta expresi&#243;n incluyo el comentario del autor sobre la traducci&#243;n, ya que la palabra &lt;i&gt;langagier&lt;/i&gt; no tiene un equivalente exacto en castellano y se traduce como&lt;/i&gt; &#8220;del lenguaje&#8221; o &#8220;ling&#252;&#237;stico&#8221; &lt;i&gt;de acuerdo al contexto. &lt;/i&gt; Dice Pascal Michon : &#8220;Hay una diferencia entre la lengua y el lenguaje : sobre todo despu&#233;s de Benveniste la lengua est&#225; del lado de la estructura y el lenguaje del lado del discurso. Desde el punto de vista del ritmo es el segundo el que debe tener prioridad. De manera que no se trata aqu&#237; de maneras &lt;i&gt;de la lengua&lt;/i&gt; &lt;i&gt;(mani&#232;res linguistiques)&lt;/i&gt; sino de maneras &lt;i&gt;del lenguaje&lt;/i&gt; &lt;i&gt;(mani&#232;res langagi&#232;res)&lt;/i&gt; de fluir. No es la actualizaci&#243;n de una estructura preexistente sino que es el ejercicio del lenguaje el que est&#225; primero y a partir del cual los gram&#225;ticos y ling&#252;istas extraen lo que ven como una estructura, pero que en realidad es una construcci&#243;n ulterior, abstracta y fija&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb2-6&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmla&#034;&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh2-6&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notes 2-6&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;6&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmlb&#034;&gt;&lt;/span&gt;Es sugestivo lo que hace Pascal Michon en este cap&#237;tulo : partes del texto son p&#225;rrafos de otro cap&#237;tulo (Del dualismo alma/cuerpo a las maneras corporales de fluir) donde hay palabras reemplazadas por otras. Es un procedimiento compositivo m&#225;s propio de la m&#250;sica o la danza que de un ensayo. AZ.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb2-7&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmla&#034;&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh2-7&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notes 2-7&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;7&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmlb&#034;&gt;&lt;/span&gt;Ac&#225; hay otro ejemplo similar tomado de Evans-Pritchard y su estudio sobre los Nuer.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb2-8&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmla&#034;&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh2-8&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notes 2-8&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;8&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmlb&#034;&gt;&lt;/span&gt;En este cap&#237;tulo se repite el procedimiento anterior, m&#225;s notorio en el texto original franc&#233;s que en este resumen, pero con variaciones m&#225;s numerosas y de distinta naturaleza. AZ.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;
		
		</content:encoded>


		

	</item>
<item xml:lang="fr">
		<title>La m&#233;trica : un fen&#243;meno r&#237;tmico particular
</title>
		<link>https://www.rhuthmos.eu/spip.php?article822</link>
		<guid isPermaLink="true">https://www.rhuthmos.eu/spip.php?article822</guid>
		<dc:date>2013-02-18T20:09:33Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>fr</dc:language>
		<dc:creator>An&#237;bal Zorrilla
</dc:creator>



		<description>
&lt;p&gt;Para introducir el tema del lugar de la m&#233;trica en el conjunto de los fen&#243;menos r&#237;tmicos me refiero a la m&#250;sica y comienzo con una cita de Pierre Boulez, en la que describe dos tipos de tiempo, el liso y el estriado : Dans le temps lisse on occupe le temps sans le compter ; dans le temps stri&#233;, on compte le temps pour l'occuper. Les deux relations me paraissent primordiales dans l'&#233;valuation th&#233;orique et pratique des structures temporelles ; ce sont les lois fondamentales du temps en (&#8230;)&lt;/p&gt;


-
&lt;a href="https://www.rhuthmos.eu/spip.php?rubrique30" rel="directory"&gt;Musique et Musicologie &#8211; GALERIE &#8211; Nouvel article
&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;Para introducir el tema del lugar de la m&#233;trica en el conjunto de los fen&#243;menos r&#237;tmicos me refiero a la m&#250;sica y comienzo con una cita de Pierre Boulez, en la que describe dos tipos de tiempo, el liso y el estriado :&lt;/p&gt;
&lt;blockquote class=&#034;spip&#034;&gt;
&lt;p&gt;Dans le temps lisse on occupe le temps sans le compter ; dans le temps stri&#233;, on compte le temps pour l'occuper. Les deux relations me paraissent primordiales dans l'&#233;valuation th&#233;orique et pratique des structures temporelles ; ce sont les lois fondamentales du temps en musique. &#8211; En el tiempo liso se ocupa el tiempo sin contarlo ; en el tiempo estriado, se cuenta el tiempo para ocuparlo. Las dos relaciones me parecen primordiales en la evaluaci&#243;n te&#243;rica y pr&#225;ctica de las estructuras temporales ; son las leyes fundamentales del tiempo en m&#250;sica&#8221; (traduje yo).&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-1&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;BOULEZ, Pierre. Penser la musique aujourd&#180;hui, Ginebra, Gonthier, 1964.&#034; id=&#034;nh3-1&#034;&gt;1&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;Est&#225; claro que Boulez dice que la m&#250;sica puede suceder en cualquiera de los dos tipos de tiempo ; pensando en esto leamos esta cita de Paul Hindemith :&lt;/p&gt;
&lt;blockquote class=&#034;spip&#034;&gt;
&lt;p&gt;A&#250;n en series de sonidos id&#233;nticos en todos los aspectos, que se repiten a intervalos de tiempo iguales, el o&#237;do tiende a percibir agrupaciones regulares ; da a ciertos sonidos m&#225;s importancia que a otros y oye la serie completa como una ondulaci&#243;n entre tiempos acentuados y no acentuados. Esta clase de acentos, (acentos m&#233;tricos), que es &lt;i&gt;determinada por nuestra sensibilidad y no por cualquier otra diferencia objetiva entre los sonidos mismos&lt;/i&gt; es esencialmente diferente de la otra clase de acento din&#225;mico&#8230; que es causado por un aumento de fuerza&#8230;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La m&#250;sica, por lo general, es compuesta de tal manera que nuestra facultad perceptiva no puede dudar sobre d&#243;nde deben caer los acentos m&#233;tricos : proporciones de duraci&#243;n r&#237;tmica, curvas de las l&#237;neas mel&#243;dicas y la distribuci&#243;n de las funciones arm&#243;nicas sirven de gu&#237;a a nuestra percepci&#243;n anal&#237;tica. Pero cuando faltan todas estas gu&#237;as, como en las series regulares de sonidos id&#233;nticos mencionados antes, tenemos cierta libertad para dirigir nuestra percepci&#243;n auditiva : podemos suponer tales series como subdivididas en grupos de dos o tres tiempos. En grupos de dos tiempos uno de ellos da la impresi&#243;n de estar acentuado &lt;i&gt;(Arsis)&lt;/i&gt;, mientras que el otro nos parece de relajamiento inacentuado &lt;i&gt;(Thesis)&lt;/i&gt;. El grupo puede comenzar con cualquiera de ellos. En grupos de tres tiempos percibimos el acento sobre uno de los tres tiempos mientras que los otros dos permanecen inacentuados.&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-2&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Hindemith, Paul. Adiestramiento Elemental para M&#250;sicos, Buenos Aires, (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-2&#034;&gt;2&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;Hindemith piensa la m&#233;trica en el marco del tiempo estriado, &#8220;determinada por nuestra sensibilidad&#8221;, y no por alg&#250;n elemento que exista &#8220;objetivamente&#8221; en la m&#250;sica que escuchamos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Un g&#233;nero musical que no utiliza el tiempo estriado es el canto gregoriano. (Aunque no creo que la definici&#243;n de Boulez sobre el tiempo liso sea la adecuada para su ritmo). Veamos qu&#233; nos dice un especialista sobre el ritmo en esta m&#250;sica :&lt;/p&gt;
&lt;blockquote class=&#034;spip&#034;&gt;
&lt;p&gt;El ritmo musical es la ordenaci&#243;n de los sonidos con base en la distinci&#243;n entre aquellos con car&#225;cter de impulso, llamados ARSIS, y los que tienen car&#225;cter de reposo, llamados TESIS.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Este ordenamiento parte de los conjuntos m&#225;s peque&#241;os de sonidos y los va relacionando en contextos cada vez m&#225;s amplios, a trav&#233;s de distintas etapas de s&#237;ntesis r&#237;tmica, en un proceso unificador.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En el canto gregoriano la s&#237;ntesis se realiza mediante tres etapas, a saber : ritmos elementales, grupos y gran ritmo.&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-3&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Luis Torres Zuleta &#169; Canticum Novum, Bogot&#225;, Colombia. 2002-2008.&#034; id=&#034;nh3-3&#034;&gt;3&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;Sobre el uso de la palabras &lt;i&gt;&#8220;arsis y thesis&#8221;&lt;/i&gt;, tomadas de la po&#233;tica griega, no me voy a detener, pero quiero se&#241;alar que en el canto gregoriano, seg&#250;n explica Zuleta m&#225;s adelante en el texto citado, no denotan tiempos acentuados o inacentuados, a diferencia del concepto de Hindemith. N&#243;tese que en la definici&#243;n no habla de tiempos, sino de sonidos, si bien luego en el texto usa esta palabra a veces como sin&#243;nimo de nota, otras veces nombrando un grupo de notas, otras veces pausas, pero nunca con un criterio de proporcionalidad ni subdivisi&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
O sea que podemos resumir y nombrar algunos conceptos que nos van a acercar a una descripci&#243;n del fen&#243;meno :&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
1) Como condici&#243;n de existencia de la m&#233;trica est&#225; el establecimiento de un tipo de tiempo especial, compuesto de momentos discretos y subdivisibles, que se pueden contar, como se pueden contar asimismo sus subdivisiones.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
2) Estos tiempos se organizan en una disposici&#243;n jer&#225;rquica (&#8220;el o&#237;do&#8230; da a ciertos sonidos m&#225;s importancia que a otros&#8230;&#8221;, dice Hindemith), originando el fen&#243;meno del &#8220;acento m&#233;trico&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
3) &#201;ste acento m&#233;trico es independiente de cualquier otro dato sensorial, acentos din&#225;micos, timbres, funciones arm&#243;nicas, l&#237;neas mel&#243;dicas, etc.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
4) La m&#233;trica no es condici&#243;n para la existencia del ritmo, ya que existe al menos un g&#233;nero musical sin m&#233;trica y con ritmo, y adem&#225;s un ritmo muy complejo y con un rol important&#237;simo en su realizaci&#243;n art&#237;stica.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Vuelvo sobre la frase de Hindemith : &#8220;&#8230;determinada por nuestra sensibilidad y no por cualquier otra diferencia objetiva entre los sonidos mismos&#8230;&#8221; Si nuestra sensibilidad es capaz de determinar una caracter&#237;stica en lo percibido que no depende de ning&#250;n dato objetivo, quiere decir que no es pasiva al modo que lo es una pantalla sobre la que se proyecta una imagen, si no que el resultado de la percepci&#243;n es una concepci&#243;n nueva, producto de los est&#237;mulos recibidos y de las caracter&#237;sticas de la sensibilidad sobre los mismos. Y si en estos est&#237;mulos no hay nada que contenga a la m&#233;trica, quiere decir que la misma es consecuencia de una acci&#243;n del sujeto que percibe, una construcci&#243;n de la que es enteramente responsable.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
O sea que el hecho de percibir una m&#233;trica en una m&#250;sica no depende de los elementos presentes en la m&#250;sica en s&#237;, aunque estos elementos sin duda la condicionan, si no que depende del tipo de escucha con el cual el oyente la aborde. Es importante para aclarar estos conceptos se&#241;alar algunos hechos :&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
En primer lugar la m&#233;trica puede existir en ausencia de todo est&#237;mulo, como una actividad enteramente privada, de hecho es en base a este tipo de acci&#243;n que un m&#250;sico solista ejecuta la m&#233;trica de las obras que interpreta, o un director de orquesta dirige, etc. En segundo lugar la m&#233;trica no implica ninguna regularidad temporal exacta, ni un tempo invariable ; las estr&#237;as temporales pueden variar de duraci&#243;n brusca o gradualmente una a una, y sigue habiendo m&#233;trica con tal exactitud que se puede escribir una partitura detallada de una pieza musical a pesar de que en ella se produzcan todos estos cambios. Y en tercer lugar una m&#250;sica puede estar &#8220;compuesta de tal manera que nuestra facultad perceptiva no puede dudar sobre d&#243;nde deben caer los acentos m&#233;tricos&#8221; como se&#241;alaba Hindemith, y eso no garantiza que el oyente la perciba ni participe de ella.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;hr /&gt;
		&lt;div class='rss_notes'&gt;&lt;div id=&#034;nb3-1&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmla&#034;&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-1&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notes 3-1&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;1&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmlb&#034;&gt;&lt;/span&gt;BOULEZ, Pierre. &lt;i&gt;Penser la musique aujourd&#180;hui&lt;/i&gt;, Ginebra, Gonthier, 1964.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-2&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmla&#034;&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-2&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notes 3-2&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;2&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmlb&#034;&gt;&lt;/span&gt;Hindemith, Paul. &lt;i&gt;Adiestramiento Elemental para M&#250;sicos&lt;/i&gt;, Buenos Aires, RICORDI, traducci&#243;n de la 11&#170; edici&#243;n (1946), sin fecha.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-3&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmla&#034;&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-3&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notes 3-3&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;3&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmlb&#034;&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href=&#034;http://interletras.com/canticum/&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmla&#034;&gt;&lt;/span&gt;http://interletras.com/canticum/&lt;span class=&#034;csfoo htmlb&#034;&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Luis Torres Zuleta &#169; Canticum Novum, Bogot&#225;, Colombia. 2002-2008.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;
		
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<item xml:lang="fr">
		<title>Resonancias discursivas 2012
</title>
		<link>https://www.rhuthmos.eu/spip.php?article682</link>
		<guid isPermaLink="true">https://www.rhuthmos.eu/spip.php?article682</guid>
		<dc:date>2012-09-10T06:49:40Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>fr</dc:language>
		<dc:creator>An&#237;bal Zorrilla
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		<description>
&lt;p&gt;IUNA &#8211; Instituto Universitario Nacional del Arte &#8211; Departamento de Artes del Movimiento &#8211; Instituto de Investigaci&#243;n &#8211; presenta Encuentro de Investigadores 2012 &#8211; Resonancias discursivas. Con la participaci&#243;n de investigadores de Artes del Movimiento y Artes Dram&#225;ticas &#8211; Proyectos de Investigaci&#243;n Cient&#237;fica y/o Art&#237;stica o de Innovaci&#243;n Tecnol&#243;gica &#8211; Programaci&#243;n Cient&#237;fica y/o Art&#237;stica 2009-2010 y 2010-2012 radicados en el INSTITUTO UNIVERSITARIO NACIONAL DEL ARTE Proyecto de (&#8230;)&lt;/p&gt;


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&lt;a href="https://www.rhuthmos.eu/spip.php?rubrique30" rel="directory"&gt;Musique et Musicologie &#8211; GALERIE &#8211; Nouvel article
&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;iframe width=&#034;620&#034; height=&#034;480&#034; src=&#034;https://www.youtube.com/embed/HkUefIWBK-s&#034; title=&#034;YouTube video player&#034; frameborder=&#034;0&#034; allow=&#034;accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture&#034; allowfullscreen&gt;&lt;/iframe&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
&lt;strong&gt;IUNA &#8211; Instituto Universitario Nacional del Arte&lt;/strong&gt; &#8211; Departamento de Artes del Movimiento &#8211; Instituto de Investigaci&#243;n &#8211; &lt;strong&gt;presenta&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
&lt;strong&gt;Encuentro de Investigadores 2012 &#8211; Resonancias discursivas.&lt;/strong&gt; Con la participaci&#243;n de investigadores de Artes del Movimiento y Artes Dram&#225;ticas &#8211; Proyectos de Investigaci&#243;n Cient&#237;fica y/o Art&#237;stica o de Innovaci&#243;n Tecnol&#243;gica &#8211; Programaci&#243;n Cient&#237;fica y/o Art&#237;stica 2009-2010 y 2010-2012 radicados en el INSTITUTO UNIVERSITARIO NACIONAL DEL ARTE&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
&lt;strong&gt;Proyecto de investigaci&#243;n : EL RITMO EN EL INT&#201;RPRETE DE LA DANZA Y DISCIPLINAS ART&#205;STICAS AFINES : PROBLEMAS TE&#211;RICOS Y DE EJECUCI&#211;N&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Directora : Dra. Perla Zayas de Lima&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Investigadores :&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Prof. Claudia Barretta&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lic. Leticia Miramontes&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Prof. An&#237;bal Zorrilla&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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