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		<title>Rhuthmos</title>
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		<title>Ritmando Danzas &#8211; En Castellano
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		<dc:date>2016-03-26T08:30:00Z</dc:date>
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		<dc:language>fr</dc:language>
		<dc:creator>Claudia Barretta, Leticia Miramontes &amp; An&#237;bal Zorrilla
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		<description>
&lt;p&gt;Extractos del libro BARRETTA, C., MIRAMONTES, L., &amp; ZORRILLA, A. (2013). Ritmando Danzas. Buenos Aires : Autores de Argentina. Definiciones del concepto de ritmo : Plat&#243;n, Benveniste, ritmo fisiol&#243;gico, otras. &#8220;Quid est ergo tempus ? Si nemo ex me qu&#230;rat, scio ; si qu&#230;renti explicare uelim, nescio (&#191;Qu&#233; es, pues, el tiempo ? Si nadie me lo pregunta, lo s&#233; ; pero si quiero explic&#225;rselo al que me lo pregunta, no lo s&#233;).&#8221; San Agust&#237;n de Hipona. Cfr. Confesiones. Xl, 14, 17. Un (&#8230;)&lt;/p&gt;


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&lt;a href="https://www.rhuthmos.eu/spip.php?rubrique31" rel="directory"&gt;Danse, th&#233;&#226;tre et spectacle vivant &#8211; GALERIES &#8211; Nouvel article
&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;div class=&#034;cs_sommaire cs_sommaire_avec_fond&#034; id=&#034;outil_sommaire&#034;&gt; &lt;div class=&#034;cs_sommaire_inner&#034;&gt; &lt;div class=&#034;cs_sommaire_titre_avec_fond&#034;&gt; Sommaire &lt;/div&gt; &lt;div class=&#034;cs_sommaire_corps&#034;&gt; &lt;ul&gt; &lt;li&gt;&lt;a title=&#034;Definiciones del concepto de ritmo : Plat&#243;n, Benveniste, ritmo fisiol&#243;gico, otras.&#034; href='https://www.rhuthmos.eu/spip.php?id_auteur=169&amp;page=backend#outil_sommaire_0'&gt;Definiciones del concepto de ritmo : Plat&#243;n, Benveniste, ritmo fisiol&#243;gico, otras&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a title=&#034;Agrupamiento y niveles de organizaci&#243;n&#034; href='https://www.rhuthmos.eu/spip.php?id_auteur=169&amp;page=backend#outil_sommaire_1'&gt;Agrupamiento y niveles de organizaci&#243;n&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a title=&#034;Ritmo y m&#233;trica&#034; href='https://www.rhuthmos.eu/spip.php?id_auteur=169&amp;page=backend#outil_sommaire_2'&gt;Ritmo y m&#233;trica&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a title=&#034;Bibliograf&#237;a :&#034; href='https://www.rhuthmos.eu/spip.php?id_auteur=169&amp;page=backend#outil_sommaire_3'&gt;Bibliograf&#237;a&lt;/a&gt;&lt;/li&gt; &lt;/ul&gt; &lt;/div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;i&gt;Extractos del libro BARRETTA, C., MIRAMONTES, L., &amp; ZORRILLA, A. (2013).&lt;/i&gt; Ritmando Danzas. Buenos Aires : Autores de Argentina.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;h2 class=&#034;spip&#034; id=&#034;outil_sommaire_0&#034;&gt;&lt;a title=&#034;Sommaire&#034; href='https://www.rhuthmos.eu/spip.php?id_auteur=169&amp;page=backend#outil_sommaire' class=&#034;sommaire_ancre&#034;&gt; &lt;/a&gt;Definiciones del concepto de ritmo : Plat&#243;n, Benveniste, ritmo fisiol&#243;gico, otras.&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;&#8220;Quid est ergo tempus ? Si nemo ex me qu&#230;rat, scio ; si qu&#230;renti explicare uelim, nescio (&#191;Qu&#233; es, pues, el tiempo ? Si nadie me lo pregunta, lo s&#233; ; pero si quiero explic&#225;rselo al que me lo pregunta, no lo s&#233;).&#8221; San Agust&#237;n de Hipona. Cfr. &lt;i&gt;Confesiones&lt;/i&gt;. Xl, 14, 17.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Un sentimiento parecido de asombro y sorpresa sucede cuando en busca de una definici&#243;n la teor&#237;a se enfrenta a la experiencia del ritmo. &#191;Qu&#233; es el ritmo ? La primera impresi&#243;n es que como es algo que todos experimentan, que es una vivencia familiar y cotidiana, su conceptualizaci&#243;n es sencilla y espont&#225;nea. La palabra ritmo est&#225; en el lenguaje com&#250;n, se usa en muchas situaciones cotidianas, se encuentra en textos que hablan sobre temas tan distintos como la meteorolog&#237;a, la econom&#237;a, la medicina, la f&#237;sica o la pol&#237;tica. Es adem&#225;s un tema muy com&#250;n de conversaci&#243;n en referencia a obras de arte u otros fen&#243;menos que tienen un aspecto est&#233;tico, como programas de televisi&#243;n, textos period&#237;sticos, viajes, fen&#243;menos naturales como el movimiento del mar o el fuego, entre muchos otros. Casi no hay &#225;mbito en el cual sea inadecuado o chocante hablar de ritmo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Sin embargo en una segunda instancia la impresi&#243;n dominante es el sentimiento de extra&#241;eza y estupefacci&#243;n que tan sencillamente describe San Agust&#237;n con respecto al tiempo. &#191;Cu&#225;l es la causa de semejante contradicci&#243;n ? &#191;C&#243;mo puede ser que no sea f&#225;cil definir una palabra tan com&#250;n ? Sin duda no es un caso aislado, hay muchas otras palabras de uso cotidiano que son muy dif&#237;ciles, por no decir imposibles de definir. Pero volviendo al problema del ritmo, la familiaridad de la experiencia y la frecuencia del uso de la palabra esconden la complejidad del fen&#243;meno. Muchas de las definiciones usuales hacen referencia a distintos aspectos de la experiencia r&#237;tmica tomando una parte de &#233;sta y soslayando el resto. Por ejemplo cuando se habla del ritmo card&#237;aco se est&#225; hablando de la frecuencia en que un acontecimiento se repite, de la duraci&#243;n y la repetici&#243;n. En cambio cuando se habla del ritmo de una escena de una pel&#237;cula de suspenso la repetici&#243;n, por ejemplo, puede no ser un aspecto relevante.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
El abordaje del tema se aclara un poco en cuanto se empieza a distinguir dos problemas, uno el aspecto sem&#225;ntico, o sea a qu&#233; objeto se nombra a trav&#233;s del uso de la palabra, y el aspecto, por decirlo as&#237;, ontol&#243;gico, es decir qu&#233; es lo que es el objeto en s&#237;, independientemente del t&#233;rmino con el que se lo nombre. La reflexi&#243;n sobre la perspectiva realista algo ingenua que implica esta distinci&#243;n no va a ser tratada en profundidad en este ensayo. De todas maneras cabe aclarar que el enfoque de la investigaci&#243;n es m&#225;s bien fenomenol&#243;gico, es decir que m&#225;s que intentar definir el objeto en s&#237;, si es que este existe, se va a dar prioridad a la descripci&#243;n de sus caracter&#237;sticas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
El fil&#243;logo franc&#233;s Emile Benveniste (BENVENISTE, 1966) realiz&#243; un estudio ya cl&#225;sico sobre la etimolog&#237;a del t&#233;rmino. All&#237; demuestra que la asociaci&#243;n que presentan los diccionarios franceses entre la palabra griega &#8220;rythmos&#8221; y el movimiento de las olas en la orilla del mar, si bien es convincente a la primera impresi&#243;n, es insostenible si se estudia el uso del t&#233;rmino en los textos. Este autor distingue una evoluci&#243;n del significado entre sus m&#225;s antiguas apariciones y las m&#225;s modernas. Entre los fil&#243;sofos j&#243;nicos, como Leucipo y Dem&#243;crito, pero tambi&#233;n en Her&#243;doto, la palabra aparece con el sentido, sorprendente para nosotros, de &#8220;forma&#8221;. Pero aparece relacionada a objetos que tienen formas cambiantes, como por ejemplo la forma de las letras del alfabeto, del car&#225;cter humano, de la imagen que reflejan los espejos, la forma de una opini&#243;n, de un pensamiento. Por eso para Benveniste el significado antiguo de la palabra es el de &lt;i&gt;&#8220;manera peculiar de fluir&#8221;&lt;/i&gt;, o &lt;i&gt;&#8220;forma que asume en un momento aquello que se mueve, cambiante, fluido&#8221;&lt;/i&gt;. M&#225;s adelante, en los textos de Plat&#243;n, la palabra tiene un nuevo sentido. Adem&#225;s del sentido anteriormente descripto, con ella se refiere al movimiento humano sometido al n&#250;mero : &lt;i&gt;&#8220;&#8230;la forma del movimiento que el cuerpo humano toma en la danza, y la disposici&#243;n de las figuras en las que &#233;ste movimiento se resuelve.&#8221;&lt;/i&gt; La innovaci&#243;n decisiva es la asociaci&#243;n entre esta &#8220;disposici&#243;n&#8221;, o sea &#8220;ritmo&#8221;, al &#8220;metro&#8221;, y su sometimiento a las leyes del n&#250;mero. &lt;i&gt;&#8220;Es el orden en el movimiento, el proceso entero de la conformaci&#243;n armoniosa de las actitudes corporales combinado con un metro lo que a partir de entonces se denomina ritmo&#8221;. &lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
En el &#250;ltimo p&#225;rrafo de su art&#237;culo, Benveniste hace un se&#241;alamiento en nuestra opini&#243;n muy importante. Dice &lt;i&gt;&#8220;&#8230;no es contemplando el movimiento de las olas sobre la orilla que el Heleno primitivo ha descubierto el &#8220;ritmo&#8221; ; somos nosotros en cambio quienes metaforizamos hoy cuando hablamos del ritmo de las aguas. &#8230; Nada ha sido menos &#8220;natural&#8221; que esta elaboraci&#243;n&#8230; de una noci&#243;n que nos parece tan necesariamente inherente a las formas articuladas del movimiento que apenas podemos creer que no hayamos tomado conciencia de ella desde el principio.&#8221; &lt;/i&gt;(BENVENISTE, 1966, p&#225;gs. 333 - 335), traducci&#243;n de An&#237;bal Zorrilla.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Las ideas corrientes sobre el ritmo est&#225;n llenas de conceptos sobre los que se puede aplicar la misma reflexi&#243;n. Nada hay de &#8220;natural&#8221; en la jerarquizaci&#243;n de determinados aspectos del fen&#243;meno r&#237;tmico en relaci&#243;n a otros. Nada hay de natural en los acontecimientos que suceden a intervalos regulares, ni en la expectativa de que luego de dos acontecimientos comparables separados por un intervalo de tiempo suceda un tercero luego de un intervalo igual o proporcional. No hay ninguna raz&#243;n por la que podamos considerar m&#225;s natural la repetici&#243;n que la variedad, ni la regularidad que la irregularidad, la satisfacci&#243;n de las expectativas que la sorpresa. La idea de que en el ritmo hay algo &#8220;natural&#8221; que hace falta conocer e internalizar, es un obst&#225;culo del tipo del descripto por Gast&#243;n Bachelard en &#8220;La formaci&#243;n del esp&#237;ritu cient&#237;fico&#8221;. Por ejemplo : &lt;i&gt;&#8220;&#8230;el esp&#237;ritu cient&#237;fico debe formarse en contra de la naturaleza, en contra de lo que es dentro y fuera de nosotros, impulso y ense&#241;anza de la naturaleza, en contra del entusiasmo natural, en contra del hecho coloreado y vario. El esp&#237;ritu cient&#237;fico debe formarse reform&#225;ndose.&#8221;&lt;/i&gt; (BACHELARD, 2000, p&#225;g. 27). Tambi&#233;n subraya el obst&#225;culo que suponen los conocimientos adquiridos sobre el objeto de estudio para avanzar en el conocimiento : &lt;i&gt;&#8220;&#8230;es entonces imposible hacer, de golpe tabla rasa de los conocimientos usuales. Frente a lo real, lo que cree saberse claramente ofusca lo que deber&#237;a saberse. Cuando se presenta ante la cultura cient&#237;fica, el esp&#237;ritu jam&#225;s es joven. Hasta es muy viejo, pues tiene la edad de sus prejuicios. Tener acceso a la ciencia es rejuvenecer espiritualmente, es aceptar una mutaci&#243;n brusca que ha de contradecir a un pasado.&#8221;&lt;/i&gt; (BACHELARD, 2000, p&#225;g. 16). Si bien Bachelard est&#225; hablando de ciencia, este punto de vista tambi&#233;n puede extenderse a otras disciplinas como la teor&#237;a del arte y la did&#225;ctica, entre otras.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
A partir de la definici&#243;n de Plat&#243;n de que el ritmo es el movimiento corporal ordenado en el tiempo se generaliz&#243; el significado de la palabra ritmo para denominar todo fen&#243;meno peri&#243;dico. En general esto es lo que se llama ritmo en fisiolog&#237;a, f&#237;sica, econom&#237;a, astronom&#237;a, entre otras, pero tambi&#233;n muchas veces en arte. As&#237; en m&#250;sica en muchas ocasiones se llama ritmo a la velocidad del comp&#225;s, en poes&#237;a al n&#250;mero de s&#237;labas que hay entre los acentos gramaticales, en inclusive en arquitectura a una serie de columnas separadas por distancias iguales, o en un cuadro a figuras que se repiten regularmente.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Pero tambi&#233;n se dice de una novela, una representaci&#243;n teatral o una pel&#237;cula tienen ritmo. Y en este caso el significado de la palabra tiene que ser forzosamente otro, ya que la mayor&#237;a de las veces en estas obras no existen fen&#243;menos que se repiten a intervalos regulares de tiempo. Inclusive la condici&#243;n que establece Barbieri para hablar de ritmo : &#8220;&lt;i&gt;&#8230;una recurrencia de elementos homologables&#8221; &lt;/i&gt;(BARBIERI D. , 1992, p&#225;g. 9)&lt;i&gt; &lt;/i&gt;parece excesivamente limitante en muchas ocasiones. Muchas veces en una novela, por dar un ejemplo cualquiera, a lo que se llama ritmo es a la forma en que el relato encadena las tensiones, c&#243;mo un suceso se resuelve en otro, c&#243;mo un conjunto de hilos argumentales se conjugan en una trama que por momentos se intensifica, por momentos se aten&#250;a, y en alg&#250;n momento se resuelve (o no). Otras veces se llama ritmo a un particular modo de construir la prosa, a la forma en que un actor representa los cambios de las emociones de un personaje, a una manera caracter&#237;stica de sucederse las im&#225;genes en una pel&#237;cula. En estos casos parece que hace falta una idea de ritmo basada en otros fen&#243;menos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
As&#237; lo expresa la fil&#243;sofa estadounidense Susanne Langer, cuyo programa est&#233;tico-filos&#243;fico consisti&#243; en definir la &#8220;esencia&#8221; de las artes y sus fen&#243;menos : &lt;i&gt;&#8220;La esencia del ritmo es la preparaci&#243;n de un nuevo evento mediante la finalizaci&#243;n de uno anterior. Una persona que se mueve r&#237;tmicamente no necesita repetir con exactitud ninguno de sus movimientos. Estos, sin embargo, deben ser gestos completos, para que uno pueda sentir su principio, su prop&#243;sito y consumaci&#243;n y ver en la &#250;ltima etapa de uno la condici&#243;n y, de hecho, el principio de otro. El ritmo es el establecimiento de nuevas tensiones al terminarse las anteriores. No necesitan en absoluto ser de igual duraci&#243;n ; pero la situaci&#243;n que engendra la nueva crisis debe ser inherente al desenlace de la que la precede&#8221;&lt;/i&gt;, (LANGER S. , 1953, p&#225;g. 121).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
En este sentido Pascal Michon se pregunta : &lt;i&gt;&#191;Podemos, vistas nuestras necesidades anal&#237;ticas y la gran diversidad de procesos que la conciernen, satisfacernos con la definici&#243;n tradicional heredada de Plat&#243;n ? &#191;No debemos, por el contrario, adoptar una definici&#243;n m&#225;s global, sobre el modelo de la que sugiere Benveniste en su art&#237;culo seminal 'La noci&#243;n de ritmo en su expresi&#243;n ling&#252;&#237;stica' ? As&#237; el concepto de ritmo &#191;no deber&#237;a redefinirse como rhuthmos, es decir 'como manera espec&#237;fica de fluir' ? &#191;No nos servir&#237;a entonces como herramienta para pensar a la vez en las sucesiones m&#233;tricas y todas las dem&#225;s formas de organizaci&#243;n posibles independientemente del metro ?&#8221; &lt;/i&gt;(MICHON, 2010)&lt;i&gt;, &lt;/i&gt;traducci&#243;n de Leticia Miramontes.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Ahora bien, cuando se habla de m&#233;trica, como en el caso de los compases musicales, o en poes&#237;a de pies, o en las cuentas de la danza, la descripci&#243;n del ritmo, si bien es compleja y necesita de mucho entrenamiento a veces, es perfectamente posible y usual. Pero al hablar de los ritmos en grandes escalas, o en el marco de obras que no presentan regularidades, ni recurrencias, ni elementos homologables, en general se recurre a descripciones metaf&#243;ricas, ricas en sugerencias y connotaciones, muchas veces muy emotivas, pero que no est&#225;n basadas en conceptos manejables o productivos te&#243;ricamente. Barbieri se pregunta &lt;i&gt;&#8220;&#8230;c&#243;mo sea posible realizar una descripci&#243;n del ritmo m&#225;s formal y controlable&#8221;&lt;/i&gt; (BARBIERI D. , 1992), que permita una elaboraci&#243;n m&#225;s compleja, que abra la puerta a otras posibilidades de acceder al fen&#243;meno y construir teor&#237;a sobre &#233;l. Y Henry Meschonnic se&#241;ala las oscuridades que observa en los ritmos de grandes dimensiones : &#8220;&lt;i&gt;En el discurso, el discurso es ritmo y el ritmo discurso&#8230; El ritmo es el conjunto sint&#233;tico de todos los elementos que contribuyen a su conformaci&#243;n, organizaci&#243;n de todas las unidades&#8230;, desde las de la frase hasta las del relato&#8230; Lo que plantea el problema, sobre el cual nada se sabe : la relaci&#243;n entre las peque&#241;as unidades y el ritmo de las grandes&#8230;&#8221; &lt;/i&gt;(MESCHONNIC, 1982), traducci&#243;n de An&#237;bal Zorrilla.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Leonard Meyer postula una definici&#243;n del ritmo basada en el fen&#243;meno del agrupamiento : &lt;i&gt;&#8220;&#8230;el ritmo podr&#237;a definirse como el modo en el cual una o m&#225;s partes no acentuadas son agrupadas en relaci&#243;n con otra parte que s&#237; lo est&#225;&#8221;&lt;/i&gt;. (COOPER &amp; MEYER, 2000, p&#225;g. 15). Pensamos que esta definici&#243;n, en su origen muy t&#233;cnica, y limitada a la m&#250;sica, es muy interesante. Si bien jerarquiza el fen&#243;meno del agrupamiento, por otra parte muy poco usual en los textos que hablan de ritmo, y de esta manera limita el alcance del t&#233;rmino a uno de los componentes de un hecho m&#225;s complejo, tiene la ventaja de que se aleja de las ideas de repetici&#243;n y regularidad tan sobrevaloradas. Si pensamos en la forma que adquiere aquello que cambia con el tiempo, retomando la noci&#243;n recuperada por Benveniste, creemos que esta re-jerarquizaci&#243;n de dimensiones soslayadas como el agrupamiento y los niveles de organizaci&#243;n puede ser la base de una descripci&#243;n formal manejable y productiva para la teor&#237;a y la pr&#225;ctica del ritmo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
De todas maneras en todas estas definiciones subyace la idea de que el ritmo es un acontecimiento externo, que de alguna manera es &#8220;percibido&#8221;, o del cual a veces se dice que el sujeto &#8220;participa&#8221;. Pero en la concepci&#243;n defendida en este ensayo el ritmo es siempre una acci&#243;n del sujeto, es algo que la gente &lt;i&gt;&#8220;hace&#8221;&lt;/i&gt;, sea int&#233;rprete, creador o p&#250;blico. Fraisse dice : &lt;i&gt;&#8220;&#8230;en diverso grado, el &lt;/i&gt;&lt;i&gt;ritmo se percibe y se realiza &lt;/i&gt;(por quien lo percibe)&lt;i&gt; al mismo tiempo&#8221;&lt;/i&gt; (FRAISSE, 1976, p&#225;g. 14). El hecho de que esta acci&#243;n r&#237;tmica se ejecute en relaci&#243;n con una obra de arte, y que las caracter&#237;sticas de &#233;sta influyan de manera decisiva sobre la conformaci&#243;n de la acci&#243;n, no implica que la &#8220;realidad&#8221; r&#237;tmica est&#233; en la obra y el sujeto la perciba, sino que es la acci&#243;n del sujeto, la que en relaci&#243;n con la obra, construye la experiencia r&#237;tmica.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
En este sentido el autor franc&#233;s Henri Meschonnic aporta esta definici&#243;n : &lt;i&gt;&#8220;Defino el ritmo en el lenguaje como la organizaci&#243;n de las marcas por la cuales los significantes, ling&#252;&#237;sticos y extra-ling&#252;&#237;sticos, producen una sem&#225;ntica espec&#237;fica, distinta del sentido lexical, y que yo llamo &#8220;signifiance&#8221; : es decir los valores propios a un solo discurso&lt;/i&gt;. (MESCHONNIC, 1982). (El t&#233;rmino franc&#233;s &#8220;signifiance&#8221; tiene en este trabajo un significado espec&#237;fico definido expresamente por el autor). En un trabajo posterior en colaboraci&#243;n con G&#233;rard Dessons citado en un art&#237;culo de Eric Bordas se lee : &lt;i&gt;&#8220;&#8230;se entender&#225; por ritmo&#8230; la organizaci&#243;n del movimiento de la palabra por un sujeto &lt;/i&gt;(DESSONS &amp; MESCHONNIC, 1998)&lt;i&gt;, idea que tiene el m&#233;rito de colocar al sujeto en el centro de la reflexi&#243;n&lt;/i&gt;. (BORDAS, 2007)&lt;i&gt;, &lt;/i&gt;traducci&#243;n de An&#237;bal Zorrilla.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Pierre Sauvanet, en un art&#237;culo sobre la obra de Henry Maldiney no traducido al castellano que aparece en el sitio especializado &lt;a href='https://www.rhuthmos.eu/spip.php?article736' class=&#034;spip_in&#034;&gt;Rhuthmos&lt;/a&gt;, describe de esta manera la experiencia r&#237;tmica y la participaci&#243;n del sujeto : &lt;i&gt;&#8220;Experimentar un ritmo, es hacerlo propio. Dominar un ritmo, es ser dominado por &#233;l. Tener un ritmo es serlo. El psicoanalista y fenomen&#243;logo Nicol&#225;s Abraham ha creado una teor&#237;a de este tipo tan particular de conciencia, que ha llamado : &#8220;la conciencia &#8220;ritmizante&#8221;, a la que aqu&#237; no podemos dejar de hacer referencia. La percepci&#243;n de un ritmo es en realidad una &#8220;ritmizaci&#243;n&#8221; de la percepci&#243;n. Y lo que se pone en juego en el ritmo es al mismo tiempo la posici&#243;n del sujeto y su desplazamiento, su ubicaci&#243;n fuera del centro. Para decirlo de otra manera : el estado r&#237;tmico es a la vez la marca y la perturbaci&#243;n del sujeto. La marca del sujeto, es decir que no hay ritmo sin sujeto que lo perciba o lo accione. Pero tambi&#233;n su perturbaci&#243;n, es decir que no hay sujeto del ritmo sin sujeto ritmado, sin &#8220;ritmizaci&#243;n&#8221; del sujeto a cambio&#8221;&lt;/i&gt; (SAUVANET P. , 2012), traducci&#243;n de Leticia Miramontes.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Oscar Araiz dice en la entrevista que concedi&#243; para esta investigaci&#243;n, que el ritmo general &lt;i&gt;&#8220;&#8230;en cada obra crea un lazo con la atenci&#243;n, la despierta, la deja reposar, la vuelve a activar, la sorprende, o puede ser insoportablemente tediosa. Lo interesante es que &#233;se lazo es el &#250;nico punto de contacto con una posible actitud &#8220;activa&#8221; en el espectador&#8221;&lt;/i&gt; (ARAIZ, 2007) ;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
En este ensayo se va a seguir la sugerencia de Pascal Michon citada arriba considerando al ritmo como &lt;i&gt;&#8220;la forma de lo que fluye&#8221;&lt;/i&gt;, por tratarse de una concepci&#243;n totalizadora que puede incluir como casos particulares los fen&#243;menos m&#233;tricos, los peri&#243;dicos, los proporcionales, y tambi&#233;n los no m&#233;tricos, los aperi&#243;dicos y los inconmensurables. Se van a estudiar las caracter&#237;sticas de la experiencia r&#237;tmica partiendo de la idea de que muchas de las definiciones son distintas y aparentemente excluyentes unas de otras porque se acercan al fen&#243;meno desde distintos &#225;ngulos y jerarquizan diferentes aspectos.&lt;/p&gt;
&lt;h2 class=&#034;spip&#034; id=&#034;outil_sommaire_1&#034;&gt;&lt;a title=&#034;Sommaire&#034; href='https://www.rhuthmos.eu/spip.php?id_auteur=169&amp;page=backend#outil_sommaire' class=&#034;sommaire_ancre&#034;&gt; &lt;/a&gt;Agrupamiento y niveles de organizaci&#243;n&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;&lt;i&gt;&#8220;La esencia del ritmo es la preparaci&#243;n de un nuevo evento mediante la finalizaci&#243;n de uno anterior&#8221;&lt;/i&gt;, dec&#237;a Susanne Langer en el fragmento citado m&#225;s arriba. Esta autora no habla del agrupamiento, pero esta cita aparece como una descripci&#243;n acabada de c&#243;mo dos eventos se &#8220;agrupan&#8221; r&#237;tmicamente.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Muy distinta es la definici&#243;n de Fraisse, que depende enteramente de su concepci&#243;n &#8220;fisiol&#243;gica&#8221; del ritmo : &lt;i&gt;&#8220;Agrupamiento y ritmo son nociones diferentes&#8221; &lt;/i&gt;(p&#225;g. 69)&lt;i&gt;,&lt;/i&gt; y &lt;i&gt;&#8220;El agrupamiento es caracter&#237;stica fundamental de nuestra percepci&#243;n&#8230; En el ritmo hallamos siempre un encadenamiento de estructuras de intervalos is&#243;cronos&#8221;&lt;/i&gt; (p&#225;g. 71). Esta &#250;ltima afirmaci&#243;n es enteramente dependiente de la definici&#243;n de ritmo que se adopte. Y la descripci&#243;n del agrupamiento como una caracter&#237;stica de la percepci&#243;n surge como consecuencia de una anterior en la que hace una diferencia entre &lt;i&gt;ritmaci&#243;n objetiva y subjetiva&lt;/i&gt;, tomando el ejemplo de las gotas de agua que caen de un grifo mal cerrado que muchas veces se oyen agrupadas de a dos o de a tres : &lt;i&gt;&#8220;&#8230;ritmaci&#243;n subjetiva, porque no hay ning&#250;n factor de la serie que determine su agrupamiento. &#8230;es objetiva si uno de los intervalos crea una pausa o si uno de cada dos o tres est&#225; acentuado&#8221; &lt;/i&gt;(FRAISSE, 1976, p&#225;g. 69)&lt;i&gt; ; &lt;/i&gt;esta distinci&#243;n parece estar en contradicci&#243;n con otras ideas expuestas en el mismo libro, sobre todo cuando habla de experiencia r&#237;tmica. Adem&#225;s seg&#250;n las ideas defendidas en este ensayo, si el ritmo es una experiencia que incluye una acci&#243;n, esa experiencia si bien es un hecho objetivo tiene siempre un aspecto subjetivo. La experiencia r&#237;tmica va a ser diferente si se experimenta en relaci&#243;n a una serie de eventos indiferenciados, si es que esto es posible, que si lo hace en relaci&#243;n a eventos desiguales. El hecho de que las manifestaciones de la experiencia r&#237;tmica sean objetivas no implica que exista un ritmo objetivo, como lo dice claramente Benveniste en el art&#237;culo citado.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Leonard Meyer es el autor que m&#225;s jerarquiza este aspecto del ritmo, ya que para &#233;l el ritmo es la forma en que se agrupan los acontecimientos de acuerdo a su acentuaci&#243;n (v&#233;ase 3.1). El fundamento te&#243;rico de esta postura es la &#8220;ley general de la buena forma&#8221; formulada por Max Wertheimer, Wolfgang K&#246;hler, Kurt Koffka y Kurt Lewin, y tambi&#233;n los principios de proximidad y semejanza en el marco de la teor&#237;a psicol&#243;gica de la Gestalt. Esta ley se puede expresar diciendo que cerebro intenta organizar los elementos percibidos de la mejor forma posible, o de la manera m&#225;s simple posible.&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb1&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Para estudiar la relaci&#243;n entre la teor&#237;a de la Gestalt y las formas (&#8230;)&#034; id=&#034;nh1&#034;&gt;1&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; Meyer postula cinco agrupamientos b&#225;sicos, DF, DDF, FD, FDD y DFD, donde F significa fuerte, o acentuado y D d&#233;bil o no acentuado (COOPER &amp; MEYER, 2000, p&#225;g. 16). Seg&#250;n este autor, &lt;i&gt;&#8220;&#8230;como un grupo r&#237;tmico puede ser identificado cuando sus partes se diferencian entre s&#237;&#8230; implica siempre una correlaci&#243;n entre una &#250;nica parte acentuada y una o dos partes no acentuadas (fuertes y d&#233;biles, respectivamente)&#8230; ni una serie de partes fuertes indiferenciadas ni una serie de partes d&#233;biles&#8230; pueden ser verdaderos ritmos. Son ritmos incompletos&#8221; &lt;/i&gt;(p&#225;g. 17). Se entiende que las palabras &#8220;fuerte&#8221; y &#8220;d&#233;bil&#8221; se emplean en un sentido metaf&#243;rico, y no implican ninguna caracter&#237;stica din&#225;mica de fuerza o debilidad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Para graficar estos conceptos, que como se postula en 3.2 se pueden aplicar a distintas disciplinas art&#237;sticas, en la siguiente exposici&#243;n se van a emplear signos convencionales arbitrarios. Para indicar un acontecimiento cualquiera, como por ejemplo notas, s&#237;labas o movimientos del cuerpo se va a utilizar el s&#237;mbolo &lt;strong&gt;&#1054;&lt;/strong&gt;, para indicar una parte acentuada o fuerte &#9660;, y para una parte no acentuada o d&#233;bil &#9644;. De manera que los cinco grupos b&#225;sicos DF, DDF, FD, FDD y DFD se pueden graficar as&#237; respectivamente :&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;&lt;/p&gt;
&lt;CENTER&gt;&lt;div class='spip_document_3002 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://www.rhuthmos.eu/local/cache-vignettes/L500xH202/-15-5d9de.png?1716185132' width='500' height='202' alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/CENTER&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Otras combinaciones posibles pueden ser analizadas como compuestas por los grupos b&#225;sicos dados : DDFD y FDF pueden ser descriptas as&#237; :&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;&lt;/p&gt;
&lt;CENTER&gt;&lt;div class='spip_document_3003 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://www.rhuthmos.eu/local/cache-vignettes/L484xH160/-16-c85a5.gif?1711387197' width='484' height='160' alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/CENTER&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Una manera de ilustrar este an&#225;lisis es aplicarlo al lenguaje. Por ejemplo la palabra &#8220;Puedo&#8221; se puede analizar como FD, y la palabra &#8220;escribir&#8221; como DDF. La frase &#8220;puedo escribir&#8221; se puede analizar como compuesta por dos grupos FD y DDF. Como en la lengua castellana la o y la e forman un diptongo en la pronunciaci&#243;n, una posible interpretaci&#243;n ser&#237;a :&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;&lt;/p&gt;
&lt;CENTER&gt;&lt;div class='spip_document_3004 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://www.rhuthmos.eu/local/cache-vignettes/L216xH125/-13-12863.png?1711387197' width='216' height='125' alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/CENTER&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
El ejemplo DDFD sirve como ejemplo de una dimensi&#243;n pocas veces relacionada con el ritmo, que es la organizaci&#243;n arquitect&#243;nica. Es habitual hablar en muchas disciplinas art&#237;sticas de organizaci&#243;n arquitect&#243;nica como un aspecto de la estructura formal ; en poes&#237;a las s&#237;labas forman palabras, las palabras versos, los versos estrofas, las estrofas cantos, etc. En m&#250;sica las notas forman motivos, los motivos incisos, los incisos semifrases y frases, las frases temas y dem&#225;s ; igualmente en la danza, la narrativa, el teatro, el cine y muchos m&#225;s. Lo mismo sucede en la conformaci&#243;n r&#237;tmica. Por ejemplo el famoso primer grupo de cuatro notas con el que comienza la Sinfon&#237;a N&#186; 5 de Beethoven se puede analizar as&#237; :&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;&lt;/p&gt;
&lt;CENTER&gt;&lt;div class='spip_document_3005 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://www.rhuthmos.eu/local/cache-vignettes/L195xH129/-14-7e347.png?1711387197' width='195' height='129' alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/CENTER&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Pero cuando aparece el grupo siguiente, y sobre todo cuando luego comienza la primera frase del tema, se ve que este primer grupo forma con el segundo un grupo m&#225;s extenso :&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;&lt;/p&gt;
&lt;CENTER&gt;&lt;div class='spip_document_3006 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://www.rhuthmos.eu/local/cache-vignettes/L422xH168/-15-e7a40.png?1711387197' width='422' height='168' alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/CENTER&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Este agrupamiento es r&#237;tmico, no simplemente &#8220;formal&#8221; desde el punto de vista de la forma musical. Naturalmente que desde el punto de vista del ritmo s&#237; es una forma, en el sentido que lo define Benveniste, forma de lo que est&#225; en movimiento, modificable, fugaz. Es un grupo r&#237;tmico de un nivel de organizaci&#243;n superior.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Siguiendo con esta idea, se puede analizar el primer verso del Poema XX de Pablo Neruda (Neruda, 2002) de esta manera :&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;&lt;/p&gt;
&lt;CENTER&gt;&lt;div class='spip_document_3007 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://www.rhuthmos.eu/local/cache-vignettes/L500xH118/-16-1b92b.png?1716185132' width='500' height='118' alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/CENTER&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
La palabra &#8220;tristes&#8221; es el acontecimiento m&#225;s relevante del verso, ya que es el &#250;nico que est&#225; jerarquizado en los tres niveles analizados. Luego este verso se agrupa con el que sigue (o con parte de &#233;l) en un nivel superior, y as&#237; hasta que se llega a un nivel que abarca todo el poema, si es el caso.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Si se toman pasos de la danza cl&#225;sica se puede descubrir r&#225;pidamente que es posible describirlos de esta manera. Por ejemplo la secuencia &lt;i&gt;glissade &#8211; jet&#233;&lt;/i&gt; no solo forma una agrupaci&#243;n muy evidente sino que la mayor parte de las veces que se la ejecuta adopta la forma DF. Un &lt;i&gt;pas de valse&lt;/i&gt; en cambio habitualmente es FDD, lo mismo que la mayor parte de las veces un &lt;i&gt;pas de bourr&#233;e.&lt;/i&gt; Una secuencia de pasos m&#225;s larga tambi&#233;n se puede analizar de esta manera, como las combinaciones con &lt;i&gt;pirouettes &lt;/i&gt;en las que &#233;stas est&#225;n preparadas por &lt;i&gt;chass&#233;s, pas de bourr&#233;es, pos&#233;s&lt;/i&gt;, entre otras, donde intervienen niveles de organizaci&#243;n de un orden m&#225;s alto y en las que el acento cae la mayor parte de las veces sobre las &lt;i&gt;pirouettes&lt;/i&gt;. M&#225;s adelante se incluyen an&#225;lisis espec&#237;ficos de secuencias de movimiento. Estos dos conceptos tienen una gran potencia como herramientas de an&#225;lisis, ya que permiten una formalizaci&#243;n independiente del n&#250;mero, la repetici&#243;n, la regularidad y la recurrencia e ilumina aspectos de la experiencia r&#237;tmica que de otra manera quedan oscuros. Una consecuencia de este an&#225;lisis es que describe c&#243;mo en una secuencia lineal de acontecimientos se organizan estructuras simult&#225;neas que vinculan elementos separados en el tiempo y que aparentemente no se influyen. Meyer lo dice as&#237;, siempre hablando de m&#250;sica : &lt;i&gt;&#8220;&lt;/i&gt;(una melod&#237;a, una serie de notas)&lt;i&gt;&#8230;no se percibe como una serie de unidades independientes ensartadas como cuentas de manera mec&#225;nica&#8230; sino como &lt;/i&gt;&lt;i&gt;un proceso org&#225;nico en que los motivos r&#237;tmicos m&#225;s peque&#241;os&#8230; funcionan tambi&#233;n como partes esenciales de una organizaci&#243;n r&#237;tmica mayor&lt;/i&gt;&#8221; (COOPER &amp; MEYER, 2000, p&#225;g. 10).&lt;/p&gt;
&lt;h2 class=&#034;spip&#034; id=&#034;outil_sommaire_2&#034;&gt;&lt;a title=&#034;Sommaire&#034; href='https://www.rhuthmos.eu/spip.php?id_auteur=169&amp;page=backend#outil_sommaire' class=&#034;sommaire_ancre&#034;&gt; &lt;/a&gt;Ritmo y m&#233;trica&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;Si bien hay autores que se refieren a la m&#233;trica, como por ejemplo J. Dalcroze, &lt;i&gt;&#8220;La m&#233;trica creada por el intelecto ordena de manera mec&#225;nica la sucesi&#243;n y el orden de los elementos vitales y sus combinaciones, mientras que la r&#237;tmica asegura la integralidad de los principios esenciales de la vida. La medida sale de la reflexi&#243;n y el ritmo de la intuici&#243;n&#8221;&lt;/i&gt; (DALCROZE, 1965, p&#225;g. 164), de la misma manera que sucede con el ritmo no se encuentra en los tratados sobre danza definiciones o descripciones del fen&#243;meno. Paul Hindemith en su manual de adiestramiento para m&#250;sicos caracteriza as&#237; la diferencia entre ritmo y m&#233;trica :&lt;/p&gt;
&lt;blockquote class=&#034;spip&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;i&gt;A&#250;n en series de sonidos id&#233;nticos en todos los aspectos, que se repiten a intervalos de tiempo iguales, el o&#237;do tiende a percibir agrupaciones regulares ; da a ciertos sonidos m&#225;s importancia que a otros y oye la serie completa como una ondulaci&#243;n entre tiempos acentuados y no acentuados.&lt;/i&gt; &lt;i&gt;Esta clase de acentos, (acentos m&#233;tricos), que es determinada por nuestra sensibilidad y no por cualquier otra diferencia objetiva entre los sonidos mismos es esencialmente diferente de la otra clase de acento din&#225;mico&#8230; que es causado por un aumento de fuerza&#8230;&lt;/i&gt; &lt;i&gt;La m&#250;sica, por lo general, es compuesta de tal manera que nuestra facultad perceptiva no puede dudar sobre d&#243;nde deben caer los acentos m&#233;tricos : proporciones de duraci&#243;n r&#237;tmica, curvas de las l&#237;neas mel&#243;dicas y la distribuci&#243;n de las funciones arm&#243;nicas sirven de gu&#237;a a nuestra percepci&#243;n anal&#237;tica. Pero cuando faltan todas estas gu&#237;as, como en las series regulares de sonidos id&#233;nticos mencionados antes, tenemos cierta libertad para dirigir nuestra percepci&#243;n auditiva : podemos suponer tales series como subdivididas en grupos de dos o tres tiempos. En grupos de dos tiempos uno de ellos da la impresi&#243;n de estar acentuado (Arsis), mientras que el otro nos parece de relajamiento inacentuado (Thesis). El grupo puede comenzar con cualquiera de ellos. En grupos de tres tiempos percibimos el acento sobre uno de los tres tiempos mientras que los otros dos permanecen inacentuados.&lt;/i&gt; (HINDEMITH, 1946, p&#225;g. 93)&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;Esta larga cita recuerda el fen&#243;meno de la &lt;i&gt;&#8220;ritmaci&#243;n subjetiva&#8221;&lt;/i&gt; de Fraisse que aparece en el punto 3.4. A primera vista parece una contradicci&#243;n, lo que Fraisse toma como ejemplo de ritmo Hindemith lo muestra como ejemplo de m&#233;trica, y los dos sostienen que metro y ritmo son dos cosas distintas. Adem&#225;s Hindemith habla de grupo en relaci&#243;n a la m&#233;trica, lo mismo que Fraisse y Meyer hacen en relaci&#243;n al ritmo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Fraisse cita a varios autores en su libro. Seg&#250;n Riemann &lt;i&gt;la cualidad m&#233;trica se deriva de las diferencias de acentuaci&#243;n y las r&#237;tmicas de la duraci&#243;n&lt;/i&gt;, (como si el acento no formara parte de los fen&#243;menos r&#237;tmicos) ; A. Souris, para quien existe la medida &lt;i&gt;escrita&lt;/i&gt;, que es un punto de referencia mudo, y la medida &lt;i&gt;o&#237;da&lt;/i&gt;, que es una forma r&#237;tmica ; N. Lacharte : pueden coincidir las dos, y &#233;ste es el caso de las danzas ; (FRAISSE, 1976, p&#225;g. 114).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Tambi&#233;n Manuel Garc&#237;a Mart&#237;nez, refiri&#233;ndose a la puesta en escena, se&#241;ala la importancia de lo que &#233;l denomina &#8220;&lt;i&gt;marcos r&#237;tmicos&lt;/i&gt;&#8221;, fen&#243;meno mediante el cual la &lt;i&gt;&#8220;&#8230;huella mental de los ritmos de los primeros instantes&#8230; se convierten en el punto de referencia del desarrollo r&#237;tmico posterior&#8230;la apropiaci&#243;n del ritmo del desarrollo de la puesta en escena por parte del espectador, memoria del desarrollo inmediatamente pasado y espera de un desarrollo ulterior&lt;/i&gt;&#8221; [(GARC&#205;A MART&#205;NEZ, 1995), citado en (PAVIS P. , 2000, p&#225;g. 156)]. Esta &lt;i&gt;huella mental&lt;/i&gt;, seg&#250;n el punto de vista de este ensayo, no ser&#237;a solo una imagen impresa sobre la mente sino que incluir&#237;a una acci&#243;n del espectador, en este caso, mediante la cual se &lt;i&gt;apropiar&#237;a del ritmo&lt;/i&gt;. Es del mismo tipo que la que describe Hindemith que hace el oyente sobre las &lt;i&gt;series de sonidos id&#233;nticos en todos los aspectos.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Cuando un core&#243;grafo o un profesor de danza ense&#241;an una secuencia a un int&#233;rprete, &#233;sta puede o no estar construida en relaci&#243;n a una m&#233;trica, naturalmente. De la misma manera que hay m&#250;sica sin m&#233;trica, como el canto gregoriano por dar un ejemplo, tambi&#233;n hay danza sin m&#233;trica. Pero en el caso de que la tenga, quien &#8220;pasa&#8221; la secuencia normalmente lo hace contando los acentos m&#233;tricos de los compases musicales, en el caso de que haya m&#250;sica, o los acentos m&#233;tricos de una m&#250;sica imaginaria cuando no la hay. En este segundo caso los compases muchas veces se &lt;i&gt;marcan&lt;/i&gt; con palmadas, golpes o chasquidos de los dedos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
La continua referencia a una m&#250;sica, una cuenta o una serie de sonidos que &lt;i&gt;&#8220;marcan los tiempos&#8221;&lt;/i&gt; oscurece el hecho de que la m&#233;trica es una acci&#243;n en la que participan todos los involucrados, m&#250;sicos, bailarines y core&#243;grafo/profesor, en el momento de la ejecuci&#243;n. Y que forma parte de la secuencia tanto como los movimientos que la componen, de manera que el int&#233;rprete la ejecuta tal como los ejecuta a &#233;stos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Si se va un poco m&#225;s all&#225; se ve que las coincidencias entre ritmo y m&#233;trica son tales que se puede afirmar que la m&#233;trica no es otra cosa que un tipo particular de ritmo. Cuando Hindemith quiere hablar de la frecuencia en que aparecen los acentos m&#233;tricos habla de grupos, lo que aparentemente identificar&#237;a al comp&#225;s como un agrupamiento r&#237;tmico que comienza siempre en la parte acentuada. Pero &#191;cu&#225;l es la caracter&#237;stica particular de este ritmo, que hace que se lo denomine m&#233;trica ? Justamente el fin para el que se lo emplea, que es medir los dem&#225;s ritmos, permitir su coordinaci&#243;n ya sea que sean ejecutados por el mismo int&#233;rprete o por varios. O sea que en una ejecuci&#243;n de una obra de m&#250;sica o danza, y por qu&#233; no de teatro o po&#233;tica, si se emplea una m&#233;trica hay al menos dos ritmos que se ejecutan simult&#225;neamente, uno que tiene la funci&#243;n de medir y coordinar y el otro el que realiza la organizaci&#243;n r&#237;tmica de la obra que se trate. Naturalmente esta m&#233;trica se puede expresar, como en los acompa&#241;amientos de los valses (que es a lo que se refiere Lacharte en la cita tomada de Fraisse), o no expresar, como en muchas obras musicales en las que hay escrito un comp&#225;s que no se escucha sino que tiene como fin coordinar los instrumentos de una orquesta y que s&#243;lo se descubre si se observan los movimientos del director, por ejemplo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Por eso el ritmo que se usa como m&#233;trica la mayor parte de las veces tiene una regularidad y simplicidad adecuadas a su funci&#243;n. Consiste en un &lt;i&gt;pulso&lt;/i&gt; que divide el tiempo en partes iguales, el &lt;i&gt;comp&#225;s&lt;/i&gt;, que es la frecuencia en la que se acent&#250;a un pulso para establecer el &lt;i&gt;acento m&#233;trico&lt;/i&gt;, y una o varias &lt;i&gt;subdivisiones&lt;/i&gt; del pulso. Como es un ritmo como cualquier otro, tiene una organizaci&#243;n arquitect&#243;nica en niveles. La siguiente representaci&#243;n gr&#225;fica est&#225; realizada con s&#237;mbolos arbitrarios para subrayar que se trata de un hecho que puede aparecer en varias disciplinas, por lo menos en m&#250;sica, danza y poes&#237;a.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
En el primer cuadro se muestra un sistema de compases de dos partes, o sea que tienen dos pulsos por acento. Tambi&#233;n es posible agrupar estos compases de a dos y formar una especie de supercomp&#225;s, para determinar el cual se grafic&#243; un superacento correspondiente. En el cuadro se incluyeron dos niveles inferiores al pulso, pero puede haber m&#225;s. Cada uno de estos niveles se puede dividir en dos o tres partes, como se muestra a modo de ejemplo en los sucesivos pulsos del gr&#225;fico. En las indicaciones de comp&#225;s de la m&#250;sica occidental se se&#241;alan s&#243;lo el acento, el pulso y la primera subdivisi&#243;n, pero naturalmente pueden existir otras, y de hecho en m&#250;sica son muy comunes. Si la primera subdivisi&#243;n es binaria como en la primera parte del gr&#225;fico el comp&#225;s se llama &lt;i&gt;simple&lt;/i&gt;, si es ternaria se llama &lt;i&gt;compuesto&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;&lt;/p&gt;
&lt;CENTER&gt;&lt;div class='spip_document_3008 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://www.rhuthmos.eu/local/cache-vignettes/L500xH138/-17-cd076.png?1716185132' width='500' height='138' alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/CENTER&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
La elecci&#243;n del nivel al que se llama pulso depende del contexto en que se presente la estructura m&#233;trica, lo que no se representa en este gr&#225;fico. Muy frecuentemente en el transcurso de una obra musical o coreogr&#225;fica el pulso se transforma en subdivisi&#243;n, luego en pulso, luego en acento sucesivamente y normalmente este hecho no se refleja en la escritura ni se explicita de ninguna manera. N&#243;tese que si se denomina pulso al nivel que en el primer gr&#225;fico est&#225; llamado acento y se suprime es segundo superacento, el comp&#225;s se transforma en uno de cuatro partes con tres niveles de subdivisi&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
En el siguiente cuadro se grafica un comp&#225;s de tres partes. De la misma manera que en el gr&#225;fico anterior en la primera parte el comp&#225;s es simple y en la segunda compuesto. La segunda subdivisi&#243;n podr&#237;a tambi&#233;n ser ternaria en el comp&#225;s compuesto, tanto en este caso como en el anterior, simplemente no est&#225; graficado por razones de espacio.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;&lt;/p&gt;
&lt;CENTER&gt;&lt;div class='spip_document_3009 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://www.rhuthmos.eu/local/cache-vignettes/L500xH171/-18-f4e6f.png?1716185132' width='500' height='171' alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/CENTER&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
De todas maneras conviene aclarar algunos puntos sobre los cuales muchas veces hay confusiones. En primer lugar la m&#233;trica puede existir en ausencia de todo est&#237;mulo, como una actividad enteramente privada, de hecho es en base a este tipo de acci&#243;n que un m&#250;sico solista ejecuta la m&#233;trica de las obras que interpreta, o un director de orquesta dirige o un bailar&#237;n baila en ausencia de m&#250;sica. Si bien esta observaci&#243;n es redundante ya que esta es una caracter&#237;stica de todos los ritmos, conviene subrayarla en relaci&#243;n a la m&#233;trica ya que muchos artistas y autores la consideran como un hecho externo o como un producto &#8220;intelectual&#8221;. En segundo lugar la m&#233;trica no implica ninguna regularidad temporal exacta, ni un tempo invariable ; la frecuencia de los pulsos y los acentos m&#233;tricos puede variar de duraci&#243;n brusca o gradualmente una a una, y sigue habiendo m&#233;trica con tal exactitud que se puede escribir una partitura detallada de una pieza musical a pesar de que en ella se produzcan todos estos cambios. Y en tercer lugar una m&#250;sica puede estar &#8220;&lt;i&gt;compuesta de tal manera que nuestra facultad perceptiva no puede dudar sobre d&#243;nde deben caer los acentos m&#233;tricos&#8221;&lt;/i&gt; como se&#241;alaba Hindemith, y eso no garantiza que el oyente la perciba ni participe de ella.&lt;/p&gt;
&lt;h2 class=&#034;spip&#034; id=&#034;outil_sommaire_3&#034;&gt;&lt;a title=&#034;Sommaire&#034; href='https://www.rhuthmos.eu/spip.php?id_auteur=169&amp;page=backend#outil_sommaire' class=&#034;sommaire_ancre&#034;&gt; &lt;/a&gt;Bibliograf&#237;a :&lt;/h2&gt;
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		&lt;hr /&gt;
		&lt;div class='rss_notes'&gt;&lt;div id=&#034;nb1&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmla&#034;&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh1&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notes 1&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;1&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmlb&#034;&gt;&lt;/span&gt;Para estudiar la relaci&#243;n entre la teor&#237;a de la Gestalt y las formas art&#237;sticas y otras fundamentaciones de las ideas de Meyer v&#233;ase (ARNHEIM, 1962), (FRAISSE, 1976), (MEYER, 1957), (COOPER &amp; MEYER, 2000), entre otros.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;
		
		</content:encoded>


		

	</item>
<item xml:lang="fr">
		<title>Ritmando Danzas &#8211; English Version
</title>
		<link>https://www.rhuthmos.eu/spip.php?article1750</link>
		<guid isPermaLink="true">https://www.rhuthmos.eu/spip.php?article1750</guid>
		<dc:date>2016-03-26T07:30:00Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>fr</dc:language>
		<dc:creator>Claudia Barretta, Leticia Miramontes &amp; An&#237;bal Zorrilla
</dc:creator>



		<description>
&lt;p&gt;Parts of the book by BARRETTA, C., MIRAMONTES, L., &amp; ZORRILLA, A. (2013). Ritmando Danzas. Buenos Aires : Autores de Argentina. Translation by Gustavo Long, terminological and stylistic revisi&#243;n by Mariana Migliore. Definitions of the concept of rhythm. Plato, Benveniste, physiological rhythm, and others. &#8220;Quid est ergo tempus ? Si nemo ex me qu&#230;rat, scio ; si qu&#230;renti explicare uelim, nescio (What is, then, the time ? If no one asks me, I know it ; but if I want to explain it to (&#8230;)&lt;/p&gt;


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&lt;a href="https://www.rhuthmos.eu/spip.php?rubrique31" rel="directory"&gt;Danse, th&#233;&#226;tre et spectacle vivant &#8211; GALERIES &#8211; Nouvel article
&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;div class=&#034;cs_sommaire cs_sommaire_avec_fond&#034; id=&#034;outil_sommaire&#034;&gt; &lt;div class=&#034;cs_sommaire_inner&#034;&gt; &lt;div class=&#034;cs_sommaire_titre_avec_fond&#034;&gt; Sommaire &lt;/div&gt; &lt;div class=&#034;cs_sommaire_corps&#034;&gt; &lt;ul&gt; &lt;li&gt;&lt;a title=&#034;Definitions of the concept of rhythm. Plato, Benveniste, physiological rhythm, and others.&#034; href='https://www.rhuthmos.eu/spip.php?id_auteur=169&amp;page=backend#outil_sommaire_0'&gt;Definitions of the concept of rhythm. Plato, Benveniste, physiological rhythm, and others&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a title=&#034;Grouping and levels of organization&#034; href='https://www.rhuthmos.eu/spip.php?id_auteur=169&amp;page=backend#outil_sommaire_1'&gt;Grouping and levels of organization&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a title=&#034;Rhythm and metric&#034; href='https://www.rhuthmos.eu/spip.php?id_auteur=169&amp;page=backend#outil_sommaire_2'&gt;Rhythm and metric&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a title=&#034;References&#034; href='https://www.rhuthmos.eu/spip.php?id_auteur=169&amp;page=backend#outil_sommaire_3'&gt;References&lt;/a&gt;&lt;/li&gt; &lt;/ul&gt; &lt;/div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;i&gt;Parts of the book by BARRETTA, C., MIRAMONTES, L., &amp; ZORRILLA, A. (2013). &lt;/i&gt; Ritmando Danzas. &lt;i&gt;Buenos Aires : Autores de Argentina. Translation by Gustavo Long, terminological and stylistic revisi&#243;n by Mariana Migliore. &lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;h2 class=&#034;spip&#034; id=&#034;outil_sommaire_0&#034;&gt;&lt;a title=&#034;Sommaire&#034; href='https://www.rhuthmos.eu/spip.php?id_auteur=169&amp;page=backend#outil_sommaire' class=&#034;sommaire_ancre&#034;&gt; &lt;/a&gt;Definitions of the concept of rhythm. Plato, Benveniste, physiological rhythm, and others.&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;&#8220;Quid est ergo tempus ? Si nemo ex me qu&#230;rat, scio ; si qu&#230;renti explicare uelim, nescio (What is, then, the time ? If no one asks me, I know it ; but if I want to explain it to the one who asks me, I do not know)&#8221;. Saint Augustine of Hippo. Cfr. &lt;i&gt;Confessions&lt;/i&gt;. XI, 14, 17.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
A similar feeling of surprise and astonishment occurs when looking up a definition theory faces the experience of rhythm. What is rhythm ? The first impression is that it is something everybody has experienced. Its concept is simple and natural. The word rhythm is in everyday language. It is used in many common situations and found in texts that talk about subjects like meteorology, economy, medicine, physics or politics. Furthermore, it is a very common subject in conversations about art works or other phenomena that have an aesthetic aspect, such as TV shows, newspaper articles, journeys or even natural phenomena like the movement of sea or fire, among other things. There is almost no context in which rhythm would be a foreign concept.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
However, the dominant impression is that of strangeness and astonishment that St Augustine describes so simply as regards to time. Which is then the cause of such a contradiction ? How can it be that it is so difficult to define such an ordinary word ? Without a doubt it is not an isolated case. There are many other words in everyday language as difficult to define but not impossible like in this case. Going back to the rhythm discussion, the familiarity with the experience and the frequency of the use of the word hides the complexity of the phenomenon. Many of the definitions make reference to different aspects of the rhythmic experience, taking a part of it and avoiding the rest. For example, when talking about cardiac rhythm, reference is made to the frequency of a repetitive event, the length, and the repetition. On the other hand, when talking about the rhythm of a scene in a thriller film, the repetition, for example, may not be an outstanding aspect.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
This discussion is clarified a bit when two issues are distinguished. First, the semantic aspect, that is to say, what object is named through the use of the word, and second, the ontological aspect, what is the object in its own, independently of the term which it is named with. The naive thinking about the realistic view that this distinction implies, will not be treated in depth in this essay. In any case, it is good to point out that the focus of this investigation is more phenomenological, meaning that instead of trying to define the object on its own, if existing, priority will be given to the description of its characteristics.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
The French philologist Emile Benveniste (BENVENISTE, 1966) already made a classical study about the etymology of the term. In it, he demonstrated that the association that the French dictionaries make between the Greek word &#8220;rythmos&#8221; and the movement of the waves at the seaside, although convincing at first, it is unsustainable if studying the use of the term in texts. This author distinguishes an evolution of the meaning from its more ancient appearances and the more modern ones. Among Ionic philosophers, like Leucippus and Democritus, but also in Herodotus, the word appears, surprisingly for us, meaning &#8220;shape&#8221;. It appears related to objects which have changing shape, for example, the shape of the letters of the alphabet, the human character, the image that the mirrors reflect, the shape of an opinion, of a thought. That is why for Benveniste, the old meaning of the word is the &#8220;peculiar way of flowing&#8221;, or &#8220;shape that becomes what moves, changing, fluid&#8221;. Later on in Plato's texts, the word has a new meaning. Apart from the previous meaning, it refers to the human movement put down to the number : &#8220;the shape of the movement that the human body takes in dance, and the disposition of the figures in which the movement determines&#8221;. The crucial innovation is the association between this &#8220;disposition&#8221;, that is to say &#8220;rhythm&#8221;, to the &#8220;meter&#8221;, and its submission to the laws of number. &#8220;It is the order in the movement, the entire process of the harmonious conformation of the corporal attitudes combined with a meter which from then on is referred to as rhythm&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
In the last paragraph of his article, Benveniste makes, in our opinion, a very important contribution. He says &#8220;&lt;i&gt;&#8230;it is not in the contemplation of the movement of the waves at the seaside, the primitive Hellene discovered the &#8220;rhythm&#8221; ; on the other hand, we are those who nowadays metaphorize when we talk about the waters. &#8230; Nothing has been less &#8220;natural&#8221; than this elaboration&#8230; of a notion which seems so necessarily inherent to the articulated shapes of the movement that we can hardly believe, that we have not taken conscience from the beginning&lt;/i&gt;.&#8221; (BENVENISTE, 1966, p. 333 - 335)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
The current ideas about rhythm are full of concepts in which the same reflection can be applied. There is nothing &#8220;natural&#8221; in the classification of certain aspects of the rhythmic phenomenon in connection to others. There is nothing natural in the events that take place at regular intervals. Nor in the expectation that after two comparable events separated by an interval of time, a third one would happen after an equivalent or similar interval. There is no reason to consider repetition more natural than variety, nor the regularity than the irregularity, nor the satisfaction of one's expectations than the surprise. The idea that there is something &#8220;natural&#8221; in rhythm, that has to be known and internalized, is an obstacle of the type described by Gaston Bachelard in &lt;i&gt;The Formation of the Scientific Mind&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
For example : &#8220;&lt;i&gt;&#8230;the scientific spirit must be educated against nature, against what it is inside and outside of us, impetus and teaching of nature, against of natural enthusiasm, against the coloured and various facts. The scientific spirit must be educated re-educated itself.&lt;/i&gt;&#8221; (BACHELARD, 2000, p&#225;g. 27) He also emphasizes the obstacle that assumes the acquired knowledge about the studied object for advancing in knowledge : &#8220;&lt;i&gt;...Then, it is impossible to do Tabula Rasa with the usual knowledge. Facing reality, what it is supposed to be clearly known bewilders what it should be known. When presented to scientific culture, the spirit is never young. It is even old, because it has the age of its prejudices. Having access to science is to rejuvenate spiritually, it is to accept an abrupt mutation that contradicts a past&lt;/i&gt;.&#8221; (BACHELARD, 2000, p. 16) Although Bachelard talks about science, this point of view can spread out to others disciplines such as Art Theory, Didactics, and others.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Since Plato's definition, that rhythm is the corporal movement organized in time, it was generalised that the meaning of the word rhythm is to define every regular phenomenon. In general, this is what is called &lt;i&gt;rhythm&lt;/i&gt; in physiology, physics, economics, astronomy, and other sciences, but also in art. Thus, in music rhythm equals to the speed of the beat, in poetry to the number of syllables that exist between the grammatical accents. Even in architecture it refers to a series of columns separated by equal distance, or in painting figures that are repeated regularly.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
It is also said that a novel, theatre, or a film have rhythm. In those cases, the meaning of the word must change, considering that the majority of times, phenomena that repeats at regular intervals of time does not exist. Moreover, the condition that Barbieri establishes when talking about rhythm : &#8220;&lt;i&gt;...a recurrence of equivalent elements&lt;/i&gt;&#8221; (BARBIERI, 1992, p&#225;g. 9) seems excessively restricting in many occasions. Many times in a novel, to give any example, rhythm is referred as the way that the tension of the stories are connected. How an event is solved in other one, how a group of argumentative threads are conjugated in a plot that for certain moments are increased, in others are accentuated, and finally are solved (or not). In other cases, rhythm is defined as the particular way of constructing a prose, the way in which the actor represents the changes of emotions of the character, a characteristic order in which images are placed in a film. In these cases, it seems other ideas of rhythm are need, based on other phenomena.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
The American philosopher Susanne Langer, whose aesthetic-philosophic programme consisted in defining the &#8220;essence&#8221; of arts and their phenomena, says&lt;i&gt; : &#8220;The essence of rhythm is the preparation of a new event through the ending of a previous one. A person that moves rhythmically does not need to repeat exactly any of its movements. These, however, must be finished gestures, in order to feel its beginning, its purpose and its consummation, and identify in the last stage of the movement, the condition and the fact the beginning of another one. The rhythm is the establishment of new tensions in the ending of the previous ones. Definitely, they do not need being of equal duration, but the situation that origins the new crisis must be inherent to the end of the previous one&#8221;&lt;/i&gt;. (LANGER, 1953, p&#225;g. 121)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
In that sense Pascal Michon asks : &lt;i&gt;Can we, in view of our analytic necessities and the big diversity of process that concern them, be satisfied by the traditional meaning inherited by Plato ? Do we, by the contrary, adopt a more global definition, about the model that Benveniste suggests in his seminal article &#8220;The notion of rhythm in its linguistic expression&#8221; ? Thus, the concept of rhythm, shouldn't it be re-defined as &#8216;rhuthmos', that is to say, &#8216;a specific way of &lt;/i&gt;&lt;i&gt;flowing' ? &#8220;. Wouldn't it help us, as a tool for thinking at the same time of a metric succession and all other forms of possible organization, independently of meter ?&lt;/i&gt;&#8221; (MICHON, 2010)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
When referring to metric, like in the case of musical beats, or in the poetry of feet, or in the counting of dance, the description of rhythm, being complex and in need of much more training, is perfectly possible and usual. But when talking about the rhythm of the big scales, or in the framework of works that do not show regularities, nor recurrences, nor equivalent elements, in general one resorts to metaphoric descriptions, rich in suggestions and connotations ; many times very emotional, but not based on easy manipulated concepts or theoretically productive.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Barbieri asks &#8220;&lt;i&gt;&#8230;how is it possible to make a more formal and controllable description of rhythm&lt;/i&gt;&#8221; (BARBIERI, 1992), that allows a more complex elaboration, that opens the opportunity to other possibilities of approaching the phenomenon and build a theory over it. In addition, Henri Meschonnic points the obscurity he sees in big dimension rhythms : &#8220;&lt;i&gt;In the speech, the speech is rhythm and rhythm is speech&#8230; The rhythm is a concise combination of all the elements that contribute to its formation, an organization of all units&#8230; from the phrase to those which belong to the story&#8230; This poses a problem, of which nothing is known : the relation between the small units and the rhythm of the big ones&#8230;&lt;/i&gt;&#8221; (MESCHONNIC, 1982)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Leonard Meyer presents a definition of rhythm based on the phenomenon of grouping : &#8220;...&lt;i&gt;rhythm may be defined as the way in which one or more non accentuated parts are gathered in relation with another part that it is accentuated&#8221;&lt;/i&gt;. (COOPER &amp; MEYER, 1960) We think that this definition, very technical and restricted to music, is very interesting. It prioritizes the phenomenon of grouping, unusual in texts that talk about rhythm. This limits the effect of the term to one of the components of a more complex fact, and it has the advantage of moving away from the idea of repetition and regularity so overvalued. If we think of the shape that acquires that what changes with time, taking up again the notion of Benveniste, we believe that this reorganization may be the base of a formal manipulable and productive description for the theory and practice of rhythm.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Regardless, under all these definitions lies the idea of rhythm being an external event, that somehow is &#8220;discerned&#8221;, or that the subject, as sometimes is said, takes part. However, in this conception defined in this essay, rhythm is always an action of the subject, it is something that people &#8220;do&#8221;, as interpreter, creator, or public. Fraisse says : &lt;i&gt;&#8220;...in certain grade, rhythm is discerned and it is made (by who discerns it) at the same time&lt;/i&gt;&#8221;. (FRAISSE, 1976, p&#225;g. 14) The fact that this rhythmical action is made in relation with an art work does not imply that the rhythmical &#8220;reality&#8221; is in the work and being perceived by the subject. It is the action of the subject, in relation to the work, the one that constructs the rhythmical experience.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
In that sense, the French author Henri Meschonnic gives this definition : &#8220;&lt;i&gt;I define rhythm in language as the organization of the marks in which the linguistic and extra-linguistics significants, produce specific semantics, different to lexical sense, and that I call &#8220;Signifiance&#8221; that is to say, the own values of a discourse&lt;/i&gt;&#8221;. (MESCHONNIC, 1982) (The French term &#8220;Signifiance&#8221; has in this work a specific meaning defined by the author) In a subsequent work in collaboration with G&#233;rard Dessons quoted in an article of Eric Bordas can be read : &#8220;&lt;i&gt;...Rhythm is understood as...the organization of the movement of word by a person&lt;/i&gt;&#8221; (DESSONS &amp; MESCHONNIC, 1998) ; &#8220;...&lt;i&gt;idea that has the merit of putting the person in the centre of the reflection.&lt;/i&gt;&#8221; (BORDAS, 2007)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Pierre Sauvanet, in an article about the work of Henri Maldiney, without translation to Spanish and that appears in the specialized website &lt;a href='https://www.rhuthmos.eu/spip.php?article736' class=&#034;spip_in&#034;&gt;Rhuthmos&lt;/a&gt;, describes in this way the rhythmic experience and the participation of the person : &#8220;&lt;i&gt;Experimenting a rhythm, is make it of oneself. Mastering a rhythm is being mastered by it. Having rhythm is being it. The psychoanalyst and phenomenologist Nicol&#225;s Abraham created a theory of this type of conscience, that he called &#8220;Rhythming Conscience&#8221;, which cannot be omitted. The perception of a rhythm is in reality a &#8220;rhythmization&#8221; of the perception. And what is suppose of being a game in rhythm is at the same time the position of the subject and its displacement, its location outside of centre. The mark of the subject, because there is no rhythm without subject that discerns it or makes it. But also its perturbation, because there is no rhythm without rhythmed subject, without &#8220;rhythmization&#8221; of the subject in exchange&lt;/i&gt;.&#8221; (SAUVANET, 2012)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Oscar Araiz, in an interview that he gave us for this research, says that &#8220;&lt;i&gt;... in each work [rhythm] creates a bond with the attention, it wakes up, it makes it rest, it actives it again, it surprises it, or can be intolerably tedious. What is interesting in that bond is that the unique point of contact with a possibly active attitude in the spectator&lt;/i&gt;.&#8221; (ARAIZ, 2007)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
In this essay, Pascal Michon's suggestion quoted above will be followed, considering the rhythm as &#8220;&lt;i&gt;the form of what flows&lt;/i&gt;&#8221;. The reason for this is because it is an all-embracing idea that can include particular cases such as the metric phenomena, the periodic ones, the proportional ones, and also the non-metrics ones, the aperiodic ones and the immeasurable ones. The characteristics of the rhythmic experience will be studied, starting from the idea that many of the definitions are different and apparently excluding one from another. They approach the phenomenon from several angles and prioritize different aspects.&lt;/p&gt;
&lt;h2 class=&#034;spip&#034; id=&#034;outil_sommaire_1&#034;&gt;&lt;a title=&#034;Sommaire&#034; href='https://www.rhuthmos.eu/spip.php?id_auteur=169&amp;page=backend#outil_sommaire' class=&#034;sommaire_ancre&#034;&gt; &lt;/a&gt;Grouping and levels of organization&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;&lt;i&gt;&#8220;The essence of rhythm is the preparation of a new event through the ending of the previous one&#8221;,&lt;/i&gt; said Susanne Langer in a fragment quoted above. This author does not talk about grouping, but this quote appears as a complete description of how two events are &#8220;grouped&#8221; rhythmically.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Very different is the definition of Fraisse, that depends entirely on the &#8220;physiologic&#8221; idea of the rhythm : &#8220;&lt;i&gt;Grouping and rhythm are different notions&lt;/i&gt;&#8221; (p. 69), and &#8220;&lt;i&gt;Grouping is the principal characteristic of our perception&#8230;In rhythm, we always find structures linked of isochrones intervals&lt;/i&gt;&#8221; (p. 71). This last definition depends entirely on the adopted definition of rhythm. And the description of grouping as a characteristic of the perception comes up as consequence of a previous one in which a difference between &lt;i&gt;objective&lt;/i&gt; and &lt;i&gt;subjective rhythmation&lt;/i&gt; is made. Taking as an example the drops of water that drip from an improperly closed faucet that much of the time may be heard as being grouped in two or three : &#8220;.&lt;i&gt;..subjective rhythmation, because there is not any factor of the series that determines its grouping...it is objective if one of the intervals produce a pause or if one out of two or three is accentuated&lt;/i&gt;.&#8221; (FRAISSE, 1976, p&#225;g. 69) This distinction may sound contradictory with other ideas of the book, especially when he talks about rhythmic experience. Besides, according to the ideas presented in this essay, if rhythm is an experience that includes an action, that experience will always have a subjective aspect. The rhythmic experience will be different if it is tried out in relation with a series of undifferentiated events, than&#8211;if possible&#8211;when in relation to unequal events. The fact that the manifestation of the rhythmic experience would be objective does not imply that an objective rhythm exists, as Benveniste clearly said in the quoted article.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Leonard Meyer is the author who mostly has prioritized this aspect of rhythm, as for him, rhythm is the shape in which events are grouped according to their accentuation. The theoretical basis of this stance is the &#8220;&lt;i&gt;general law of good shape&lt;/i&gt;&#8221; formulated by Max Wertheimer, Wolfgang K&#246;hler, Kurt Koffka and Kurt Lewin, and also the proximity principles and similarity in the framework of the psychological theory of the &lt;i&gt;Gestalt&lt;/i&gt;. This law can be expressed saying that the brain tries to organize the perceived elements the best possible way, or by the most possible simplest way.&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb2-1&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;To study the relation between the Gestalt theory and the artistic ways and (&#8230;)&#034; id=&#034;nh2-1&#034;&gt;1&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Meyer postulates five basic groupings : DF, DDF, FD, FDD and DFD, where F means strong, or accentuated, and D means weak or not accentuated (COOPER &amp; MEYER, 2000, p. 16). According to this author &#8220;&lt;i&gt;&#8230;as a rhythmic group can be identified when its parts differentiate from each other&#8230;it always implies a correlation between a unique accentuated part and one or two non-accentuated ones (strong and weak, respectively)&#8230; not a series of undifferentiated strong parts nor a series of weak parts&#8230; they can be real rhythms. They are incomplete rhythms&lt;/i&gt;&#8221; (p. 17). It is understood that the words &#8220;strong&#8221; and &#8220;weak&#8221; are used in a metaphoric sense, and do not imply any dynamic feature of force or weakness.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
To illustrate these concepts, as it is postulated in 3.2, different artistic disciplines can be applied. In the following exhibition arbitrary conventional signs will be employed. To indicate any event, for example notes, syllables, or body movements, the &#8220;&lt;strong&gt;O&lt;/strong&gt;&#8221; symbol will be used ; to show an accentuated or strong part, (F, by &#8220;fuerte&#8221; in Spanish) a &#8220;down triangle&#8221; (&lt;strong&gt;&#9660;&lt;/strong&gt;) ; and for a non-accentuated or weak part (D, by &#8220;d&#233;bil&#8221; in Spanish), the &#8220;&lt;strong&gt;&#8211;&lt;/strong&gt;&#8221; symbol. Remaining the five basic groups as follows : DF, DDF, FC, FDD and DFD, which can be illustrated as follows :&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;&lt;/p&gt;
&lt;CENTER&gt;&lt;div class='spip_document_2986 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://www.rhuthmos.eu/local/cache-vignettes/L500xH202/-7-3c6a7.png?1716185132' width='500' height='202' alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/CENTER&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Other possible combinations can be analyzed as including the given basic groups : DDFD and FDF, illustrated as follows :&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;&lt;/p&gt;
&lt;CENTER&gt;&lt;div class='spip_document_2987 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://www.rhuthmos.eu/local/cache-vignettes/L484xH160/-8-74c21.gif?1711322308' width='484' height='160' alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/CENTER&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
One way to illustrate this analysis is to apply it to the language. For example the word &#8220;&lt;i&gt;puedo&lt;/i&gt;&#8221; maybe be analyzed as FD, and the word &#8220;&lt;i&gt;escribir&lt;/i&gt;&#8221; as DDF. The phrase &#8220;&lt;i&gt;puedo escribir&lt;/i&gt;&#8221; can be analyzed as formed by the groups FD and DDF. Like in the Spanish language the &#8220;o&#8221; and the &#8220;e&#8221; form a diphthong in the pronunciation, a possible interpretation could be :&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;&lt;/p&gt;
&lt;CENTER&gt;&lt;div class='spip_document_2988 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://www.rhuthmos.eu/local/cache-vignettes/L216xH125/-5-0afba.png?1711322308' width='216' height='125' alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/CENTER&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
The example DDFD serves as an example of a dimension rarely related with rhythm, which is the architectural organization. It is usual to talk about architectural organization in many artistic disciplines as an aspect of the formal structure ; in poetry the syllables form words, words form verses, verses form stanzas, stanzas form songs, etc. In music, notes form motifs, motifs form sections, sections form semi phrases and phrases, phrases form themes and so on ; equally in dance, the narration, the theatre, cinema and much more. The same applies to the rhythmic conformation. For example, the famous first group of four notes of the beginning of Beethoven's 5th Symphony could be analyzed as follows :&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;&lt;/p&gt;
&lt;CENTER&gt;&lt;div class='spip_document_2989 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://www.rhuthmos.eu/local/cache-vignettes/L195xH129/-6-7a334.png?1711322308' width='195' height='129' alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/CENTER&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
But when the following group appears, and even more, when it later begins with the first phrase of the theme, it can be seen that this first group and the second one conform a much larger group :&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;&lt;/p&gt;
&lt;CENTER&gt;&lt;div class='spip_document_2990 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://www.rhuthmos.eu/local/cache-vignettes/L422xH168/-7-29267.png?1711322308' width='422' height='168' alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/CENTER&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
This grouping is rhythmic, not simply a &#8220;formal&#8221; point of view of the musical shape. Of course, from the point of view of rhythm, it is indeed a shape, in the sense that Benveniste defines it. A shape of what is in movement, adaptable, fleeting. It is a rhythmic group of a superior level of organization.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Continuing with this idea, the first verse of the 20th Poem of Pablo Neruda (Neruda, 2002), can be analyzed in the following manner :&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;&lt;/p&gt;
&lt;CENTER&gt;&lt;div class='spip_document_2991 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://www.rhuthmos.eu/local/cache-vignettes/L500xH118/-8-87b70.png?1716185132' width='500' height='118' alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/CENTER&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
&lt;strong&gt;Puedo escribir los versos m&#225;s tristes esta noche.&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;[Tonight I can write the saddest lines.]&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
The word &#8220;&lt;i&gt;tristes&lt;/i&gt;&#8221; is the most important event of the verse, as it is the only one which is prioritized in the three analyzed levels. Later, this verse gets grouped with the following one (or with part of it) in a superior level, and so on until it reaches a level that includes the entire poem, if it is the case.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
If classical dance moves are considered, it can be soon discovered that it is possible to describe them in this manner. For example, the sequence of &lt;i&gt;glissade&#8211;jet&#233;&lt;/i&gt; not only forms a very evident grouping but also, most of the times it is executed it takes the DF form. A &lt;i&gt;pas de valse&lt;/i&gt; instead is usually FDD, the same as in most of the times a &lt;i&gt;pas de bourr&#233;e&lt;/i&gt;. A longer sequence of steps can also be analyzed in this manner, like the combination including &lt;i&gt;pirouettes &lt;/i&gt;in which these ones are prepared by &lt;i&gt;chasses&lt;/i&gt;, &lt;i&gt;pas de bourr&#233;es&lt;/i&gt;, &lt;i&gt;poses&lt;/i&gt;, among others. In these sequences, higher order levels of organization take part and the accent practically always falls over the &lt;i&gt;pirouettes&lt;/i&gt;. Later on specific analysis of movement sequences are included.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
These two concepts have a great power in analysis tools, as they allow a formalization independently of the number, the repetition, the regularity and the recurrence, and lightens up aspects of the rhythmic experience that in another way would remain in the darkness. A consequence of this analysis is that it describes how in a linear sequence of events, simultaneous structures are organized that link elements separated in time and that apparently do not influence each other. Meyer points it out like this, always speaking in terms of music : &#8220;(a melody, a series of notes) ...&lt;i&gt;is not perceived as an independent series of units placed like beads in a mechanical manner&#8230; instead like an organic process in which the more smaller rhythmic motifs&#8230; also function as essential parts of a greater rhythmic organization&lt;/i&gt;&#8221; (COOPER &amp; MEYER, 2000, p. 10).&lt;/p&gt;
&lt;h2 class=&#034;spip&#034; id=&#034;outil_sommaire_2&#034;&gt;&lt;a title=&#034;Sommaire&#034; href='https://www.rhuthmos.eu/spip.php?id_auteur=169&amp;page=backend#outil_sommaire' class=&#034;sommaire_ancre&#034;&gt; &lt;/a&gt;Rhythm and metric&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;There are authors that refer to the metric, like J. Dalcroze, &#8220;&lt;i&gt;The metric created by the intellect arranges in a mechanical manner the succession and the order of the vital elements and their combinations, while as the rhythmic assures the integrity of the essential principles of life. The measure comes from the reflection and the rhythm from the intuition.&#8221; &lt;/i&gt;(DALCROZE, 1965, p&#225;g. 164) The same thing occurs with the rhythm as there are no treatises about dance definitions or descriptions of the phenomena. Paul Hindemith, in his manual about training for musicians, characterizes this like the difference between rhythm and metric :&lt;/p&gt;
&lt;blockquote class=&#034;spip&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;i&gt;Even in series of sounds identical in all aspects, that repeat at equal time lapses, the ear tends to perceive regular groupings ; it grants certain sounds more importance than to others and listens the complete series as a wave between accentuated times and non-accentuated ones. This class of accents (metric accents), that is determined by our sensitivity and not by any other objective difference between the same sounds, is essentially different from the other class of dynamic accent&#8230; which is caused by an increase in the force.. The music, in general, is composed in such a way that our perceptive ability cannot doubt where the metric accents should fall : proportions of rhythmic duration, curves of melodic lines and the distribution of the harmonic functions serve as a guide for our analytical perception. But when these entire guides are missing, like in the regular series of identical sounds previously mentioned, we have a certain freedom to direct our perceptive listening : we can imagine such series as subdivided in groups of two or three tempos. In groups of two tempos, one of them gives the impression of been accentuated (Arsis), while as in the other one it seems as a non accentuated relaxation (Thesis). The group can start with any one of them. In groups of three tempos the accent is perceived over one of the three tempos while the other two remain non accentuated. (HINDEMITH, 1946, p&#225;g. 93)&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;This long quote reminds about the phenomenon of the &#8220;&lt;i&gt;subjective rhythmization&lt;/i&gt;&#8221; of Fraisse which appears in the point 3.4. At first, this appears to be a contradiction : what Fraisse takes as an example of rhythm, Hindemith shows it as an example of metric, and both state that metric and rhythm are two different matters. Furthermore, Hindemith talks about group in relation to the metric, the same as Fraisse and Meyer do it in connection to the rhythm.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Fraisse cites various authors in his book : Riemann according to whom &#8220;&#8230;&lt;i&gt;the metric quality derives from the differences in accentuation and the rhythmic quality of that in duration&#8221;&lt;/i&gt;, (as if the accent did not form part of the rhythmic phenomena) ; A. Souris, for whom the written measure exists, as a silent reference point, and the heard measure, as a rhythmic form ; and N. Lacharte, who claims that both can coincide, as this is the case of the dances. (FRAISSE, 1976, p. 114)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Also Manuel Garc&#237;a Mart&#237;nez, referring to the production, emphasizes the importance of what he refers to as &#8220;rhythmic frameworks&#8221;, a phenomenon by which the &#8220;&lt;i&gt;&#8230;mental trace of the rhythms of the first moments&#8230;turn into the reference point of the subsequent rhythmic progress&#8230;the appropriation of the staging's development rhythm by the spectator, a memory of the immediately previous progress and the waiting of an ultimately progress&lt;/i&gt;.&#8221; [(GARCIA MART&#205;NEZ, 1995) quoted in (PAVIS, 2000, p&#225;g. 156)]&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
This &lt;i&gt;mental trace,&lt;/i&gt; according to the point of view of this essay, would not be only a printed image about the mind, but it would also include an action of the spectator, in this case by which the rhythm would be owned. It is of the same type as the one that Hindemith describes and that the listener makes about the &lt;i&gt;series of identical sounds in all aspects&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
When a choreographer or a dance teacher shows a sequence to a dancer, this sequence can naturally be or not be built in relation to a metric. As there is music without metrics, like the Gregorian chants, to give an example, there are also dances without metrics. But in the case it has metrics ; the one who normally &#8220;passes&#8221; the sequence does it by counting the metric accents of the musical measures, if there is music available or the metric accents of an imaginary music if there isn't. In the later scenario, the measures are &lt;i&gt;marked&lt;/i&gt; with claps, beats, or snaps with the fingers.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
The continuous reference to music, counting or a series of sounds which &#8220;&lt;i&gt;mark the time&lt;/i&gt;&#8221;, darkens the fact that the metric is an action in which all the involved ones take part : musicians, dancers and choreographers/teacher, at the moment of the execution. And it forms part of the sequence as much as the movements that compose it, so the performer executes it such as it executes those movements.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Going even further, it can be seen that the coincidences between rhythm and metrics are such that it can be stated that the metric is no other thing than a particular type of rhythm. When Hindemith wants to talk about the frequency in which the metric accents appear, he talks of the groups, which apparently would identify the measure as a rhythmic grouping which always starts in the accentuated part. But, which is the special characteristic of this rhythm which makes it be referred to as metric ? Precisely, the purpose for which it is used, is to measure the rest of the rhythms, allowing their organization either be executed by the same performer or by several ones. This concludes that in an execution of a musical piece or dance, and also theatre or poetic piece, if a metric is employed, there are a least two rhythms that execute simultaneously, one that has the function of measuring and organising ; and the other one which performs the rhythmic organization of the corresponding piece. Of course this metric can be expressed, like in the accompanying of the waltzes (which is what Lacharte refers to in the quote take by Fraisse), or cannot be expressed, like in many musical pieces in which there is a unheard written measure but that has the goal of organizing the orchestra instruments and that is only discovered if the director's movements are observed.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Thus, the rhythm used as a metric, most of the times has regularity and simplicity suitable for its function. Formed by a pulse, that divides the time in equal parts, and the measure which is the frequency that accentuates a pulse to set up the &lt;i&gt;metric accent&lt;/i&gt;, in one or various pulse &lt;i&gt;subdivisions&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
As it is a rhythm like any other one, it has architectonic organization into levels. The following graph is made up of arbitrary symbols to emphasise that it is a fact that can appear in various disciplines, at least in music, dance and poetry.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
In the first chart, a system of measures is shown in two parts, making up two pulses for each accent. It is also possible to group these measures by two and form a type of super-measure, to determine in which one the super-accent is drawn. In the chart two, lower pulse levels are included, but there can be more. Each one of these levels can be divided into two or three parts, like it is shown in an example in the consecutive pulses of the chart. In the occidental or western musical measure indications only the accent, the pulse and the first subdivision are showed. Naturally others can exist, and in music, they are very usual. If the first subdivision is binary like the first part of the figure, the measure is called &lt;i&gt;simple&lt;/i&gt;, and if it is ternary it is called &lt;i&gt;compound&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;&lt;/p&gt;
&lt;CENTER&gt;&lt;div class='spip_document_2992 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://www.rhuthmos.eu/local/cache-vignettes/L500xH136/-9-b0a2c.png?1716185132' width='500' height='136' alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/CENTER&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
The choice of the &#8216;pulse' level depends on the context of the used metric structure, and it is not shown in the graph. Frequently in the course of a musical or choreographic piece the pulse transforms into subdivision, later into pulse, then into accent and so on. Normally this fact is not reflected in written nor specified in any manner. If a level is designated as a pulse that in the first graph is called &#8216;accent' and the second super-accent is deleted, the measure transforms into a four-section measure with three subdivision levels.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
In the following chart, the measure is sketched in three sections. The same way as in the previous graph, in the first section the measure is simple and in the second one it is compound. The second subdivision could also be ternary in the compound measure, both in this case as in the previous one ; it has not been included due to space reasons.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;&lt;/p&gt;
&lt;CENTER&gt;&lt;div class='spip_document_2993 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://www.rhuthmos.eu/local/cache-vignettes/L500xH171/-10-e2912.png?1716185132' width='500' height='171' alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/CENTER&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
To conclude, it would be interesting to point out several things that sometimes create confusion.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Firstly, the metrics can exist in absence of any other stimulus, like an entirely private activity. It is due to that type of action that a soloist musician executes the metric of the performed pieced or an orchestra director directs or a dancer dances, in absence of music.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Although this observation is redundant as it is a characteristic of all the rhythms, it is interesting to point it out in relation to the music, as many artists consider it as an external fact or as an &#8220;intellectual&#8221; product. Secondly, the metric does not imply any exact temporal regularity, nor an invariable tempo. The frequency of the pulses and the metric accents can vary from an abrupt duration or a gradually one by one, and continues having a metric with such precision that it can be written in a detailed score of a musical piece even though all these changes are taking place. Lastly, a music can be &lt;i&gt;&#8220;composed in such a way that our &lt;/i&gt;&lt;i&gt;perceptive ability cannot doubt over where do the metric accents should fall&#8221;&lt;/i&gt; as Hindemith points out, and that, does not guarantee that the listener perceives or takes part in it.&lt;/p&gt;
&lt;h2 class=&#034;spip&#034; id=&#034;outil_sommaire_3&#034;&gt;&lt;a title=&#034;Sommaire&#034; href='https://www.rhuthmos.eu/spip.php?id_auteur=169&amp;page=backend#outil_sommaire' class=&#034;sommaire_ancre&#034;&gt; &lt;/a&gt;References&lt;/h2&gt;
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		&lt;hr /&gt;
		&lt;div class='rss_notes'&gt;&lt;div id=&#034;nb2-1&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmla&#034;&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh2-1&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notes 2-1&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;1&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmlb&#034;&gt;&lt;/span&gt;To study the relation between the &lt;i&gt;Gestalt&lt;/i&gt; theory and the artistic ways and other justifications of Meyer's ideas, see (ARNHEIM, 1962), (FRAISSE, 1976), (MEYER, 1957), (COOPER &amp; MEYER, 2000), among others.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;
		
		</content:encoded>


		

	</item>
<item xml:lang="fr">
		<title>Desarrollo de un m&#233;todo de an&#225;lisis r&#237;tmico
</title>
		<link>https://www.rhuthmos.eu/spip.php?article856</link>
		<guid isPermaLink="true">https://www.rhuthmos.eu/spip.php?article856</guid>
		<dc:date>2016-03-20T06:30:00Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>fr</dc:language>
		<dc:creator>Claudia Barretta, Leticia Miramontes &amp; An&#237;bal Zorrilla
</dc:creator>



		<description>
&lt;p&gt;Ce texte a d&#233;j&#224; paru dans Telondefondo. Revista de Teoria y Critica Teatral, n&#176; 9, julio, 2009. Nous remercions Claudia Barretta, Leticia Miramontes et An&#237;bal Zorrilla de nous avoir autoris&#233; &#224; le reproduire sur RHUTHMOS. Abstract : When we study the phenomenon of rhythm and the way it appears in the art of dancing, we observe similarities and parallelisms with different artistic disciplines. We find it is possible to establish an ensemble of concepts fitting for rhythm that also applies (&#8230;)&lt;/p&gt;


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&lt;a href="https://www.rhuthmos.eu/spip.php?rubrique31" rel="directory"&gt;Danse, th&#233;&#226;tre et spectacle vivant &#8211; GALERIES &#8211; Nouvel article
&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;div class=&#034;cs_sommaire cs_sommaire_avec_fond&#034; id=&#034;outil_sommaire&#034;&gt; &lt;div class=&#034;cs_sommaire_inner&#034;&gt; &lt;div class=&#034;cs_sommaire_titre_avec_fond&#034;&gt; Sommaire &lt;/div&gt; &lt;div class=&#034;cs_sommaire_corps&#034;&gt; &lt;ul&gt; &lt;li&gt;&lt;a title=&#034;Necesidad y posibilidad de un m&#233;todo de an&#225;lisis r&#237;tmico&#034; href='https://www.rhuthmos.eu/spip.php?id_auteur=169&amp;page=backend#outil_sommaire_0'&gt;Necesidad y posibilidad de un m&#233;todo de an&#225;lisis r&#237;tmico&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a title=&#034;Elementos del ritmo en distintas disciplinas art&#237;sticas&#034; href='https://www.rhuthmos.eu/spip.php?id_auteur=169&amp;page=backend#outil_sommaire_1'&gt;Elementos del ritmo en distintas disciplinas art&#237;sticas&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a title=&#034;Conclusiones&#034; href='https://www.rhuthmos.eu/spip.php?id_auteur=169&amp;page=backend#outil_sommaire_2'&gt;Conclusiones&lt;/a&gt;&lt;/li&gt; &lt;/ul&gt; &lt;/div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;i&gt;Ce texte a d&#233;j&#224; paru dans&lt;/i&gt; Telondefondo. Revista de Teoria y Critica Teatral, &lt;a href=&#034;http://www.telondefondo.org/numeros-anteriores/numero9/articulo/196/introduccion-a-la-problematica-del-ritmo-en-el-arte-de-la-danza.html&#034; class=&#034;spip_out&#034; rel=&#034;external&#034;&gt;n&#176; 9&lt;/a&gt;, &lt;i&gt;julio, 2009. Nous remercions Claudia Barretta, Leticia Miramontes et An&#237;bal Zorrilla de nous avoir autoris&#233; &#224; le reproduire sur RHUTHMOS&lt;/i&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-1&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Este trabajo forma parte del Proyecto de Investigaci&#243;n &#171; Concepto del Ritmo (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-1&#034;&gt;1&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
&lt;strong&gt;Abstract : &lt;/strong&gt; When we study the phenomenon of rhythm and the way it appears in the art of dancing, we observe similarities and parallelisms with different artistic disciplines. We find it is possible to establish an ensemble of concepts fitting for rhythm that also applies to those arts. This article analyzes the artistic language sources of music, dance, literature, painting and theatre.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
&lt;strong&gt;Key words : &lt;/strong&gt; rhythm, method, analysis, artistic languages, body, movement, dance&lt;/p&gt;
&lt;h2 class=&#034;spip&#034; id=&#034;outil_sommaire_0&#034;&gt;&lt;a title=&#034;Sommaire&#034; href='https://www.rhuthmos.eu/spip.php?id_auteur=169&amp;page=backend#outil_sommaire' class=&#034;sommaire_ancre&#034;&gt; &lt;/a&gt;Necesidad y posibilidad de un m&#233;todo de an&#225;lisis r&#237;tmico&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;En un trabajo anterior de este equipo,&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-2&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Claudia Barretta, Leticia Miramontes, An&#237;bal Zorrilla (2008). &#8220;El Concepto (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-2&#034;&gt;2&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; se se&#241;alaron las dificultades que presenta el ritmo en el trabajo cotidiano de bailarines, estudiantes, profesores de danza, m&#250;sicos y core&#243;grafos. En efecto, a pesar de que, aplicando un saber
pr&#225;ctico que es eficaz, se ense&#241;a danza, se componen coreograf&#237;as, se presentan espect&#225;culos, m&#225;s o menos exitosamente, todo ello se hace sin apelar a un marco conceptual eficiente, que permita discriminar efectivamente los procesos que ocurren en la pr&#225;ctica del arte de la danza en relaci&#243;n con el ritmo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Al comenzar a investigar sobre estos temas tomamos como referencia la
bibliograf&#237;a que abordara el ritmo en la danza y en la m&#250;sica en particular, como as&#237;
tambi&#233;n consultamos tratados de teatro, de literatura y de otras artes, en los que
se estudian cuestiones concernientes al ritmo. De inmediato, surgieron
coincidencias y paralelismos entre distintas disciplinas, por lo cual empezamos a
vislumbrar la posibilidad de establecer un conjunto de conceptos propios del estudio
del ritmo aplicables, por lo menos, a varias de estas disciplinas. Tal situaci&#243;n, que
nos pareci&#243; muy evidente en las obras coreogr&#225;ficas, en la m&#250;sica vocal y en la
&#243;pera, por ejemplo, pronto se revel&#243; como posible tambi&#233;n en el teatro, el cine, las
performances, o sea, en todo arte cuyas obras se desarrollan temporalmente. M&#225;s
adelante, algunos aspectos de los mismos conceptos parecieron aplicables a las
artes pl&#225;sticas, la arquitectura, la fotograf&#237;a, etc., en las cuales, a pesar de que no se desarrollan en el tiempo, el ritmo tiene un rol fundamental tanto en la
composici&#243;n y el estilo de la obra, como en la experiencia del p&#250;blico.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Por consecuencia, vimos que al desarrollar un m&#233;todo de an&#225;lisis r&#237;tmico
aplicable a la danza y a la m&#250;sica est&#225;bamos desarrollando, en realidad, un m&#233;todo
aplicable tambi&#233;n a otras disciplinas, tomando en cuenta, por supuesto, las caracter&#237;sticas propias de cada lenguaje art&#237;stico.&lt;/p&gt;
&lt;h2 class=&#034;spip&#034; id=&#034;outil_sommaire_1&#034;&gt;&lt;a title=&#034;Sommaire&#034; href='https://www.rhuthmos.eu/spip.php?id_auteur=169&amp;page=backend#outil_sommaire' class=&#034;sommaire_ancre&#034;&gt; &lt;/a&gt;Elementos del ritmo en distintas disciplinas art&#237;sticas&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;La forma en que este an&#225;lisis r&#237;tmico puede funcionar consiste en identificar
y definir los acontecimientos propios de cada disciplina, de acuerdo con sus
elementos constituyentes, para luego estudiar los factores espec&#237;ficos que producen
el agrupamiento. Estos surgen org&#225;nicamente de la naturaleza de los elementos del
discurso propio de cada lenguaje art&#237;stico y tienen caracter&#237;sticas particulares. A
continuaci&#243;n, se efectuar&#225; una descripci&#243;n de los acontecimientos que tienen lugar
en algunos lenguajes art&#237;sticos y se se&#241;alar&#225;n algunos de los posibles factores que
determinan los agrupamientos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
&lt;strong&gt;M&#250;sica&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
&#8220;El agrupamiento es&#8230; producto de la semejanza y la diferencia, la
proximidad y la separaci&#243;n de los sonidos percibidos por los sentidos y agrupados por la mente.&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-3&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;G. Cooper &amp; L. Meyer, Estructura R&#237;tmica de la M&#250;sica. Barcelona, Idea (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-3&#034;&gt;3&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; En estas caracter&#237;sticas intervienen, en primer lugar, las
dimensiones elementales del sonido, o sea duraci&#243;n, timbre, altura e intensidad y,
luego, otros relacionados en mayor medida con la estructura general de la
composici&#243;n, como la armon&#237;a, la textura, la articulaci&#243;n y otros.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Es important&#237;simo distinguir aqu&#237; entre ritmo y m&#233;trica, entre agrupaciones
r&#237;tmicas y comp&#225;s. Conviene recordar, c&#243;mo se&#241;alaba Pierre Boulez, la diferencia entre los distintos tipos de tiempo :&lt;/p&gt;
&lt;blockquote class=&#034;spip&#034;&gt;
&lt;p&gt;En el tiempo liso se ocupa el tiempo sin contarlo ; en el tiempo estriado se lo cuenta para ocuparlo. Las dos relaciones me parecen primordiales en la evaluaci&#243;n te&#243;rica y pr&#225;ctica de las estructuras temporales ; son las leyes fundamentales del tiempo en m&#250;sica.&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-4&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Pierre Boulez, Penser la musique aujourd'hui. Par&#237;s, Gallimard, 1987 ; pp. (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-4&#034;&gt;4&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;Refiri&#233;ndose a la puesta en escena, Manuel Garc&#237;a Mart&#237;nez, tambi&#233;n se&#241;ala
la importancia de lo que &#233;l denomina &#8220;marcos r&#237;tmicos&#8221;, fen&#243;meno mediante el cual
la &#8220;&#8230;huella mental de los ritmos de los primeros instantes&#8230; se convierten en el
punto de referencia del desarrollo r&#237;tmico posterior&#8230;&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-5&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Manuel Garc&#237;a Mart&#237;nez, R&#233;flexions sur la perception du rythme au th&#233;&#226;tre. (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-5&#034;&gt;5&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. Es el mismo fen&#243;meno que
se produce en m&#250;sica al comienzo de una pieza, cuando el compositor establece un
comp&#225;s que es discernible por el oyente. Las intensidades, duraciones, las
estructuras arm&#243;nicas y mel&#243;dicas est&#225;n dispuestas de tal manera que el tiempo
adquiere una determinada estructura estriada, de acuerdo con la definici&#243;n de
Boulez. Esto genera el fen&#243;meno del acento m&#233;trico ; seg&#250;n Hindemith, &#8220;Esta clase
de acento&#8230; es esencialmente distinto del acento din&#225;mico, que es causado por un
aumento de fuerza. A menudo coinciden&#8230;&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-6&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;P. Hindemith, Adiestramiento Elemental para M&#250;sicos, Buenos Aires, Ricordi, (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-6&#034;&gt;6&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; Pero si bien el acento m&#233;trico es un
important&#237;simo factor de agrupamiento, sobre todo en los niveles de organizaci&#243;n
m&#225;s bajos, de ninguna manera esto significa que el comp&#225;s sea una agrupaci&#243;n
r&#237;tmica, ni que las agrupaciones coincidan con el comp&#225;s.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Aqu&#237; es pertinente centrarse por un momento en la cuarta caracter&#237;stica del
ritmo, la influencia rec&#237;proca entre los acontecimientos y la estructura del tiempo en
la que suceden. Una vez establecida una m&#233;trica, los acontecimientos posteriores
ocurren en el marco del tiempo que aquella determina. As&#237;, se perciben los acentos
din&#225;micos en contratiempo, los silencios sobre los &#8220;tiempos fuertes&#8221;, las s&#237;ncopas,
etc. Pero, si luego las agrupaciones r&#237;tmicas enfatizan momentos no acentuados
regularmente, o si los distintos elementos del sonido y la estructura musical no se
centran en los tiempos jer&#225;rquicamente superiores de la estructura estriada, &#233;sta
desaparece y es sustitu&#237;da por otra o reemplazada por un per&#237;odo de tiempo liso.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
&lt;strong&gt;Danza&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
El elemento constitutivo m&#225;s simple, primordial, de la danza es el gesto, un
movimiento que comienza y termina y que es indivisible. Se podr&#237;a decir que, en
&#250;ltimo an&#225;lisis, la danza consiste en una cadena de gestos ejecutados por los
bailarines. Desde el punto de vista del ritmo, estos gestos se agrupan de tal
manera que configuran motivos y frases. El siguiente an&#225;lisis busca establecer
algunos principios en los que se basa la divisi&#243;n del movimiento corporal y este
agrupamiento.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
No hay en el lenguaje corporal algo as&#237; como s&#237;labas acentuadas y no
acentuadas preestablecidas a las que seguir y encuadrar dentro de una m&#233;trica.
Adem&#225;s, hay movimientos que, de alg&#250;n modo, se pueden describir r&#237;tmicamente,
pero hay otros que debido a su naturaleza son muy dif&#237;ciles de segmentar y de
determinar cu&#225;l es exactamente su parte acentuada, d&#243;nde comienzan y d&#243;nde
terminan. Por ejemplo, hay algunos que parecer&#237;an tener cierta acentuaci&#243;n propia
como los balanceos, que responden fundamentalmente al principio de ca&#237;da y
recuperaci&#243;n, los cuales podr&#237;an llegar a ser medidos de alguna manera, quiz&#225;
tambi&#233;n los movimientos cortados o aquellos movimientos de articulaciones que
involucran peque&#241;as partes del cuerpo. A veces, estil&#237;sticamente, las
segmentaciones est&#225;n claramente establecidas, como en la danza cl&#225;sica, pero
tambi&#233;n sucede que hay estilos en los que la sucesi&#243;n de gestos es un continuo
donde un movimiento se encadena con el siguiente, sin claridad de comienzos ni
finales.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Algunos de los principios a tener en cuenta en esta b&#250;squeda pueden ser,
por ejemplo, la organicidad de los movimientos, la gravedad, la respiraci&#243;n, la forma y la din&#225;mica.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
La organicidad de los movimientos consiste en la impronta de la estructura
org&#225;nica del cuerpo en los gestos. Por ejemplo, si se ejecuta un movimiento en el
que se alcanza la m&#225;xima extensi&#243;n del cuerpo, &#233;ste est&#225; naturalmente seguido por
otro que, por la propia naturaleza del organismo, no puede ser otra extensi&#243;n, sino
que deber&#225; iniciarse en sentido opuesto. Y al contrario, si se llega a una relajaci&#243;n
total, el movimiento que contin&#250;a es una activaci&#243;n por m&#237;nima que sea. Se
podr&#237;an imaginar miles de movimientos, pero hay una realidad f&#237;sica y estructural
que los limita. La realidad org&#225;nica determina comienzos y finales, (aunque no
necesariamente al llegar a los extremos), y &#233;stos son factores de importancia que
influyen sobre el agrupamiento. Es de se&#241;alar que en los primeros tiempos de la
danza moderna fue com&#250;n una concepci&#243;n binaria del movimiento, como lo
establecieron los pioneros con la formulaci&#243;n de sus principios din&#225;micos de
tensi&#243;n-relajaci&#243;n, seg&#250;n Mary Wigman, contracci&#243;n-extensi&#243;n en Martha Graham
(que podr&#237;a considerarse una variante de la anterior) y ca&#237;da-recuperaci&#243;n, de Doris Humphrey.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Otro factor posible es la gravedad. La gravedad es una fuerza que restringe
poderosamente el movimiento. Atrae al cuerpo hacia el centro de la Tierra, ejerce
una presi&#243;n cotidiana sobre los cuerpos que hay que reconocer y tener siempre
presente, para comprender la manera de utilizarla y de contrarrestarla. Es una
fuerza que, en forma permanente, mantiene los cuerpos sujetos al suelo, de forma
tal que resulta dif&#237;cil saltar a m&#225;s de un pie del mismo. Por lo general, la relaci&#243;n
con la gravedad es un factor de tensi&#243;n y reposo que genera comienzos y finales de
grupos de gestos, creando un l&#237;mite a los agrupamientos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
En cuanto a la respiraci&#243;n en la danza, lo importante no es &#250;nicamente la
funci&#243;n org&#225;nica de respirar, sino tambi&#233;n su empleo como elemento constructivo,
como parte del lenguaje de movimiento portador de sentido. Una frase de
movimiento con conciencia del uso de la respiraci&#243;n tiene una extensi&#243;n en el
tiempo determinada, un principio y un final claros.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Asimismo, la forma funciona como factor de separaci&#243;n de secciones en
muchos estilos, como la danza cl&#225;sica, concebida por muchos core&#243;grafos como una secuencia de posiciones, m&#225;s que como un proceso continuo. Sin llegar a tal extremo, el aspecto formal es inseparable del lenguaje corporal e influye siempre sobre las acentuaciones y la delimitaci&#243;n de las partes del discurso.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
La din&#225;mica es otro posible factor de agrupamiento. Es un concepto
escurridizo y vago en los textos de muchos autores ; por ejemplo :&lt;/p&gt;
&lt;blockquote class=&#034;spip&#034;&gt;
&lt;p&gt;&#8230;es el ingrediente que da sabor e inter&#233;s a la vida tanto como a la danza&#8230; En la pintura tenemos la textura de la superficie, el color, la
intensidad ; en la m&#250;sica, el timbre, adem&#225;s el forte, piano, legato y
staccato ; en el movimiento, lo suave y lo fuerte, adem&#225;s de las
gradaciones de la tensi&#243;n. Pienso en la din&#225;mica como en una escala
que se extiende desde la fluidez de la crema hasta el rigor incisivo del
martillo. Y toda esta escala es susceptible de infinitas variaciones en el
tiempo y la intensidad&#8230;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-7&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Doris Humphrey, El arte de crear danzas, Buenos Aires, Editorial (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-7&#034;&gt;7&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
La din&#225;mica, en el marco de este trabajo y tambi&#233;n en el de la presente
investigaci&#243;n, consiste en el grado de energ&#237;a con el que se ejecuta un movimiento. En ausencia de todo otro factor, el movimiento que se ejecuta con mayor intensidad es un acento alrededor del cual se agrupan los gestos anteriores y posteriores de menor energ&#237;a.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
&lt;strong&gt;Literatura&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Para el estudio del ritmo en la poes&#237;a, es necesario apartarse de las teor&#237;as
que han abordado &#8220;&#8230;el audaz desaf&#237;o que supuso fusionar la transcripci&#243;n musical
con el principio de los pies m&#233;tricos&#8221;, ya que &#8220;&#8230;result&#243; tan apasionante como
ilusorio, debido a una serie de c&#237;rculos viciosos&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-8&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;A. Pamies, La m&#233;trica po&#233;tica cuantitativo-musical en Espa&#241;a.(1995). (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-8&#034;&gt;8&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;, que el desarrollo te&#243;rico no pudo
evitar. En cambio hay que tomar en cuenta que &#8220;&#8230;el verso es un fen&#243;meno ling&#252;&#237;stico y hay que enfocarlo como tal, es decir tomando en consideraci&#243;n no s&#243;lo su aspecto puramente f&#243;nico, sino tambi&#233;n, y ante todo, su contenido&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-9&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;O. Belic, En busca del verso espa&#241;ol. Praga, Univerzita Karlova, 1975.&#034; id=&#034;nh3-9&#034;&gt;9&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Por lo tanto, es pertinente recurrir a los ling&#252;istas y tomar sus conceptos
sobre los componentes del discurso y sobre el acento y el ritmo : &#8220;El sistema acentual del espa&#241;ol es&#8230; de intensidad, y los grados contrastantes de preeminencia o fuerza se llaman acentos&#8230;&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-10&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;C. Hockett, Curso de ling&#252;&#237;stica moderna. Buenos Aires, EUDEBA, 1971, p. 54.&#034; id=&#034;nh3-10&#034;&gt;10&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; Tambi&#233;n &#8220;El ritmo espa&#241;ol es del tipo llamado sil&#225;bico&#8230; la pronunciaci&#243;n de cada una de las s&#237;labas requiere el mismo tiempo lo mismo si est&#225; acentuada que si no lo est&#225;, si consta de una sola vocal o contiene varias&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-11&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Idem, p. 66.&#034; id=&#034;nh3-11&#034;&gt;11&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Esto significa que el acontecimiento sobre el que se basa la organizaci&#243;n
r&#237;tmica es la s&#237;laba, que conforma agrupaciones en torno a los acentos. Tambi&#233;n el sentido de las palabras es un importante factor de agrupamiento. La relevancia de estas agrupaciones r&#237;tmicas en el estilo y el sentido en poes&#237;a se puede apreciar f&#225;cilmente si se considera el siguiente poema :&lt;/p&gt;
&lt;blockquote class=&#034;spip&#034;&gt;
&lt;p&gt;Puedo escribir los versos m&#225;s tristes esta noche.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Escribir, por ejemplo : &#034;La noche est&#225; estrellada,&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;y tiritan, azules, los astros, a lo lejos&#034;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El viento de la noche gira en el cielo y canta.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Puedo escribir los versos m&#225;s tristes esta noche.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Yo la quise, y a veces ella tambi&#233;n me quiso.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En las noches como &#233;sta la tuve entre mis brazos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La bes&#233; tantas veces bajo el cielo infinito.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ella me quiso, a veces yo tambi&#233;n la quer&#237;a. &#8230;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-12&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Pablo Neruda, Veinte poemas de amor y una canci&#243;n desesperada. Santiago de (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-12&#034;&gt;12&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;&#8230;y se lo transforma de la siguiente manera :&lt;/p&gt;
&lt;blockquote class=&#034;spip&#034;&gt;
&lt;p&gt;Esta noche puedo escribir los versos m&#225;s tristes.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Escribir : &#034;La noche est&#225; estrellada, y los astros,&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;azules, tiritan, a lo lejos&#034;, por ejemplo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En el cielo gira el viento de la noche y canta.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esta noche puedo escribir los versos m&#225;s tristes.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Yo la quise, y ella tambi&#233;n a veces me quiso.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La tuve entre mis brazos en las noches como &#233;sta.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Bajo el cielo infinito tantas veces la bes&#233;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ella me quiso, yo tambi&#233;n a veces la quer&#237;a. &#8230;&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;Las palabras son las mismas, la cantidad de s&#237;labas por verso es la misma ;
lo que cambia al modificar el orden de las palabras es la posici&#243;n de los acentos y la
cantidad de s&#237;labas que los separan. Si se altera esta estructura lo que queda es un
resto del poema, extra&#241;amente vac&#237;o de sentido. La rima, si bien es importante
como factor de agrupamiento y falta en la versi&#243;n modificada, en este caso no
parece ser crucial, ya que es un tipo de rima asonante s&#243;lo en los versos pares.
M&#225;s bien parece que los agrupamientos que dentro de cada verso generan
contrastes, &#233;nfasis, intensificaciones, etc., son los que tienen mayor peso. Est&#225;
claro que el poeta eligi&#243; el orden de tal manera que los grupos alrededor de los
acentos tuvieran determinada conformaci&#243;n, que juzgaba eficaz o acorde con el
sentido que deseaba. Un an&#225;lisis de la diferencia entre el poema original y la versi&#243;n transformada est&#225; m&#225;s all&#225; de este trabajo, como as&#237; tambi&#233;n el estudio de
la estructura de los niveles de organizaci&#243;n, tan importantes en la conformaci&#243;n
final del dise&#241;o r&#237;tmico.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
&lt;strong&gt;Artes pl&#225;sticas&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
El primer paso para tratar el ritmo en las artes pl&#225;sticas es buscar una
definici&#243;n. Elegimos : &#8220;Es ah&#237; donde el tiempo es menos aparente, en la escultura y la pintura, que quiero definir el ritmo. Lo hago en estos t&#233;rminos : el ritmo de una forma es la articulaci&#243;n de su tiempo implicado.&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-13&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Henri Maldiney, L'esth&#233;tique des rythmes (1967).&#034; id=&#034;nh3-13&#034;&gt;13&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; Este autor estudia en profundidad este concepto, que excede el marco de este art&#237;culo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Para concebir la presencia del tiempo y el ritmo en la obra pl&#225;stica es
adecuado referirse a los conceptos presentes en la literatura de los artistas que
escribieron sobre el tema. En su trabajo creativo, seg&#250;n Paul Klee : &#8220;&#8230;el pintor
transita por dos momentos reveladores que lo conducir&#225;n a realizar su obra. El
primero es el del &#8216;ser perdido'&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-14&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Paul Klee, Conf&#233;rence sur l'art moderne. Par&#237;s, Seuil. 1964.&#034; id=&#034;nh3-14&#034;&gt;14&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. El &#8220;ser perdido&#8221; es la situaci&#243;n del hombre en el
espacio del paisaje, en una espacialidad primordial que no tiene ning&#250;n sistema de
referencia, ni coordenadas, ni puntos de origen. Como lo expresa C&#233;zanne : &#8220;En ese
momento yo y mi pintura somos uno, estoy delante de mi motivo y me pierdo en
&#233;l. No existe distancia entre el mundo y el hombre. Lentamente, comienzo a
separarme del paisaje, a verlo, all&#237; se produce el abismo&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-15&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;En J. Gasquet, (1924). C&#233;zanne. Par&#237;s, Bernheim, 1924 ; p. 136.&#034; id=&#034;nh3-15&#034;&gt;15&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Paul Klee lo llama caos y lo considera un no-concepto. Este caos no est&#225; en
equilibrio con nada, es eterno sin peso ni medida e ignora la ley de las
contradicciones. Desde el punto de vista del ritmo, es la ausencia de toda
organizaci&#243;n, de agrupamientos, de acentos y, con respecto al tiempo, es lo que
llamamos el tiempo liso, una duraci&#243;n sin matices ni jerarqu&#237;as. Para Klee, su
s&#237;mbolo gr&#225;fico es el punto y su s&#237;mbolo sensible es el gris. El caos es entonces un
punto gris que no es ni blanco ni negro, ni c&#225;lido ni fr&#237;o ni alto ni bajo ; es un punto no dimensional, perdido entre las dimensiones. Adem&#225;s, Klee sostiene que : &#8220;el
mundo nace del punto gris, por s&#237; mismo caos&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Entonces si el mismo punto que representa el caos, es el origen del mundo,
&#191;d&#243;nde est&#225; la diferencia ? Dice Klee : &#8220;La diferencia est&#225; en el ritmo. Es por &#233;l que
se sucede el pasaje del caos al orden.&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-16&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Idem.&#034; id=&#034;nh3-16&#034;&gt;16&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; El ritmo es la segunda respuesta al
abismo. Es la organizaci&#243;n, el orden de los distintos elementos : los colores, el
espacio, las formas, las texturas, etc. Es el agrupamiento de los mismos, es la
aparici&#243;n de acentos, de jerarqu&#237;as, niveles, y con respecto al tiempo implicado, es
el tiempo estriado, un tiempo con instantes discretos y matizados por la experiencia
del presente. &#8220;El tiempo del ritmo es un tiempo de presencia y no un tiempo de universo&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-17&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Henri Maldiney, ob. cit.&#034; id=&#034;nh3-17&#034;&gt;17&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
&lt;strong&gt;Artes esc&#233;nicas&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Para abordar este tema tomamos una cita de Pavis, que habla de
espect&#225;culos en general : &#8220;&#8230;el ritmo de la puesta en escena en su conjunto&#8230; nos
obliga a distinguir los ritmos parciales de cada sistema significante.&#8221; M&#225;s adelante : &#8220;El ritmo general&#8230; (resultado de la combinaci&#243;n de estos ritmos parciales),&#8230; se
convierte en aquello que organiza a los cuerpos hablantes que se desplazan por el
tiempo y el espacio de una escena&#8221; Y tambi&#233;n : &#8220;Los ritmos de los distintos sistemas
esc&#233;nicos obedecen a sus leyes particulares&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-18&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Patrice Pavis, El an&#225;lisis de los espect&#225;culos. Buenos Aires, Paid&#243;s, 2000 ; (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-18&#034;&gt;18&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
La obra de teatro consta en su composici&#243;n con diferentes elementos que
tienen un ritmo propio : la gestual, la iluminaci&#243;n, el vestuario, el texto son
ordenados por un ritmo que establece su desarrollo en el tiempo, pero es el ritmo en general, el de la puesta en escena aquel que organiza y unifica los distintos elementos de la representaci&#243;n que se desplaza por el tiempo y el espacio de una escena.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Esta organizaci&#243;n de lenguajes compuestos de acontecimientos de diferente
naturaleza, cuyos discursos obedecen a distintas leyes en su desenvolvimiento, que tienen sentidos y significados dispares, se puede llevar adelante porque lo que se
organiza no son palabras, gestos, sonidos o movimientos, sino sus agrupaciones en
torno a instantes jerarquizados, de la misma manera que en una partitura
polif&#243;nica el compositor dispone en una forma total distintos timbres, alturas, acentos, frases, etc.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
En el teatro como en la danza, la &#243;pera y otras artes esc&#233;nicas, es el
director de escena quien asume la funci&#243;n de ordenador del espect&#225;culo y decide su
ritmo, sus pausas, sus cambios de velocidad, controla su temporalidad y sirve de
intermediario entre lo que propone la obra y las expectativas del p&#250;blico. De la
misma manera que el poeta elige el orden de las palabras, un director cuidadoso
con la estructura temporal determina en qu&#233; momento dos signos o elementos se
condensan o se desplazan uno a otro, es decir establece la agrupaci&#243;n r&#237;tmica que
considera necesaria para lograr su objetivo dram&#225;tico.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Para describir en detalle el orden r&#237;tmico, habr&#237;a que inventar un sistema
que representara la imbricaci&#243;n de todas las agrupaciones, los niveles de
organizaci&#243;n, los instantes acentuados y los no acentuados, el sistema de
expectativas que estos generan y la influencia que un determinado marco r&#237;tmico
puede ejercer sobre la percepci&#243;n de un sistema de signos.&lt;/p&gt;
&lt;h2 class=&#034;spip&#034; id=&#034;outil_sommaire_2&#034;&gt;&lt;a title=&#034;Sommaire&#034; href='https://www.rhuthmos.eu/spip.php?id_auteur=169&amp;page=backend#outil_sommaire' class=&#034;sommaire_ancre&#034;&gt; &lt;/a&gt;Conclusiones&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;Esta investigaci&#243;n comenz&#243; proponi&#233;ndose establecer una conceptualizaci&#243;n
del ritmo directamente ligada al arte de la danza, dedicada a los core&#243;grafos y
profesores de danza que lo utilizan, para que les sirva como herramienta de trabajo
cotidiano. En el camino que iniciamos con este prop&#243;sito nos encontramos con la
posibilidad de desarrollar un m&#233;todo de an&#225;lisis r&#237;tmico aplicable a distintas
disciplinas art&#237;sticas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Todo esto apunta a esclarecer el papel del ritmo en el arte, al desentra&#241;ar
sus elementos constituyentes, su forma de organizaci&#243;n y las particularidades que
ofrece en cada una de sus distintas manifestaciones. El ritmo es un tema generalmente muy valorado, pero todav&#237;a se comprende mal su participaci&#243;n en el sentido de la obra de arte. Esto seguramente sucede porque el ritmo es un elemento asem&#225;ntico, una presencia que no refiere a nada sino a su presencia en la experiencia art&#237;stica. Seg&#250;n Henri Maldiney : &#8220;La experiencia del ritmo &#8216;sucede, se produce' y es del orden del sentir&#8221;. En sus palabras,&lt;/p&gt;
&lt;blockquote class=&#034;spip&#034;&gt;
&lt;p&gt;&#8230;hay que deshacerse de una ilusi&#243;n te&#243;rica&#8230;, que consiste en creer que toda experiencia humana est&#225; estructurada por la polaridad Sujeto-Objeto. La relaci&#243;n de un sujeto que&#8230; se distingue del mundo es innegable. Pero se trata de una situaci&#243;n secundaria en relaci&#243;n&#8230; a la situaci&#243;n sensible. La relaci&#243;n Yo-Mundo en el Sentir no es reductible a
la relaci&#243;n Sujeto-Objeto&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-19&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Henri Maldiney, ob. cit.&#034; id=&#034;nh3-19&#034;&gt;19&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;El core&#243;grafo Oscar Araiz sostiene paralelamente : &#8220;&#8230;este Ritmo General en cada obra crea un lazo con la atenci&#243;n,&#8230;&#233;se lazo es el &#250;nico punto de contacto con una posible actitud &#8220;activa&#8221; en el espectador&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-20&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Entrevista Oscar Araiz realizada por los autores el 25 d ejulio de 2007.&#034; id=&#034;nh3-20&#034;&gt;20&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. Actitud activa imprescindible para que la obra de arte viva en el espectador y adquiera el sentido que el artista persigue.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;hr /&gt;
		&lt;div class='rss_notes'&gt;&lt;div id=&#034;nb3-1&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmla&#034;&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-1&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notes 3-1&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;1&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmlb&#034;&gt;&lt;/span&gt;Este trabajo forma parte del Proyecto de Investigaci&#243;n &#171; Concepto del Ritmo en el Arte de la Danza &#187;, Instituto de Investigaci&#243;n del Departamento de Artes del Movimiento, acreditado en el IUNA, 2007- 2008. Direcci&#243;n : Dra. Perla Zayas de Lima ; integrantes : Profs. Claudia Barretta, Leticia Miramontes y An&#237;bal Zorrilla.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-2&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmla&#034;&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-2&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notes 3-2&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;2&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmlb&#034;&gt;&lt;/span&gt;Claudia Barretta, Leticia Miramontes, An&#237;bal Zorrilla (2008). &#8220;El Concepto del Ritmo en el Arte de la
Danza&#8221;, en M. C. Albini, &amp; Z. Noli, &lt;i&gt;Terceras Jornadas de Educaci&#243;n Musical &#171; Ense&#241;ar M&#250;sica Hoy &#187;&lt;/i&gt;, Buenos Aires, IUNA, 2008, pp. 57-61.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-3&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmla&#034;&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-3&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notes 3-3&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;3&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmlb&#034;&gt;&lt;/span&gt;G. Cooper &amp; L. Meyer, &lt;i&gt;Estructura R&#237;tmica de la M&#250;sica&lt;/i&gt;. Barcelona, Idea Books, 2000 ; p. 20.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-4&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmla&#034;&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-4&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notes 3-4&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;4&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmlb&#034;&gt;&lt;/span&gt;Pierre Boulez, &lt;i&gt;Penser la musique aujourd'hui&lt;/i&gt;. Par&#237;s, Gallimard, 1987 ; pp. 107-108.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-5&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmla&#034;&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-5&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notes 3-5&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;5&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmlb&#034;&gt;&lt;/span&gt;Manuel Garc&#237;a Mart&#237;nez, &lt;i&gt;R&#233;flexions sur la perception du rythme au th&#233;&#226;tre&lt;/i&gt;. Par&#237;s, Universidad Par&#237;s 8, 1995). Tesis doctoral.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-6&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmla&#034;&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-6&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notes 3-6&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;6&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmlb&#034;&gt;&lt;/span&gt;P. Hindemith, &lt;i&gt;Adiestramiento Elemental para M&#250;sicos&lt;/i&gt;, Buenos Aires, Ricordi, 1946 ;p. 93.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-7&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmla&#034;&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-7&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notes 3-7&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;7&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmlb&#034;&gt;&lt;/span&gt;Doris Humphrey, &lt;i&gt;El arte de crear danzas&lt;/i&gt;, Buenos Aires, Editorial Universitaria de Buenos Aires, 1965 ; p. 104&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-8&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmla&#034;&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-8&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notes 3-8&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;8&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmlb&#034;&gt;&lt;/span&gt;A. Pamies, &lt;i&gt;La m&#233;trica po&#233;tica cuantitativo-musical en Espa&#241;a&lt;/i&gt;.(1995). Recuperado el 28 de Julio de 2008, de Portal del hispanismo : &lt;a href=&#034;http://hispanismo.cervantes.es/documentos/pamies.pdf&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmla&#034;&gt;&lt;/span&gt;http://hispanismo.cervantes.es/documentos/pamies.pdf&lt;span class=&#034;csfoo htmlb&#034;&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-9&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmla&#034;&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-9&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notes 3-9&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;9&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmlb&#034;&gt;&lt;/span&gt;O. Belic, &lt;i&gt;En busca del verso espa&#241;ol&lt;/i&gt;. Praga, Univerzita Karlova, 1975.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-10&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmla&#034;&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-10&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notes 3-10&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;10&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmlb&#034;&gt;&lt;/span&gt;C. Hockett, &lt;i&gt;Curso de ling&#252;&#237;stica moderna&lt;/i&gt;. Buenos Aires, EUDEBA, 1971, p. 54.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-11&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmla&#034;&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-11&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notes 3-11&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;11&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmlb&#034;&gt;&lt;/span&gt;&lt;i&gt;Idem&lt;/i&gt;, p. 66.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-12&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmla&#034;&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-12&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notes 3-12&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;12&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmlb&#034;&gt;&lt;/span&gt;Pablo Neruda, &lt;i&gt;Veinte poemas de amor y una canci&#243;n desesperada&lt;/i&gt;. Santiago de Chile, Nacimiento, 1924.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-13&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmla&#034;&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-13&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notes 3-13&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;13&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmlb&#034;&gt;&lt;/span&gt;Henri Maldiney, &lt;a href='https://www.rhuthmos.eu/spip.php?article477' class=&#034;spip_in&#034;&gt;&lt;i&gt;L'esth&#233;tique des rythmes&lt;/i&gt;&lt;/a&gt; (1967).&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-14&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmla&#034;&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-14&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notes 3-14&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;14&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmlb&#034;&gt;&lt;/span&gt;Paul Klee, &lt;i&gt;Conf&#233;rence sur l'art moderne&lt;/i&gt;. Par&#237;s, Seuil. 1964.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-15&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmla&#034;&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-15&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notes 3-15&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;15&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmlb&#034;&gt;&lt;/span&gt;En J. Gasquet, (1924). &lt;i&gt;C&#233;zanne&lt;/i&gt;. Par&#237;s, Bernheim, 1924 ; p. 136.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-16&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmla&#034;&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-16&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notes 3-16&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;16&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmlb&#034;&gt;&lt;/span&gt;&lt;i&gt;Idem&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-17&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmla&#034;&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-17&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notes 3-17&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;17&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmlb&#034;&gt;&lt;/span&gt;Henri Maldiney, &lt;i&gt;ob. cit.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-18&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmla&#034;&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-18&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notes 3-18&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;18&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmlb&#034;&gt;&lt;/span&gt;Patrice Pavis, &lt;i&gt;El an&#225;lisis de los espect&#225;culos&lt;/i&gt;. Buenos Aires, Paid&#243;s, 2000 ; p. 154.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-19&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmla&#034;&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-19&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notes 3-19&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;19&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmlb&#034;&gt;&lt;/span&gt;Henri Maldiney, &lt;i&gt;ob. cit.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-20&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmla&#034;&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-20&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notes 3-20&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;20&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;csfoo htmlb&#034;&gt;&lt;/span&gt;Entrevista Oscar Araiz realizada por los autores el 25 d ejulio de 2007.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;
		
		</content:encoded>


		

	</item>



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