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		<title>Reflexiones sobre el ritmo en la perspectiva del siglo XXI
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		<dc:date>2015-09-12T19:07:42Z</dc:date>
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		<dc:language>fr</dc:language>
		<dc:creator>Teodoro Pedro Cromberg
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&lt;p&gt;Ce texte a &#233;t&#233; pr&#233;sent&#233; lors de la &#171; 1&#176; Jornadas Internationales sobre El Ritmo en las Artes &#187; &#8211; Buenos Aires &#8211; 28 et 29 ao&#251;t 2015. Nous remercions An&#237;bal Zorrilla de nous l'avoir transmis et Teodoro Cromberg d'en avoir accept&#233; la reproduction. El ritmo c&#243;smico Quiz&#225;s la idea m&#225;s extrema en lo referente al ritmo que se haya concebido sea la del eterno retorno de Friedrich Nietzsche. Como se sabe, el fil&#243;sofo de Zaratustra postulaba que, por muy exorbitante que fuera la cantidad de (&#8230;)&lt;/p&gt;


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&lt;a href="https://www.rhuthmos.eu/spip.php?rubrique30" rel="directory"&gt;Musique et Musicologie &#8211; GALERIE &#8211; Nouvel article
&lt;/a&gt;


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 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;div class=&#034;cs_sommaire cs_sommaire_avec_fond&#034; id=&#034;outil_sommaire&#034;&gt; &lt;div class=&#034;cs_sommaire_inner&#034;&gt; &lt;div class=&#034;cs_sommaire_titre_avec_fond&#034;&gt; Sommaire &lt;/div&gt; &lt;div class=&#034;cs_sommaire_corps&#034;&gt; &lt;ul&gt; &lt;li&gt;&lt;a title=&#034;El ritmo c&#243;smico&#034; href='https://www.rhuthmos.eu/spip.php?id_auteur=280&amp;page=backend#outil_sommaire_0'&gt;El ritmo c&#243;smico&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a title=&#034;Ritmo y movimiento&#034; href='https://www.rhuthmos.eu/spip.php?id_auteur=280&amp;page=backend#outil_sommaire_1'&gt;Ritmo y movimiento&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a title=&#034;Propuestas sobre el origen del ritmo&#034; href='https://www.rhuthmos.eu/spip.php?id_auteur=280&amp;page=backend#outil_sommaire_2'&gt;Propuestas sobre el origen del ritmo&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a title=&#034;La pulsaci&#243;n&#034; href='https://www.rhuthmos.eu/spip.php?id_auteur=280&amp;page=backend#outil_sommaire_3'&gt;La pulsaci&#243;n&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a title=&#034;Ritmo y escritura&#034; href='https://www.rhuthmos.eu/spip.php?id_auteur=280&amp;page=backend#outil_sommaire_4'&gt;Ritmo y escritura&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a title=&#034;Ritmo y m&#225;quinas&#034; href='https://www.rhuthmos.eu/spip.php?id_auteur=280&amp;page=backend#outil_sommaire_5'&gt;Ritmo y m&#225;quinas&lt;/a&gt;&lt;/li&gt; &lt;/ul&gt; &lt;/div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;i&gt;Ce texte a &#233;t&#233; pr&#233;sent&#233; lors de la &lt;a href='https://www.rhuthmos.eu/spip.php?article1561' class=&#034;spip_in&#034; hreflang=&#034;es&#034;&gt;&#171; 1&#176; Jornadas Internationales sobre El Ritmo en las Artes &#187;&lt;/a&gt; &#8211; Buenos Aires &#8211; 28 et 29 ao&#251;t 2015. Nous remercions An&#237;bal Zorrilla de nous l'avoir transmis et Teodoro Cromberg d'en avoir accept&#233; la reproduction&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;h2 class=&#034;spip&#034; id=&#034;outil_sommaire_0&#034;&gt;&lt;a title=&#034;Sommaire&#034; href='https://www.rhuthmos.eu/spip.php?id_auteur=280&amp;page=backend#outil_sommaire' class=&#034;sommaire_ancre&#034;&gt; &lt;/a&gt;El ritmo c&#243;smico&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;Quiz&#225;s la idea m&#225;s extrema en lo referente al ritmo que se haya concebido sea la del eterno retorno de Friedrich Nietzsche. Como se sabe, el fil&#243;sofo de Zaratustra postulaba que, por muy exorbitante que fuera la cantidad de posibilidades que el tiempo, la materia y la energ&#237;a pudieran ofrecer, esta no era ilimitada, y deber&#237;a dar lugar, con el paso de los eones, a la repetici&#243;n de los acontecimientos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Por lo pronto, y m&#225;s all&#225; de la segunda ley de la termodin&#225;mica y su preocupaci&#243;n por la entrop&#237;a, ciclos de enormes per&#237;odos se verifican en el Cosmos rigiendo la evoluci&#243;n de soles y galaxias, de los que no est&#225; excluida, no obstante, la posibilidad de la manifestaci&#243;n de lo &#250;nico e irreversible, como es el caso de las explosiones de las estrallas. Puesta a escala humana, esta regularidad astron&#243;mica se manifiesta en la sucesi&#243;n de los a&#241;os, las estaciones, los meses y los d&#237;as.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
As&#237; las cosas, los seres parecen aparecen insertos en la repetici&#243;n de los patrones inorg&#225;nicos mediante los cuales la materia parece organizar su devenir con un comportamiento tan mon&#243;tono como tranquilizador. Dejando de lado consideraciones metaf&#237;sicas o las sugeridas, en las &#250;ltimas d&#233;cadas, por la conducta impredecible de las part&#237;culas subat&#243;micas, es evidente que la evoluci&#243;n c&#237;clica de los cuerpos celestes, expresada en nuestro planeta por la alternancia de las mareas, de la luz y la sombra, del fr&#237;o y del calor, ordena la existencia de los seres vivos. En tanto tales, los seres humanos estamos sometidos a la repetici&#243;n, una repetici&#243;n que, pese a ser anterior a la vida, rige no s&#243;lo nuestro organismo sino tambi&#233;n la din&#225;mica conductual de los grupos humanos, al punto de ser en virtud de ella que la historia se revelar&#237;a.&lt;/p&gt;
&lt;h2 class=&#034;spip&#034; id=&#034;outil_sommaire_1&#034;&gt;&lt;a title=&#034;Sommaire&#034; href='https://www.rhuthmos.eu/spip.php?id_auteur=280&amp;page=backend#outil_sommaire' class=&#034;sommaire_ancre&#034;&gt; &lt;/a&gt;Ritmo y movimiento&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;Aunque el movimiento no sea privativo de la vida, es mediante el movimiento que nos experimentamos como seres vivos. Y no est&#225; de m&#225;s observar que, en el caso de todos los vertebrados, dos de los movimientos vitales fundamentales son de naturaleza repetitiva : la respiraci&#243;n y el latir del coraz&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Seg&#250;n nos ense&#241;a Edgar Willems en su libro &#8220;El ritmo musical&#8221;, la palabra ritmo deriva del griego &lt;i&gt;ruthmos&lt;/i&gt;, cuya ra&#237;z es &lt;i&gt;rh&#234;o&lt;/i&gt; (yo corro). No solamente en griego la denominaci&#243;n hace alusi&#243;n al movimiento : en lenguas indoeuropeas como el s&#225;nscrito, tambi&#233;n la palabra usada hace referencia a &#233;ste. Por otro lado, Plat&#243;n acu&#241;a una definici&#243;n que el transcurrir de los siglos ha mostrado como insoslayable : ritmo es &#8220;el ordenamiento del movimiento&#8221;. Y en otro lugar escribe : &#8220;Distinguir&#233;is el ritmo en el vuelo de un p&#225;jaro, en las pulsaciones de las arterias, en el paso del bailar&#237;n, en los per&#237;odos de una oraci&#243;n&#8221;. Es decir, el gran fil&#243;sofo griego reconoc&#237;a ritmo en los movimientos del animal, en las funciones fisiol&#243;gicas, en los desplazamientos est&#233;ticos de un artista, en el habla sometida a la respiraci&#243;n. Porque Plat&#243;n busca el ritmo en lo que est&#225; vivo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Y lo que est&#225; vivo est&#225; animado ; est&#225; provisto de alma, concepto que antiguas concepciones religiosas relacionan con el &#8220;h&#225;lito&#8221; o el soplo vital, o sea, nuevamente, con la respiraci&#243;n. La animaci&#243;n, por lo tanto, no es mero movimiento, es el movimiento de los seres provistos de alma, de los seres que respiran. Se ordena el movimiento de lo animado, manifestaci&#243;n del alma, idea que en los antiguos hebreos est&#225; &#237;ntimamente relacionado a la de coraz&#243;n como &#243;rgano sede de las emociones.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Pero para Plat&#243;n el ritmo no es s&#243;lo movimiento sino que tambi&#233;n es movimiento ordenado. Movimiento y orden. Pero tampoco es mero orden. Porque al hablar de orden del movimiento estamos ubicando ese orden en el tiempo. Es un orden que se revela en el devenir, no es el orden relativo a la disposici&#243;n espacial que se evidencia en el instante y que como tal es memorizado, sin proponer una secuencia necesaria de lectura. Esa secuencia necesaria de acontecimientos y duraciones es la propia del ritmo y no se recupera en el instante sino en la evocaci&#243;n exacta de lo sucedido : la memoria del tiempo requiere de la misma cantidad de tiempo para la evocaci&#243;n. El recuerdo de un espacio retendr&#225; m&#225;s o menos detalles, pero ser&#225; de naturaleza instant&#225;nea. El recuerdo de la m&#250;sica, por muy sint&#233;tico que este sea, demandar&#225; tanto tiempo como la experiencia original.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Si bien la definici&#243;n de Plat&#243;n hace referencia a lo org&#225;nico, a lo vivo, trata todav&#237;a de un ritmo pre-musical. Incluso cuando menciona al &#8220;per&#237;odo de la oraci&#243;n&#8221; parece escribir m&#225;s de la respiraci&#243;n que del sonido mismo. No obstante, la proposici&#243;n plat&#243;nica podr&#237;a retenerse, aunque se la deba enriquecer con los aspectos espec&#237;ficos del arte sonoro, en la medida que los movimientos del cuerpo son necesarios para producir tanto ruidos como sonidos musicales, los cuales adem&#225;s son an&#225;logos al gesto que los genera.&lt;/p&gt;
&lt;h2 class=&#034;spip&#034; id=&#034;outil_sommaire_2&#034;&gt;&lt;a title=&#034;Sommaire&#034; href='https://www.rhuthmos.eu/spip.php?id_auteur=280&amp;page=backend#outil_sommaire' class=&#034;sommaire_ancre&#034;&gt; &lt;/a&gt;Propuestas sobre el origen del ritmo&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;Otra aproximaci&#243;n al problema es preguntarnos acerca del origen del ritmo. Este origen ha sido visto por diferentes pensadores, en la marcha, la respiraci&#243;n, los latidos del coraz&#243;n, los movimientos repetitivos y peri&#243;dicos del trabajo coordinado&#8230;&lt;/p&gt;
&lt;h2 class=&#034;spip&#034; id=&#034;outil_sommaire_3&#034;&gt;&lt;a title=&#034;Sommaire&#034; href='https://www.rhuthmos.eu/spip.php?id_auteur=280&amp;page=backend#outil_sommaire' class=&#034;sommaire_ancre&#034;&gt; &lt;/a&gt;La pulsaci&#243;n&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;En cuanto a la relaci&#243;n entre repetici&#243;n y orden en el tiempo, es significativa la afirmaci&#243;n de Dom Mocquereau, fundador de la palograf&#237;a musical : &#8220;En efecto, poseemos en nosotros el ritmo en estado viviente. La vida que existe en nosotros y se manifiesta en el tiempo, se manifiesta por una serie de movimientos ordenados con admirable regularidad&#8221;. As&#237;, nuevamente, el orden en el tiempo ser&#237;a tributario de la repetici&#243;n. Ahora bien, los m&#250;sicos llaman a esa repetici&#243;n, o al menos a ese ordenamiento del tiempo basado en la repetici&#243;n, pulsaci&#243;n. En tanto seres vivos somos seres pulsantes, la cual es nuestra manera de estar en el tiempo ordenadamente. La pulsaci&#243;n, la percepci&#243;n de intervalos regulares de tiempo dentro de ciertos l&#237;mites de duraci&#243;n, es lo que nos permite a los m&#250;sicos la medida del tiempo, una medida que es necesaria para la reproducci&#243;n y la transmisi&#243;n de las ideas musicales.&lt;/p&gt;
&lt;h2 class=&#034;spip&#034; id=&#034;outil_sommaire_4&#034;&gt;&lt;a title=&#034;Sommaire&#034; href='https://www.rhuthmos.eu/spip.php?id_auteur=280&amp;page=backend#outil_sommaire' class=&#034;sommaire_ancre&#034;&gt; &lt;/a&gt;Ritmo y escritura&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;En cuanto a la transmisi&#243;n a otros de los ritmos experimentados, un problema particular es el que presenta la escritura o graf&#237;a. La escritura tradicional del ritmo vivo, especialmente en lo que hace a las duraciones, ha sido un tema muy dif&#237;cil de resolver ya que se haya ligado al de la medida psicol&#243;gica del tiempo. De esta manera, medir exactamente, con m&#225;quinas, la velocidad de pulsaciones que ya no son tales, no resuelve el problema porque no evita que el compositor muchas veces tenga la impresi&#243;n de que no puede &#8220;asir&#8221; el ritmo que escucha su o&#237;do interior. Consecuentemente, no podr&#225; sentir que se est&#225; traicionando al fijarlo en el papel de una manera resignadamente definitiva y r&#237;gida. Es que la experiencia del tiempo es imposible de ser transmitida al c&#243;digo. Todo lo m&#225;s, el compositor admitir&#225; esa vaguedad mediante indicaciones ag&#243;gicas como las de &lt;i&gt;rubato&lt;/i&gt; (cuya traducci&#243;n literal, dicho sea de paso, es robado), &lt;i&gt;accelerando&lt;/i&gt; o &lt;i&gt;rallentando&lt;/i&gt;. A&#250;n en la interpretaci&#243;n de la m&#250;sica de Juan Sebasti&#225;n Bach, cuya pulsaci&#243;n es sindicada de mec&#225;nica, el elemento vivo se expresa en peque&#241;as desviaciones en relaci&#243;n a lo escrito.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Esta imposibilidad que tiene el ritmo vivo de ser retenido en c&#243;digo, y esto en tanto vivo, puede ofrecer una faceta altamente inspiradora cuando se libera a la partitura de pretensiones de exactitud, emple&#225;ndola en cambio en una funci&#243;n m&#225;s creativa que s&#243;lo requiera aproximaciones, como es el caso de la famosa &#8220;Sequenza I&#8221;, para flauta sola, de Luciano Berio. Es otras propuestas de graf&#237;as, este abandono de la precisi&#243;n conduce directamente a un abandono de la representaci&#243;n de la pulsaci&#243;n como se observa en muchas de las partituras escritas luego de la Segunda Guerra Mundial. Compositores como Pendecki o Ligeti proponen una medida lisa del tiempo mediante el reloj. Este &#250;ltimo alterna en sus obras entre tiempo liso, medido en segundos y estriado, medido mediante pulsaci&#243;n. Otros compositores, como Morton Feldman, finalmente abandonan tal representaci&#243;n. Pero estas citas son apenas indicativas : las nuevas ideas en cuanto a la escritura del no dejan de multiplicarse. La partitura se piensa entonces como un campo de posibilidades m&#225;s que como una prescripci&#243;n inalterable de relaciones de duraci&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
No podemos dejar de observar que las propuestas alternativas en el terreno de la escritura del ritmo se relacionan &#237;ntimamente con la liberaci&#243;n de la disonancia, en primer lugar, y luego con la consecuencia l&#243;gica de esta, la del sonido pensado aisladamente, como timbre. La introducci&#243;n del concepto de un ritmo liso, no medido, enriquece sin duda la pr&#225;ctica y la experiencia musical, pero no puede dejar de observarse que el papel del cuerpo queda relegado a un papel menor por un control de la mente que se encuentra alejado de las emociones.&lt;/p&gt;
&lt;h2 class=&#034;spip&#034; id=&#034;outil_sommaire_5&#034;&gt;&lt;a title=&#034;Sommaire&#034; href='https://www.rhuthmos.eu/spip.php?id_auteur=280&amp;page=backend#outil_sommaire' class=&#034;sommaire_ancre&#034;&gt; &lt;/a&gt;Ritmo y m&#225;quinas&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;Las emociones y el elemento vivo permanecen en la m&#250;sica instrumental, a&#250;n en las propuestas m&#225;s extremas, en la medida que el cuerpo est&#225; puesto en juego.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Cuando consideramos la m&#250;sica creada t&#237;picamente mediante el uso de nuevas tecnolog&#237;as, dos de los casos m&#225;s representativos curiosamente se oponen : lo que se conoce actualmente como &lt;i&gt;m&#250;sica electr&#243;nica&lt;/i&gt;, con sonidos generados electr&#243;nicamente sometidos a pulsaciones maquinales y la &lt;i&gt;m&#250;sica acusm&#225;tica&lt;/i&gt;, es decir, el montaje de sonidos tomados por micr&#243;fono y luego procesados.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
En las versiones m&#225;s extremas, que son tal vez las m&#225;s habituales, en ninguno de los dos casos el ritmo vivo est&#225; presente : en la m&#250;sica electr&#243;nica el ritmo maquinal tiene un valor m&#225;s constructivo que musical : lo producido por las m&#225;quinas de ritmo funcionar&#237;a, si se me permite, como una &#8220;soga&#8221; de la cual colgar sonidos que, aunque interesantes en s&#237; mismos, hacen depender la coherencia de su ensamblaje de una &#8220;pulsaci&#243;n&#8221; rigurosa. En la m&#250;sica acusm&#225;tica, por otro lado, el concepto de ritmo parece haber sido reemplazado, en el mejor de los casos, por el de fraseo. Y el ideal de una obra sonoro-musical definitiva nos impide ac&#225; hablar de ritmo vivo o relacionado con el cuerpo y el movimiento. El movimiento en el mundo de la m&#250;sica acusm&#225;tica es movimiento en el espacio virtual creado por los parlantes o tambi&#233;n transformaci&#243;n que ya no es movimiento sino percepci&#243;n del cambio, de lo diferente.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BR/&gt;
Sin embargo, y pese, o gracias, a la evoluci&#243;n vertiginosa de los dispositivos inform&#225;ticos, tal vez veamos reverdecer, no dentro de mucho, en este terreno, la verdadera pr&#225;ctica de la &lt;i&gt;performance. &lt;/i&gt;Una&lt;i&gt; performance &lt;/i&gt;que vuelva a involucrar al cuerpo y a las habilidades espec&#237;ficas del m&#250;sico y que no reniegue de la destreza t&#233;cnica ni de lo que siempre se admir&#243; como virtuosismo.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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